La NASA confirma azúcares y nucleobases en el asteroide Bennu, claves para el origen de la vida

La NASA confirmó un hallazgo que podría cambiar nuestra comprensión del origen de la vida. Las muestras del asteroide Bennu contienen azúcares, nucleobases y otros compuestos esenciales.
jueves 04 de diciembre de 2025

La agencia espacial estadounidense NASA confirmó el hallazgo de todos los compuestos esenciales para la vida en las muestras del asteroide Bennu, traídas a la Tierra por la misión OSIRIS-REx. Este descubrimiento incluye azúcares, nucleobases, fosfatos y material orgánico inédito, lo que refuerza la teoría de que los ingredientes fundamentales de la vida pudieron haber llegado a nuestro planeta desde el espacio.

Los análisis realizados revelaron que Bennu, una roca espacial con más de 4 mil millones de años de antigüedad, contiene los elementos necesarios para la formación de moléculas de ARN y ADN. La NASA detalló que, además de las nucleobases previamente identificadas, se detectaron azúcares esenciales para la biología terrestre.

Científicos dirigidos por Yoshihiro Furukawa, de la Universidad de Tohoku, Japón, fueron los responsables de este hallazgo. Específicamente, se identificó la ribosa, un azúcar de cinco carbonos, y por primera vez en una muestra extraterrestre, la glucosa, un azúcar de seis carbonos. La presencia de ribosa respalda la hipótesis del “mundo de ARN”, la cual sugiere que las primeras formas de vida podrían haberse basado exclusivamente en esta molécula, una línea evolutiva que se ve apoyada por la ausencia de desoxirribosa, crucial para el ADN.

La NASA confirmó la presencia de ribosa y glucosa en las muestras de la roca espacial de 4.000 millones de años

Descubrimientos clave en las muestras de Bennu

Las muestras obtenidas del asteroide fueron calificadas como “pristinas”, lo que significa que no presentan contaminación por procesos terrestres y mantienen su química original desde la formación del sistema solar. Esta condición es fundamental para confirmar que los azúcares y otros compuestos orgánicos pudieron formarse en ambientes gélidos del sistema solar exterior, para luego arribar a la Tierra primitiva. Los estudios también reportaron la presencia de aminoácidos y compuestos nitrogenados, constituyendo un conjunto químico complejo que, según los investigadores, ya existía en el sistema solar exterior.

Uno de los hallazgos más particulares es una sustancia flexible y rica en orgánicos, descrita como “goma espacial”, que no había sido observada en otro cuerpo celeste. Se estima que esta sustancia se generó cuando el asteroide progenitor de Bennu experimentó un calentamiento moderado en los primeros millones de años del sistema solar, facilitando reacciones que pudieron impulsar la formación de moléculas complejas. Asimismo, un tercer estudio indica que Bennu contiene polvo de antiguas supernovas en una concentración seis veces mayor que la de cualquier otra muestra extraterrestre analizada, lo que contribuye a comprender el entorno de formación del asteroide y la mezcla de materiales estelares.

La importancia de un muestreo sin contaminación

El sistema hermético empleado por la misión OSIRIS-REx garantizó la integridad de las muestras, otorgando a los científicos la certeza de que los compuestos son de origen espacial. Con agua atrapada en minerales, sales, carbonatos, aminoácidos, y ahora azúcares y polímeros orgánicos, Bennu se consolida como una pieza fundamental para comprender cómo los elementos constitutivos de la vida llegaron a la Tierra. La posibilidad de que la vida se haya desarrollado en la Tierra, pero con “ingredientes traídos del espacio”, encuentra cada vez mayor respaldo en la evidencia científica recabada por la NASA.

Con información de Ambito