Tensión diplomática por un buque chileno que unirá Punta Arenas con las Islas Malvinas

Un buque comercial busca unir Punta Arenas con las Islas Malvinas cruzando aguas de jurisdicción argentina, atravesando el Estrecho de Magallanes. Informes de inteligencia Chilena advierten sobre posibles intervenciones de la Prefectura y la Armada Argentina en aguas bajo control nacional. Se presentó un proyecto en la Cámara de Diputados para quitar beneficios y cancelar acuerdos con Chile si no cambian de ruta.
domingo 11 de octubre de 2026

La reactivación de una ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas generó una fuerte alerta diplomática y de seguridad ante una posible intervención de las fuerzas argentinas en aguas jurisdiccionales australes.

El proyecto, que busca abastecer al archipiélago desde el sur de Chile, encendió las alarmas operativas en las bases de monitoreo de la Patagonia, donde unidades de la Armada Argentina y la Prefectura Naval Argentina mantienen el control permanente sobre la plataforma marítima y los accesos estratégicos del Atlántico Sur.

Claves comerciales del trayecto austral

La iniciativa logística es impulsada por la firma Easter Island Naviera mediante el buque Danstar, una nave con capacidad para transportar 1389 toneladas de carga general, que incluye víveres frescos, maquinaria y materiales para la construcción. La previsión operativa contempla iniciar los viajes entre noviembre y diciembre para consolidar a la región magallánica como proveedora habitual de las islas, en un circuito comercial valuado en más de 20 millones de dólares anuales.

A pesar de que los impulsores evaluaron inicialmente una travesía por el Mar de Drake para eludir eventuales fricciones legales, los armadores optaron por el curso que atraviesa el Estrecho de Magallanes. El punto crítico del itinerario comenzará al abandonar la boca oriental del estrecho para enfilar hacia Puerto Argentino, tramo en el que la embarcación deberá surcar aguas bajo control de la jurisdicción nacional.

Disputa jurídica y el control de las aguas

El escenario activó informes de inteligencia en el país vecino que contemplan la posibilidad concreta de una intercepción naval. El marco normativo argentino, regido por el Decreto 256/2010, exige una autorización estatal previa a todo buque que pretenda transitar entre puertos continentales o aguas jurisdiccionales con destino a Malvinas, disposición respaldada además por las pautas de control territorial del Decreto 457/2021.

Desde la perspectiva chilena, las autoridades sostienen que la libre navegación está resguardada por el Tratado de Paz y Amistad de 1984 y el Tratado de Límites de 1881, instrumentos que garantizan el tránsito expedito hacia y desde el estrecho. Para mitigar el riesgo de una escalada militar inmediata, se dispuso que el Danstar navegue en solitario sin escolta castrense y bajo absoluta reserva sobre su itinerario exacto, mientras las cancillerías de ambos países monitorean minuto a minuto la evolución del caso en el corredor patagónico.

Proponen quitar beneficios y cancelar acuerdos

A raíz de la actividad del buque, se presentó un proyecto de ley en la Cámara de Diputados de la Nación que busca dar de baja tratados que otorgan beneficios fiscales y económicos a firmas trasandinas. 

La propuesta insta al Poder Ejecutivo Nacional a denunciar el Tratado sobre Promoción y Protección Recíprocas de Inversiones (aprobado por la Ley 24.342) y el Convenio para Eliminar la Doble Imposición y Prevenir la Evasión Fiscal (aprobado por la Ley 27.274). 

Estos textos vigentes garantizan topes a las retenciones aplicadas a las ganancias obtenidas por firmas chilenas en suelo argentino por dividendos, regalías e intereses.

El proyecto fundamenta que la reactivación de este itinerario representa una falta de respaldo a los reclamos argentinos sobre las Islas Malvinas. En ese marco, se objeta la asistencia de logística prestada a actividades privadas dentro del territorio marítimo en disputa.

"El retorno de la ruta comercial Punta Arenas-Malvinas, con la primera navegación del buque Danstar, de bandera chilena y propiedad de la naviera Easter Island Naviera, prevista para noviembre para abastecer a los habitantes de las Islas y restablecer un servicio comercial regular con Puerto Argentino, es una muestra concreta de la falta de solidaridad de Chile con la causa Malvinas", manifestó el diputado nacional Guillermo Michel, impulsor del proyecto.

El legislador sumó sobre la postura comercial del vecino país:

"Si Chile decide hacer negocios de manera ilegal en Malvinas no puede tener de parte de la Argentina beneficios económicos y fiscales por sus inversiones en nuestro país. Tienen que decidirse. El planteo es razonable, no se busca romper el diálogo ni las relaciones diplomáticas. Pero tampoco nuestro país puede mantener ventajas económicas y fiscales a Chile si sigue yendo en contra de la causa Malvinas".