En medio de denuncias y acusaciones: la reaparición de Bruno Sancci de la mano de un influencer

El profesor de historia Bruno Sancci, protagonista desde 2019 de un prolongado conflicto institucional por denuncias de violencia de género y abuso de poder, ha trasladado su disputa desde los tribunales hacia una estrategia de activismo digital contra la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) de la mano de un influencer libertario también denunciado, y que recientemente vandalizó un mural en la casa de altos estudios de Trelew.
martes 30 de junio de 2026

"Sos inteligente, tenés tetas, pero pensás como un hombre"

Para comprender el origen de esta alianza, es necesario revisar el denso historial de Sancci, quien desde hace 7 años se ve frente a múltiples denuncias por abuso de poder y hostigamiento en las sedes de Trelew y Comodoro Rivadavia. Entre los episodios denunciados que tomaron mayor trascendencia pública y mediática, se expusieron agresiones verbales dentro del ámbito laboral y educativo.

Un ejemplo de esto es el comentario incorporado a sumario que denuncian fue presuntamente dirigido por Sancci hacia una colega docente, a quien pretendió elogiar diciéndole: "Sos inteligente, tenés tetas, pero pensás como un hombre". Estas cuestiones, ventiladas durante el estallido del caso, graficaron para la comunidad educativa la matriz de violencia institucional que sustentaba el reclamo colectivo.

El dinamizador de esta nueva etapa para Sancci es Marco Fattorello, profesor de violín e instrumentos en el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) de Río Negro. Fattorello es ampliamente conocido en el ámbito digital de la región por su militancia orgánica alineada con sectores libertarios y su retórica orientada a dar la "batalla cultural" dentro de las instituciones públicas.

Su perfil se caracteriza por la confrontación directa en espacios académicos a los que ingresa sin formar parte. Se autodenomina un "docente cancelado" tras haber enfrentado denuncias internas y manifestaciones de repudio en su propio lugar de trabajo en Río Negro, transformando esas fricciones en insumo para sus canales de difusión.

Su intervención más controvertida se produjo el lunes 29 de junio de 2026 en la sede Trelew de la UNPSJB. Fattorello ingresó a las instalaciones con un camarógrafo, un balde de pintura y un rodillo con el objetivo de cubrir por completo un antiguo mural del Che Guevara, ubicado en el acceso de la calle 9 de Julio. La acción fue transmitida en vivo para sus seguidores como un acto de "saneamiento" contra el adoctrinamiento político y el objetivo de pintar una bandera Argentina.

Lee también: Taparon el histórico mural del Che Guevara para pintar una bandera argentina en la UNPSJB

La situación derivó de forma inmediata en incidentes físicos y agresiones verbales con estudiantes y personal de la casa de estudios que intentaron frenar el vandalismo. Ante la escalada del conflicto, intervino el personal de la Comisaría de Trelew, que procedió a la detención de Fattorello y a labrarle una contravención antes de retirarlo del establecimiento.

Fattorello (izquierda) y compañia detenidos tras vandalizar la UNPSJB

Como consecuencia directa de este episodio, la Asociación de Docentes Universitarios (ADU) emitió un enérgico repudio, y la UNPSJB resolvió blindar la sede de Trelew disponiendo de seguridad durante las 24 horas para evitar nuevas irrupciones forzadas en el edificio.

El conflicto entre el docente y gran parte de la comunidad educativa cobró notoriedad pública en 2019 bajo la consigna #NoNosCallamosMás. Un colectivo integrado por estudiantes, graduadas y docentes de la UNPSJB, junto con el Instituto Superior de Formación Docente Artística N° 805 (ISFDA), impulsó denuncias por presuntas conductas sistemáticas de humillaciones públicas, manipulación académica y violencia psicológica. A raíz de esto se abrieron expedientes paralelos.

La Justicia le dio la razón a docente de la UNPSJB - Últimas Noticias: El  Chubut
Bruno Sancci, el docente sumariado por la UNPSJB 

La vía de la Justicia Federal (UNPSJB)

El Consejo Directivo de la UNPSJB suspendió al docente y se iniciaron sumarios orientados a su destitución. Sin embargo, la defensa de Sancci recurrió al fuero federal. La Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia terminó anulando la cesantía del profesor.

