Santa Cruz

Gran hallazgo: descubrieron un dinosaurio raptor en la Patagonia

El nuevo dinosaurio fue hallado cerca de El Calafate y recibió el nombre de Kank australis. El descubrimiento, liderado por científicos argentinos y japoneses, modifica lo que se sabía sobre la distribución de los dinosaurios raptores en el hemisferio sur y refuerza el valor paleontológico de Santa Cruz.
viernes 29 de mayo de 2026
Reconstrucción: Gabriel Díaz Yantén
Reconstrucción: Gabriel Díaz Yantén

Un grupo de paleontólogos argentinos y japoneses confirmó el hallazgo de una nueva especie de dinosaurio raptor en el sur de la Patagonia. El animal fue bautizado como Kank australis y sus restos fósiles aparecieron en cercanías de El Calafate, en la provincia de Santa Cruz.

La investigación fue publicada en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology y estuvo encabezada por especialistas del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN), junto a investigadores de Japón y otras instituciones científicas.

El descubrimiento representa un avance clave para comprender cómo estaban distribuidos los dinosaurios raptores en el hemisferio sur poco antes de la extinción masiva ocurrida hace unos 66 millones de años.

(M. Motta - MACN/Conicet

Un depredador del extremo sur

Los investigadores explicaron que Kank australis pertenecía a la familia de los unenlágidos, un grupo de dinosaurios carnívoros bípedos emparentados con las aves actuales.

Según los estudios, tenía un tamaño mediano, similar al de un ñandú grande actual, con aproximadamente 27 kilos de peso. Caminaba sobre dos patas y poseía una característica garra curva levantada en el segundo dedo del pie, una de las marcas distintivas de los llamados “raptores”.

Además, sus dientes presentaban diferencias notorias respecto de otros dinosaurios famosos como el Velociraptor. En este caso eran dientes cónicos y con pequeñas estrías laterales, una característica asociada posiblemente a una alimentación vinculada a peces o pequeños animales acuáticos.

“El dinosaurio se diferencia claramente de los raptores del hemisferio norte”, explicó el paleontólogo Matías Motta, primer autor del estudio.

El hallazgo que comenzó con una garra

La historia del descubrimiento comenzó en 2019 durante una expedición científica en la estancia La Anita, cerca de El Calafate.

En aquel momento los especialistas encontraron apenas un fragmento de garra que sugería la presencia de un raptor en la zona. Sin embargo, no alcanzaba para identificar una nueva especie.

Con el paso de nuevas campañas paleontológicas, especialmente durante 2024, el equipo logró recuperar vértebras cervicales, falanges y dientes que terminaron de completar el rompecabezas.

A partir de esos restos, los investigadores realizaron análisis con tomografía computada, microscopía electrónica y comparaciones anatómicas con más de 190 especies de dinosaurios conocidas en el mundo.

Los resultados permitieron confirmar que se trataba de una especie nunca antes descripta.

Un puente entre Patagonia y Antártida

Uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento es su ubicación geográfica. Hasta ahora, los principales registros de unenlágidos se concentraban en el norte de la Patagonia argentina.

El hallazgo de Kank australis en el extremo sur de Santa Cruz achica la distancia con otros restos hallados en la Antártida, donde se identificó a otro posible integrante de esta familia: Imperobator antarcticus.

Para los científicos, esto refuerza la hipótesis de que estos dinosaurios estaban ampliamente distribuidos en el hemisferio sur antes de la caída del meteorito que provocó la extinción masiva.

“El registro demuestra que esta familia ya estaba expandida justo antes del impacto ocurrido hace 66 millones de años”, señaló Motta.

(Ignacio García)

 

Cómo era la Patagonia de los dinosaurios

El paisaje donde vivía Kank australis era completamente diferente al actual. Los especialistas detallaron que la región de Santa Cruz presentaba ríos, lagunas y abundante vegetación.

En ese mismo ambiente ya fueron hallados fósiles de ranas, tortugas, peces, serpientes, mamíferos y otros dinosaurios gigantes como Maip macrothorax y Nullotitan glaciaris.

Los investigadores creen que el nuevo raptor probablemente frecuentaba zonas cercanas al agua y podría haber tenido hábitos alimenticios vinculados a peces e invertebrados.

El significado del nombre

El nombre elegido para el dinosaurio también tiene una fuerte conexión con la cultura patagónica.

“Kank” proviene de la mitología del pueblo originario aonikenk o tehuelche y hace referencia al “gran ñandú” asociado a la constelación de la Cruz del Sur. En tanto, “australis” significa “del sur”.

Actualmente los restos fósiles permanecen en estudio en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, aunque luego regresarán a Santa Cruz para formar parte del patrimonio del Museo Regional Provincial Padre Manuel Jesús Molina de Río Gallegos.