La raíz del hongo que puede cambiar la industria: qué es el micelio y para qué sirve

La raíz de los hongos se consolida como un material clave por su capacidad para generar productos sustentables y biodegradables, en un contexto global que busca alternativas a los plásticos tradicionales.
domingo 07 de diciembre de 2025

El micelio, la estructura subterránea de los hongos, se posiciona como uno de los desarrollos más relevantes de la biotecnología moderna por su versatilidad y su capacidad de convertir residuos en materiales útiles. Sus aplicaciones abarcan medicina, moda, arquitectura y diseño industrial, mientras Europa y Estados Unidos impulsan políticas que priorizan materiales regenerativos.

A nivel global, se producen cerca de 380 millones de toneladas de plástico por año, y apenas un pequeño porcentaje de envases corresponde a materiales biodegradables. En ese escenario, varios países avanzan hacia soluciones que permitan regenerar el suelo y reducir la huella de carbono, según detalla un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

En Argentina, la diseñadora industrial Denise Pañella, egresada de la Universidad de Buenos Aires, desarrolló un material a base de micelio como alternativa al embalaje tradicional. Su propuesta permite que un envase vuelva a la tierra en un plazo de 45 a 60 días, con el objetivo de revertir la lógica en la que el packaging dura más que el producto que protege. “Cuando creamos un objeto, la función, la estética y el impacto ambiental se piensan como un mismo sistema”, señaló.

El proceso de producción parte de residuos agrícolas reciclados que funcionan como sustrato. Esa mezcla se coloca en moldes donde el micelio crece hasta formar una matriz firme y biodegradable. Una vez alcanzada la estructura buscada, el material se seca para detener el crecimiento y consolidar un objeto liviano, rígido, aislante y libre de plásticos.

La diseñadora subrayó que esta alternativa puede reemplazar al telgopor y otros materiales que, aun cuando se degradan, dejan microplásticos. “Venimos a resolver una contradicción de la era industrial: que un envoltorio descartable dure más que el objeto que protege”, expresó.

Pañella agregó que el micelio abre posibilidades que trascienden el packaging. “El micelio tiene un potencial enorme: estamos recién empezando a explorar todo lo que puede hacer. Sus aplicaciones van mucho más allá del packaging”, concluyó.

 

Con información de NA