El argumento judicial no se basó en una declaración de inocencia respecto a los hechos, sino en vicios de forma y defectos graves de procedimiento por parte de la universidad, dictaminando que se violó el derecho a la defensa y se excedieron los límites temporales de las suspensiones preventivas, que señalan un límite de 90 días. Por este motivo, la institución se vio obligada a restituirle el pago de sus haberes. No obstante, las autoridades académicas continuaron impulsando mecanismos internos basados en presuntas conductas acumuladas por más de 15 años.

El carril provincial (ISFDA N° 805)

El sumario administrativo en la provincia de Chubut tuvo un giro definitivo a principios de 2024. El Ministerio de Educación provincial dio por cerrado el expediente declarando la prescripción de la acción disciplinaria debido al tiempo transcurrido, eximiéndolo de sanciones directas por esa vía.

Esta decisión generó duras denuncias por parte del gremio docente Atech, que acusó a la cartera de desestimar dictámenes previos de 2023 realizados por la Dirección de Sumarios y la Comisión Asesora de Disciplina, que aconsejaban una sanción firme. El conflicto luego escaló a la Legislatura provincial, donde el entonces diputado Santiago Vasconcelos solicitó una interpelación al ministro de Educación, Luis Punta, por el tema Sancci, pero la sesión finalmente se cayó por falta de quórum y nunca más se tomó el tema.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Bruno Sancci (@brunosancci)

Reaparición digital de Sancci y escalada de tensión en los claustros

Tras el bloqueo fáctico que sufre dentro de la universidad —donde percibe el sueldo pero las autoridades restringen su figura para evitar incidentes y los centros de estudiantes sostienen un veto social absoluto—, Sancci modificó su estrategia de defensa a comienzos de 2026. El docente trasladó el conflicto de los despachos oficiales al "tribunal de los algoritmos", aliándose precisamente con el conflictivo Fattorello.

A través de las redes sociales, Sancci comenzó recientemente a mostrarse públicamente en videos de consumo rápido bajo consignas asociadas al movimiento de "falsas denuncias" y la "persecución ideológica" por parte de la cátedra de Género, prometiendo "abrir la caja de Pandora". Fattorello utiliza la estructura del caso Sancci como el ejemplo principal de sus discursos, sosteniendo que los protocolos de género vigentes en las casas de altos estudios son utilizados como "herramientas de purga política" contra docentes disidentes.

La violencia y la tensión dentro de las sedes de Trelew y Esquel de la UNPSJB resurgieron de forma directa a raíz de este despliegue digital. El modus operandi implementado por Fattorello consiste en ingresar a los establecimientos universitarios provisto de cámaras —en ocasiones ocultas— para registrar las paredes empapeladas con afiches de escrache en contra de Sancci y confrontar de manera intencional a los miembros de organismos estudiantiles o docentes.

El argumento central expuesto en sus transmisiones a través de Instagram es que, tras haberse aclarado el asunto administrativo y anulado las sanciones por la vía federal debido a la falta de pruebas y procesos "viciados", la persistencia de los carteles contra el docente de historia configura una difamación tolerada por las autoridades universitarias. En sus videos acusan a los funcionarios de un "mal accionar" y de "pasividad institucional", rechazando el argumento de las autoridades de que los estudiantes vuelven a colocar los afiches de forma sistemática cada vez que el personal los retira.

Estas recorridas y filmaciones sin consentimiento generaron duros cruces verbales, hostigamientos mutuos y altercados físicos con estudiantes y directivos, tensionando al límite la convivencia democrática dentro de los claustros.

¿Y ahora?

Resurgido a través de canales digitales con el objetivo de ganar popularidad y simpatizantes defendiendo su "inocencia" y avanzando judicialmente contra quienes presentaron denuncias y encabezaron los reclamos en su momento, Bruno Sancci vuelve -o intenta volver- al radar mediatico con una estrategia ligada a un emergente personaje que busca su visibilidad con la disrupción de espacios democráticos. 

El conflicto ha mutado radicalmente: abandonó la frialdad de los expedientes judiciales para instalarse en la espectacularización de las redes sociales. La alianza con un sector de agitación digital no solo funciona como un intento por rehabilitar una imagen pública desgastada por años de denuncias, sino que introduce lógicas de polarización extrema en un ámbito históricamente regido por el co-gobierno y la deliberación democrática.

Con las sedes universitarias hoy blindadas por seguridad privada, queda en evidencia que el caso Sancci ya no se debate únicamente en los márgenes del derecho administrativo, sino en el centro de una tensa disputa política y cultural que pone a prueba los límites de la convivencia dentro de la universidad pública.

 

 

Temas de esta nota