Día Mundial del Riñón: El 10% de los argentinos padece enfermedad renal
En el marco del Día Mundial del Riñón, especialistas destacan la importancia de promover la salud renal como un eje central de la salud pública. La enfermedad renal crónica (ERC) es una de las patologías de mayor crecimiento a nivel global y se estima que afecta a 1 de cada 10 adultos en el mundo.
En Argentina, la prevalencia de esta condición oscila entre el 10 y el 12% de la población adulta. Una proporción significativa de los pacientes desconoce su diagnóstico debido al carácter silencioso de la patología, que puede avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes.
La ERC se encuentra entre las principales causas de muerte a nivel mundial y se proyecta que será una de las cinco primeras para el año 2040. Cuando se detecta en etapas avanzadas, los pacientes pueden requerir tratamientos de diálisis o trasplante renal.
La diabetes y la hipertensión arterial son responsables de más del 60% de los casos registrados. La detección temprana mediante análisis simples, como la medición de creatinina en sangre y albuminuria en orina, permite frenar la progresión del daño.
Las personas con diabetes, hipertensión, enfermedad cardíaca o antecedentes familiares de insuficiencia renal presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones. El diagnóstico precoz marca la diferencia entre prevenir complicaciones o enfrentar problemas mayores.
Gran parte del daño renal puede prevenirse o retrasarse mediante hábitos saludables. Mantener un peso adecuado, realizar actividad física regular, controlar la presión arterial y el nivel de azúcar en sangre son medidas fundamentales sugeridas por los especialistas.
Hábitos y controles médicos
Evitar el consumo de tabaco y no recurrir a la automedicación con antiinflamatorios son acciones clave para proteger la función de los riñones. En personas con factores de riesgo, resulta indispensable controlar periódicamente el funcionamiento del sistema renal.
El mensaje médico resalta que cuidar los riñones es cuidar todo el organismo. La detección temprana es el método más eficaz para evitar que la enfermedad progrese hacia estados que requieran terapias de sustitución renal.
Avances en tratamientos médicos
En los últimos años se registraron avances significativos en el tratamiento de la ERC. Se destacan las nuevas terapias con inhibidores SGLT2, que reducen la progresión renal y el riesgo cardiovascular incluso en pacientes que no padecen diabetes.
También se implementaron mejoras en las técnicas de diálisis para lograr un menor impacto ambiental y mayor eficiencia energética. El compromiso de la nefrología actual incluye la optimización de recursos y la reducción de residuos sanitarios en estos procedimientos.
Claves para la salud renal
Para prevenir el avance de la enfermedad, se recomienda el control periódico de la presión arterial y la evaluación de la función renal en pacientes con factores predisponentes. La alimentación equilibrada y la reducción del consumo de sal son pilares esenciales.
Finalmente, los profesionales de la salud instan a la población a realizar consultas preventivas. La detección de la enfermedad en sus etapas iniciales permite aplicar estrategias integradas de manejo cardio-renal-metabólico para mejorar la calidad de vida del paciente.