Brasil: El Niño golpea al agro con inundaciones y sequías extremas

El fenómeno El Niño golpea con fuerza al agro brasileño: inundaciones en el sur y sequía extrema en el norte. Expertos advierten sobre la necesidad de planificación ante eventos climáticos que ya son una realidad.
sábado 22 de agosto de 2026

El fenómeno climático El Niño, con una intensidad calificada como "muy fuerte" durante este 2026, está provocando estragos desiguales en la producción agrícola de Brasil, alternando inundaciones torrenciales en el sur con una severa escasez hídrica en el norte y nordeste del país.

Impacto en el sur brasileño

En los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, las precipitaciones han superado ampliamente los promedios históricos, causando daños severos en cultivos de trigo, soja, maíz y frutales. La situación se agravó en julio, cuando más de diez días de lluvias ininterrumpidas fueron seguidos por un ciclón extratropical con vientos superiores a los 100 kilómetros por hora, afectando a decenas de municipios.

El investigador de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), Alex Mayer, advirtió sobre la gravedad de la situación al señalar que "el exceso de humedad compromete el sistema radicular de las plantas y puede provocar su muerte".

Ante este escenario, la institución recomendó a los productores mejorar el drenaje de los suelos, proteger las áreas contra la erosión y reforzar el monitoreo fitosanitario para mitigar las pérdidas directas causadas por el granizo y los vientos fuertes.

Sequía crítica en el norte

En el extremo opuesto, la región amazónica y el nordeste enfrentan una disminución crítica de las precipitaciones y temperaturas elevadas, lo que pone en riesgo cultivos permanentes y la producción de hortalizas, especialmente en el valle del Sao Francisco.

El Gobierno federal ya ha desplegado equipos técnicos para coordinar respuestas ante una posible crisis hídrica, recordando los niveles históricamente bajos registrados en los ríos amazónicos entre 2023 y 2024.

El climatólogo Carlos Nobre, de la Universidad de Sao Paulo, enfatizó que estos eventos extremos "no son algo que solo sucederá en el futuro, ya están sucediendo". Por su parte, el agrometeorólogo Gilberto Cunha subrayó que el desafío actual radica en "transformar el conocimiento climático en decisiones prácticas en el campo".

En este contexto, las autoridades instan a los agricultores a ajustar sus inversiones, contratar seguros rurales y planificar las siembras basándose en pronósticos oficiales para reducir la vulnerabilidad ante un fenómeno que, según los expertos, requiere de una gestión técnica cualificada y temprana.