Rusia lanza ofensiva masiva contra 50 ciudades ucranianas dejando múltiples víctimas
El Ejército ruso ejecutó durante la noche del viernes al sábado una ofensiva masiva con misiles y 217 drones contra 50 ciudades de Ucrania, dejando un saldo preliminar de al menos seis fallecidos y decenas de heridos en diversas regiones.
La Fuerza Aérea ucraniana confirmó la interceptación de 182 drones, seis municiones Banderol y tres misiles Kh-31P/Kh-59, aunque los impactos en 41 puntos estratégicos y la caída de escombros en otros 12 causaron daños severos.
En el distrito de Darnitski, Kiev, un incendio en un almacén provocado por misiles dejó al menos una persona fallecida. "Según la información preliminar, lamentablemente hay una persona fallecida y varias heridas", comunicó la Administración Militar de la capital a través de Telegram.
La violencia se extendió hacia el sur, donde un dron ruso en Zaporizhzhia acabó con la vida de un hombre e hirió a cuatro personas, según informó el jefe de la administración militar regional, Iván Fedorov.
Por su parte, el ministro del Interior, Ivan Vohivski, confirmó una tragedia en la región de Mykolaiv, donde un ataque nocturno dejó cuatro víctimas mortales, incluyendo tres niños de 11 y 12 años, tras la destrucción de una tienda, una farmacia y una oficina de correos.

Crisis humanitaria y reclamos de defensa
La situación se agrava tras el ataque del viernes contra un centro comercial en Krivói Rog, que dejó 20 muertos y 130 heridos. Ante este escenario, el presidente Volodimir Zelensky utilizó su perfil en la red social X para exigir mayor apoyo internacional. "Proteger vidas requiere decisiones diarias y un apoyo efectivo del mundo, y en este momento, nuevos suministros de interceptores de misiles balísticos y otros misiles pueden ayudar", sentenció el mandatario.
Mientras los equipos de rescate continúan las labores de limpieza en zonas como Kherson y Odessa, donde fue dañada la estación de tren de Rozdilna, la comunidad internacional observa con preocupación el aumento de víctimas civiles, que según la ONU, ha alcanzado niveles récord desde el inicio del conflicto. Ucrania mantiene su postura de rechazo ante las exigencias territoriales de Moscú, calificándolas como una capitulación inaceptable.