Tensión diplomática y agroexportadora
El presidente de la Rural cruzó a la secretaria de Agricultura de EE.UU. por dichos sobre la aftosa
Críticas a los dichos de Washington
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, respondió con dureza a las declaraciones de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, quien este martes había asegurado que su país no comprará “mucha carne argentina” por “un problema de aftosa”.
En diálogo con Radio Mitre, Pino ironizó: “No sé si es una burra. Mal informada, seguramente, la señora”, expresó el dirigente durante una entrevista con Eduardo Feinmann.
De todos modos, intentó bajar el tono del conflicto y sostuvo: “Vamos a creer que fue un error, porque la intención de Estados Unidos es buena en querer comprar más volumen de carne argentina, y para el país es una buena noticia”.
“Hace décadas que no tenemos aftosa”
Las palabras del ruralista llegaron luego de que Rollins mencionara una supuesta “preocupación sanitaria” como argumento para moderar la compra de carne argentina, pese a que el país fue declarado libre de fiebre aftosa hace más de dos décadas.
Pino recordó que la Argentina no presenta brotes desde hace más de 20 años, y que el país sostiene una campaña de vacunación preventiva reconocida internacionalmente.
“Hace más de 30 años que no tenemos ningún problema con esta enfermedad que tanto daño hace a la ganadería, y eso es gracias a que trabajamos bien y de manera consciente”, subrayó.
El productor también destacó que “no tener la enfermedad y seguir vacunando de manera preventiva habla muy bien de nosotros”, y pidió “llamar a la señora y darle tranquilidad”.
Dardos cruzados y contexto político
Las declaraciones de Rollins se dieron en medio del debate generado por el anuncio del presidente Donald Trump, quien días atrás había sugerido aumentar las compras de carne argentina para contener los precios internos en Estados Unidos.
Luego, la secretaria de Agricultura aclaró que el volumen “no será mucho”, y vinculó la decisión a los “antecedentes sanitarios” del país sudamericano, lo que generó malestar en el sector agroexportador argentino.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) mantiene desde hace más de dos décadas la certificación de libre de fiebre aftosa, con o sin vacunación según la región, un estatus validado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Por eso, las declaraciones de Rollins fueron interpretadas en el ámbito rural como una declaración política dirigida a tranquilizar a los ganaderos norteamericanos, preocupados por una posible apertura del mercado.
El mercado y las perspectivas
Consultado sobre el panorama interno, Pino consideró que el 2025 fue un buen año para la ganadería argentina, con precios que “incentivan a seguir produciendo”.
“La ganadería ha tenido un buen valor en toda su cadena, y eso motiva a los productores a guardar alguna ternera más para hacer vientre”, explicó.
El dirigente también señaló que, ante la demanda global y las oportunidades comerciales, Argentina deberá aumentar su rodeo y niveles de producción, que “hace muchos años vienen muy quietos”.
“Hay una necesidad de carne en el mundo, y esta noticia de Estados Unidos puede ser un impulso para seguir creciendo”, concluyó Pino.
Un conflicto que trasciende lo comercial
El cruce entre Pino y Rollins vuelve a poner sobre la mesa las tensiones políticas y comerciales entre ambos países, en un contexto en el que la sanidad animal se utiliza como argumento diplomático para regular los flujos de exportación.
Si bien el gobierno argentino evita escalar el conflicto, en el sector rural creen que las declaraciones de la funcionaria norteamericana responden más a una estrategia interna de protección de su industria ganadera que a un cuestionamiento real sobre la situación sanitaria local.
Con información de TN