Etiquetado, no a la derogación de esta ley
Esta ley (la 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable) comúnmente llamada de etiquetado frontal tuvo un recorrido importante y la Cámara de Diputados, el 26 de octubre de 2021, la aprobó con 200 votos afirmativos, 22 negativos, y 16 abstenciones. Esto es un 84% del total.
Tiene como objetivos:
- Ayudar, orientar, al consumidor en su compra hacia una elección saludable
- Garantizar el derecho del consumidor a la información.
- Advertir al consumidor con algo que permita identificar rápidamente los alimentos que contienen excesos, respecto a la recomendación de nutrientes de la OPS y de las guías alimentarias para la población argentina.
- -Promover medidas tendientes a mejorar entornos escolares para prevenir el sobrepeso y la obesidad.
- Desmotivar el consumo de alimentos con alto contenido de grasa, azúcar o sal.
- Incentivar a las empresas a formular productos más saludables, con menos exceso en nutrientes críticos, como azúcar, sal y grasas.
Sabemos, por la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, que en términos generales la población no leía los etiquetados de los alimentos y más aún, no todos los que leían los etiquetados, los comprendían.
Surge evidencia de que otros países, al igual que nosotros, cuentan con un etiquetado de advertencia, por ejemplo el de sellos negros (Perú, Chile, México y Uruguay), que la compra de bebidas con alto contenido en azúcar disminuyó en un 24 }%.
Por lo general, los productos que llevarían más sellos negros son productos ultra procesados que, además de tener exceso en nutrientes críticos, se asocian con una menor ingesta de nutrientes positivos como vitaminas, minerales, proteínas y una mala calidad de dieta.
Es bueno que exista la regulación de publicidad y patrocinio de alimentos y/o bebidas que podrían no ser saludables por contener altas cantidades de azúcares u otros.
Es bueno poder regular los entornos escolares en defensa de la salud de los niños, niñas y adolescentes.
Es claro que el etiquetado frontal es un apoyo más al consumidor.
A poco de estar sancionada la ley, contamos con evidencias favorables de que ya están demostrados los beneficios que obtenemos al ver que la industria buscó mejorar sus productos.
Varios productos se comercializan actualmente con menos sellos porque pudieron ser mejorados.