El Gobierno suspendió el decreto de desregulación portuaria y se levanta el paro de prácticos

Tras un acuerdo que contempla una reducción del 20% en las tarifas del servicio, el Poder Ejecutivo frenó la norma que abría el mercado. Las claves de un conflicto que paralizó a más de 140 buques y afectó la operatoria en las costas del país.
martes 04 de agosto de 2026

El Gobierno nacional resolvió suspender la aplicación del Decreto 690/2026 que desregulaba la actividad de practicaje en los puertos argentinos, logrando destrabar el conflicto con el sector y reanudar de forma inmediata las tareas de asistencia a la navegación en las vías navegables del país.

La medida se concretó luego de alcanzar un acuerdo que contempla una reducción tarifaria del 20% en las prestaciones del servicio. La decisión del Poder Ejecutivo dejó sin efecto temporal la norma publicada a fines de julio, la cual buscaba modificar el esquema de regulación vigente desde hace más de tres décadas.

El impacto de la paralización en el comercio exterior

Durante el desarrollo de la medida de fuerza, más de 140 buques mercantes quedaron inmovilizados sin poder ingresar ni salir de las terminales portuarias. La situación generó severas complicaciones en el comercio exterior y provocó la cancelación de operaciones que debieron ser redireccionadas hacia puertos de Uruguay y Brasil.

El freno de la actividad afectó a puntos estratégicos del país, incluyendo terminales de la Vía Navegable Troncal, Buenos Aires, Bahía Blanca y la operatoria en Caleta Córdova, punto vital para el transporte de crudo hacia las refinerías.

Los motivos del conflicto y la postura oficial

El desencadenante de la protesta fue la publicación del Decreto 690/2026, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Federico Sturzenegger. La normativa pretendía reemplazar al Decreto 2694/91 para permitir la entrada de nuevos prestadores y promover la libre competencia en el fijado de tarifas.

Antes de la suspensión, el vocero oficial Adrián Ravier ratificó en conferencia de prensa que el practicaje constituye un servicio esencial y advirtió sobre la aplicación de sanciones disciplinarias para quienes interrumpieran la prestación, al tiempo que justificó la apertura del mercado al señalar que los costos locales superaban ampliamente los estándares internacionales.

Con la suspensión de la norma y el restablecimiento de los servicios por parte de las personas habilitadas por la Prefectura Naval Argentina, las operaciones portuarias comenzaron su proceso de normalización en todo el territorio nacional.