Vapeo en adolescentes

Actualmente nos encontramos frente a un grave problema sanitario: nuestra población joven ha encontrado nuevas formas de consumo de nicotina y otras sustancias tan dañinas como el cigarrillo clásico, el cual provoca más de 8 millones de muertes al año en el mundo y alrededor de 45.000 en nuestro país.
jueves 04 de junio de 2026

Nos referimos a los cigarrillos electrónicos o vapeadores.

 

¿Qué son los vapeadores?

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que funcionan con una batería que genera calor, de esa manera calienta una solución líquida colocada en un receptáculo hasta lograr su volatilización (una especie de humo o niebla), la cual es inhalada por la boca llegando así a los pulmones.

La solución para vapear contiene saborizantes, propilenglicol, diacetilo, glicerina vegetal, acroleína y formaldehído…. TODOS CANCERÍGENOS, entre otros ingredientes, algunos de los cuales son desconocidos o no han sido testeados para inhalación.

Además, existen en el mercado líquidos con distintas concentraciones de CBD y/o THC, principios activos del CANNABIS, que actúan sobre el sistema nervioso central y generan efectos como cambios en la conducta, humor y comportamiento.

Vapear cannabis puede provocar los mismos efectos nocivos que fumarlo: problemas de memoria y aprendizaje, bajo rendimiento académico, ansiedad y depresión, alteraciones hormonales, trastornos de la personalidad y adicción.

El diseño de los productos y su packaging están especialmente pensados para atraer a los adolescentes (variedad de colores, modelos y sabores)

Las soluciones para vapear se presentan en miles de sabores tentadores como frutas, chicle, chocolate, vainilla, menta, bebidas cola, entre otros.

La exposición a la nicotina en el cerebro adolescente, antes de los 25 años, puede causar cambios irreversibles. Estos afectan funciones críticas como el aprendizaje, la memoria y la atención. Esto se produce ya que el desarrollo del cerebro joven termina su etapa de maduración aproximadamente a los 25 años.

El 80% de quienes se inician en el hábito de fumar lo hacen antes de los 18 años, por lo que la prevención debe comenzar desde edades tempranas.

Los adolescentes que vapean pueden volverse adictos más rápidamente que aquellos que fuman cigarrillos, ya que las soluciones pueden contener concentraciones mayores de nicotina.

Está muy difundida entre los jóvenes la falsa creencia de que el vapeo implica “bajo riesgo”. Sin embargo, no es inofensivo. Implica riesgos reales para la salud y la seguridad, como la adicción y diversos efectos nocivos.

Desde fines de 2019 se ha descripto una enfermedad respiratoria grave asociada al vapeo, denominada EVALI o Injuria Pulmonar Aguda por Cigarrillo Electrónico.

La EVALI genera una inflamación severa en los pulmones, con síntomas graves que en muchos casos requiere internación en UTI con asistencia respiratoria mecánica, daños en otros órganos (convulsiones, hemorragias, síntomas digestivos) y muerte.

Asimismo, tanto las soluciones como las baterías generan un Impacto ambiental negativo.

La legislación Nacional prohíbe su promoción, venta y distribución. Sin embargo, existe un activo comercio ilegal principalmente por canales electrónicos.

 

EL VAPEO NO ES DE BAJO RIESGO, EL VAPEO NO ES INOCUO, EL VAPEO DEJA DAÑOS IRREVERSIBLES QUE PUEDEN LLEVAR A LA MUERTE.