Ucrania atacó una terminal petrolera rusa tras el acuerdo energético entre Trump y Putin
En medio de las tensiones por la guerra entre Rusia y Ucrania, una nueva ofensiva ucraniana con drones alcanzó instalaciones petroleras en la región rusa de Rostov, provocó incendios y dejó al menos seis personas heridas. El episodio se registró pocas horas después de que los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin anunciaran un acuerdo para incrementar el suministro de combustible a los mercados internacionales.
El ataque ocurrió durante la noche del viernes y la madrugada del sábado, cuando una serie de aeronaves no tripuladas ingresaron al espacio aéreo ruso y tuvieron como uno de sus objetivos una terminal vinculada con el almacenamiento y transporte de productos derivados del petróleo.
La ofensiva se produjo en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre el gobierno ucraniano, al que Washington le reclama que suspenda sus operaciones contra las refinerías rusas debido al impacto que estas acciones tienen sobre la producción y los precios del combustible.
Incendios y daños en instalaciones petroleras
De acuerdo con información difundida por el medio independiente ruso Astra, el ataque provocó un incendio en la terminal petrolera Yug Rusi, ubicada en Rostov del Don, capital de la región del mismo nombre.
La instalación cumple funciones de almacenamiento y bombeo de combustible para la refinería Neftezhajinsk, que ya había sido alcanzada por drones ucranianos el pasado 9 de julio.
Durante la ofensiva nocturna, las defensas rusas derribaron más de un centenar de drones, según los reportes difundidos por las autoridades locales.
El gobernador de Rostov, Yuri Slusar, confirmó que también se registraron daños en un puente ferroviario, lo que obligó a suspender temporalmente la circulación de trenes en ambos sentidos.
"Se detuvo el tránsito de trenes en ambas direcciones. Se verifica la información sobre posibles víctimas. Los servicios de emergencias trabajan en el lugar de los hechos", informó el funcionario a través de la plataforma rusa MAX.
Posteriormente, las autoridades comunicaron que seis personas habían resultado heridas y que varios edificios y viviendas particulares sufrieron daños como consecuencia de los ataques.
Además, se registró un incendio en una construcción de la localidad de Bataisk, mientras que dos embarcaciones fueron atacadas en el mar de Azov, sin que se informaran víctimas en esos incidentes.
El acuerdo energético entre Trump y Putin
La ofensiva se produjo apenas horas después de una conversación telefónica entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, durante la cual alcanzaron un entendimiento relacionado con el suministro de petróleo y combustibles.
Según anunció Trump a través de su red social Truth Social, Rusia se comprometió a incrementar sus exportaciones de diésel con el objetivo de contribuir a reducir los precios internacionales.
El mandatario estadounidense calificó la conversación con Putin como "sumamente exitosa" y detalló que el acuerdo contempla el suministro inmediato de más de 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial.
También anunció la entrega de otras 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales en una etapa posterior.
El entendimiento fue presentado por Washington como una medida destinada a aliviar las presiones sobre el mercado energético internacional, afectado por las tensiones geopolíticas y las dificultades en el abastecimiento.
Los ataques ucranianos y la crisis de combustible en Rusia
Las instalaciones petroleras se convirtieron en uno de los objetivos de la estrategia militar ucraniana, que busca reducir la capacidad de producción y distribución de combustibles de Rusia.
Durante los últimos meses, numerosas refinerías y depósitos rusos fueron alcanzados por ataques con drones, lo que generó dificultades de abastecimiento en determinadas regiones.
La situación provocó faltantes de combustible y extensas filas en estaciones de servicio, en medio de las restricciones que enfrenta el sector energético ruso.
El nuevo acuerdo entre Washington y Moscú se conoció precisamente cuando Rusia intentaba recuperar su capacidad de suministro, afectada por las operaciones militares ucranianas.
En ese escenario, la continuidad de los ataques contra instalaciones petroleras representa un nuevo punto de tensión entre los gobiernos involucrados.
Zelenski rechazó el entendimiento entre Washington y Moscú
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuestionó el acuerdo energético alcanzado por Trump y Putin, al considerarlo "injusto" e "impropio de un aliado".
La reacción se produjo después de que el mandatario estadounidense reclamara a Kiev la suspensión unilateral de los ataques contra las refinerías rusas, argumentando que estas operaciones contribuyen al aumento de los precios del diésel.
Desde Ucrania sostienen que las instalaciones energéticas rusas constituyen objetivos estratégicos dentro del conflicto, mientras Moscú mantiene sus bombardeos contra la infraestructura energética ucraniana.
Zelenski planteó que su país estaría dispuesto a suspender las ofensivas contra las refinerías si Rusia también deja de atacar las instalaciones energéticas de Ucrania.
De esta manera, Kiev condiciona cualquier reducción de los ataques a un compromiso recíproco, mientras Estados Unidos insiste en la necesidad de evitar nuevas interrupciones en el suministro internacional de combustible.
El nuevo episodio en Rostov refleja las dificultades para alcanzar una desescalada militar, incluso después de los recientes contactos diplomáticos entre Washington y Moscú.