Estados Unidos confirmó que comprará carne argentina, pero "no será mucha"
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, confirmó que su país no realizará compras masivas de carne argentina, pese a los anuncios recientes del presidente Donald Trump sobre una posible ampliación de importaciones para contener los precios internos.
“La cantidad que se importará con aranceles más bajos no será mucha”, sostuvo la funcionaria en diálogo con CNBC. Además, mencionó que el Departamento de Agricultura mantiene una postura prudente debido a “los antecedentes sanitarios” del país sudamericano.
“Argentina enfrenta un problema de fiebre aftosa y tenemos que garantizar que nuestra industria ganadera esté segura”, afirmó Rollins.

Argentina, libre de aftosa desde hace dos décadas
Las declaraciones generaron sorpresa, ya que Argentina mantiene el estatus de libre de fiebre aftosa, con o sin vacunación según la región, desde el último brote registrado hace más de veinte años.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) sostiene ese estatus ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), lo que habilita la exportación a los principales mercados del mundo.
En ese contexto, los dichos de Rollins se interpretan como un gesto político interno, destinado a tranquilizar a los productores estadounidenses, preocupados por una posible apertura del mercado a la carne argentina.
Presión interna por los precios de la carne
El presidente Trump había adelantado el domingo que su gobierno analizaba aumentar las compras de carne argentina para frenar la suba de precios en Estados Unidos. “Si hacemos eso, nuestros precios de la carne de res bajarán”, dijo el mandatario.
Sin embargo, la secretaria de Agricultura relativizó ese anuncio y explicó que la medida tendría un impacto mínimo en el abastecimiento general del mercado norteamericano.
“Estados Unidos consume alrededor de 12 millones de toneladas de carne bovina al año, y solo 2 millones son importadas. Como parte de ese total, la participación argentina no será significativa”, detalló Rollins.
Un cupo limitado y con arancel preferencial
Argentina actualmente cuenta con un cupo anual de 20.000 toneladas de carne deshuesada —fresca, enfriada o congelada— que ingresa a Estados Unidos con arancel reducido.
El nuevo acuerdo bilateral busca ampliar ese cupo, aunque el volumen adicional sería “limitado”, según reconoció la funcionaria.
“El Presidente está en conversaciones con Argentina. Creo que escucharemos más sobre eso en los próximos días, pero no será mucho”, insistió Rollins.
El trasfondo: crisis ganadera en EE.UU.
Los precios de la carne vacuna estadounidense aumentaron de forma sostenida durante este año debido a sequías prolongadas, la reducción del rodeo y la caída de importaciones desde México, afectadas por brotes sanitarios.
En ese contexto, la Casa Blanca busca opciones externas para estabilizar el mercado sin comprometer la producción local. La compra de carne argentina se inscribe dentro de esa estrategia, aunque con limitaciones políticas y sanitarias impuestas por el propio Departamento de Agricultura.
“Este es un mercado muy matizado y muy complejo. Estamos en primera línea y vamos a asegurarnos de que nuestra industria ganadera esté protegida”, sostuvo Rollins.
A pesar de la expectativa inicial, la confirmación de Washington deja en claro que el acuerdo no implicará un aumento significativo para las exportaciones argentinas.
Con una demanda total de 12 millones de toneladas anuales, Estados Unidos absorbe solo un porcentaje menor de carne importada, lo que limita el impacto comercial del anuncio.
De todos modos, el posible incremento del cupo con arancel preferencial podría mejorar la competitividad argentina frente a otros países proveedores, especialmente en los cortes de alta calidad.