Máximo en más de dos décadas
Bolsillos al límite: La morosidad familiar batió otro récord y ya golpea a 5,3 millones de argentinos
La morosidad de los préstamos a las familias volvió a subir en abril, marcó un nuevo récord y encendió una señal de alerta sobre la capacidad de pago de los hogares.
Según un informe de la consultora 1816, basado en datos de la Central de Deudores del BCRA, la irregularidad en el crédito familiar llegó al 12%, medio punto porcentual por encima de marzo.
Un deterioro que no se detiene
El dato quebró las expectativas de una desaceleración más clara dentro del sistema financiero. En marzo, la mora familiar había crecido 0,3 puntos porcentuales; en abril, la suba fue de 0,5 puntos. La serie acumuló así 18 meses consecutivos de aumento y alcanzó máximos de más de dos décadas.
La comparación muestra la velocidad del deterioro. En octubre de 2024, la irregularidad en los préstamos a hogares era de apenas 2,5%. Un año y medio después, se multiplicó casi por cinco, aun durante un período en el que el PBI continuó en crecimiento.
"Quizás lo peor del dato de abril es que, a diferencia de lo que habíamos visto en marzo, se aceleró el aumento. Si bien todavía es posible que veamos un pico en algún momento del segundo trimestre de 2026, ahora hay motivos para tener dudas sobre el tema", señaló 1816.
La suba no quedó concentrada en unos pocos jugadores. De las 30 entidades más grandes por volumen de préstamos a familias, la consultora calculó que en 26 la mora aumentó durante abril respecto de marzo.
Más de un cuarto de los deudores, en problemas
El informe estimó que 5,3 millones de personas ya tienen al menos un crédito irregular, es decir, impago desde hace al menos 90 días, ya sea con entidades financieras o no financieras. El universo total considerado es de 20 millones de personas con préstamos.
En otras palabras, el 26,7% de quienes tienen algún crédito en el sistema registra al menos una deuda en situación irregular. Para 1816, ese deterioro no solo muestra una tensión presente en los bolsillos, sino que también recorta la posibilidad de que esas personas vuelvan a tomar financiamiento en el corto plazo.
"Uno de los problemas que tiene el fenómeno de la elevada morosidad es que muchos individuos dejarán de ser sujetos de crédito durante un tiempo, limitando la expansión de los préstamos a familias en el futuro inmediato", precisó el informe.
La consecuencia económica aparece en el mismo diagnóstico: "Eso significa que, al menos de acá a las elecciones del año que viene, si hay PASO serán en apenas 14 meses, difícilmente el crédito a familias puede ser un motor muy relevante de la actividad económica, como lo fue en el segundo semestre 2024 y en el primer semestre 2025".
Bancos, billeteras y tasas altas
El deterioro también alcanzó a las entidades no financieras, donde el cuadro es más severo. La irregularidad en ese segmento llegó al 31,5% en abril, contra el 30,7% de marzo. Las financiaciones de entidades no financieras representan cerca del 17% de los préstamos a familias, con Tarjeta Naranja y Mercado Libre como actores de peso dentro del sector.
En el crédito a empresas también hubo un avance de la mora, aunque con menor intensidad. La irregularidad pasó de 3,1% en marzo a 3,3% en abril. Con esos movimientos, la mora total del sector privado subió de 7% a 7,3%.
Las tasas activas aparecen como otro obstáculo para la recuperación del financiamiento. Según 1816, la TNA promedio de los préstamos personales bancarios fue de 66,9% durante los primeros 17 días hábiles de mayo, frente al 68,8% del mismo período de enero. La baja fue leve frente al recorte de la tasa de REPO, que pasó de 39,3% a 20,3% en el mismo tramo.
"Parte de la dificultad que tienen los préstamos para recuperarse es que siguen siendo muy altas en términos reales las tasas activas, en parte justamente por la elevada morosidad", indicó la consultora.
La mirada del sector financiero
El diagnóstico de abril chocó con la expectativa que había empezado a instalarse entre bancos y autoridades monetarias después de los datos de marzo. En el sector financiero esperaban que la mora encontrara un techo y empezara a mostrar un cambio de tendencia en los meses siguientes.
Gustavo "Paco" Manríquez, CEO de Banco Supervielle, planteó esa visión durante el evento AI in Finance - AIFI 2026. "No diría que está en pleno descenso pero sí que se amesetó, que ya no crece. La situación es delicada y requiere mucha cercanía con el cliente, para refinanciar o reestructurar la deuda, apoyados en la estabilidad de la tasa", dijo.
Juan Parma, CEO de Banco Macro, se expresó en la misma línea. Admitió que la irregularidad en los créditos para individuos "casi se cuadruplicó" el año pasado, pero sostuvo que el escenario "ya está dando la vuelta".
También la Cámara Argentina Fintech y el ITBA marcaron una señal de desaceleración dentro de su propio segmento. "Si bien la mora de la cartera fintech aumentó en sintonía con el total del sistema, indicadores de alta frecuencia muestran una desaceleración desde noviembre", sostuvo un informe del sector.
El crédito pierde fuerza
Aunque todavía no hay datos consolidados de mayo, los registros disponibles hasta el 22 de ese mes mostraron que los préstamos al sector privado en pesos habrían vuelto a caer en términos reales respecto del 22 de abril. Si esa tendencia se confirma, será el quinto mes consecutivo de retroceso.
Para 1816, la baja penetración del crédito en Argentina, equivalente a alrededor del 12% del PBI, no impide por sí sola una expansión de la actividad económica. Pero el dato de abril dejó otra señal: el crédito a las familias, que había empujado parte del consumo entre fines de 2024 y comienzos de 2025, llega a mitad de 2026 con millones de deudores en rojo y menos margen para volver a financiarse.
Con información de BAE Negocios.