Investigan si el oro secuestrado en Caleta Olivia tiene relación con el asalto a Patagonia Gold
El procedimiento se llevó a cabo durante dos allanamientos en inmuebles de la ciudad del gorosito, en el marco de otra investigación. El material, con un peso total de 2,576 kilogramos, se encontraba oculto dentro del depósito de agua de un inodoro fuera de uso empotrado en la pared. Además del metal precioso, las autoridades incautaron teléfonos celulares, un vehículo, un equipo de grabación de cámaras de seguridad y vainas servidas.
Tras tomar conocimiento del hallazgo, el magistrado interviniente ordenó el secuestro preventivo del metal precioso. Las pericias buscarán determinar la composición, origen y trazabilidad del material incautado para establecer su procedencia legal o si proviene de un ilícito registrado en los alrededores de la Cuenca del Golfo San Jorge hace ya 3 años.
Cabe destacar que la investigación que derivó en estos mandamientos judiciales se encuentra directamente vinculada con las pesquisas por la desaparición de Mario García, ocurrida el 7 de diciembre de 2025 en la misma localidad. Desde el 6 de mayo de 2026, la conducción de estas tareas investigativas quedó formalmente a cargo del personal de la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones de la Prefectura, y ya se habían realizados algunos procedimientos previos en la causa durante los meses de agosto y septiembre.
La hipótesis sobre el robo a Patagonia Gold
Las autoridades analizan una posible vinculación con el asalto perpetrado el 17 de abril de 2023 en el proyecto Cap-Oeste de la empresa Patagonia Gold, ubicado en el sector de La Bajada, departamento Río Chico. En aquel golpe, los delincuentes ingresaron a la bóveda y sustrajeron 14 barras de doré por un equivalente a 500 onzas de oro (más de un millón de dólares), por las cuales la firma llegó a ofrecer recompensas de 150.000 dólares para su recuperación.

Los lingotes hallados en Caleta Olivia presentan la inscripción CERRO-BEND ALLOY, un rotulado habitualmente vinculado a insumos industriales o médicos. Sin embargo, los investigadores no descartan que se trate de oro refinado etiquetado falsamente para eludir impuestos o controles aduaneros en eventuales exportaciones.
De acuerdo con la reconstrucción del episodio, los asaltantes ingresaron al predio a pie por un camino alternativo para evitar los controles principales. Tras reducir y maniatar a los guardias y a los empleados presentes, llegaron hasta la bóveda y utilizaron una amoladora para abrirla.
La confirmación oficial sobre la relación entre ambos expedientes quedará supeditada a los peritajes técnicos solicitados por la Justicia.
Redactado con información de La Opinión Austral e Infobae.