Mercado laboral en alerta

El desempleo registró un ascenso al cierre de 2025 y se ubicó por encima de los indicadores de 2024

El Indec dio a conocer que la desocupación alcanzó el 7,5% durante el cuarto trimestre del año pasado. Este incremento se manifestó tanto en la comparación interanual como respecto al período previo, mientras que los niveles de actividad y empleo no mostraron variaciones significativas.
miércoles 18 de marzo de 2026

El mercado de trabajo finalizó el año 2025 con una cifra que define la tendencia del período: la desocupación escaló al 7,5%, superando el 6,4% que se había relevado doce meses atrás y el 6,6% correspondiente al trimestre anterior. Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reflejan un debilitamiento en la generación de puestos de trabajo durante la etapa final del año.

"Las tasas de actividad y de empleo no registraron cambios significativos [...]. La tasa de desocupación registró una suba de 1,1 p.p. respecto al mismo trimestre del año anterior", detalló el organismo oficial. En cuanto a la comparación directa con el trimestre precedente, el Indec añadió que el alza resultó "estadísticamente significativa", con un incremento de 0,9 puntos porcentuales.

Más personas sin trabajo en un mercado estancado

El estudio, realizado sobre 31 aglomerados urbanos, contabilizó aproximadamente un millón de ciudadanos desocupados en el cuarto trimestre. Al extender estas estadísticas a la totalidad del territorio nacional —con una población calculada en 47,5 millones—, la cifra total de personas sin empleo se eleva a 1.717.125.

Este valor representa un aumento de 193.515 desocupados en relación al trimestre previo. Al mismo tiempo, la tasa de empleo se posicionó en el 45%, evidenciando una ligera retracción frente al 45,5% anterior, lo que consolida la percepción de un mercado laboral sin crecimiento. Según los parámetros oficiales, la desocupación engloba a quienes carecen de trabajo, poseen disponibilidad y realizan una búsqueda activa dentro de la población económicamente activa (PEA).

Jóvenes y grandes ciudades, en el centro del impacto

El retroceso impactó con mayor intensidad en el segmento de la población joven. Entre las mujeres de hasta 29 años, el índice de desempleo subió 3 puntos porcentuales, mientras que en los varones de esa misma franja etaria el crecimiento fue de 3,7 puntos. Por el contrario, en los grupos comprendidos entre los 30 y 64 años, los indicadores se mantuvieron estables.

La distribución regional también exhibió disparidades marcadas. El Gran Buenos Aires presentó la tasa de desocupación más alta con un 8,6%, seguido por la región Pampeana con el 7,7%. Con cifras menores se ubicaron el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%). La magnitud de los centros urbanos fue un factor determinante: en las áreas de 500.000 habitantes o más, el desempleo llegó al 8%, mientras que en las localidades de menor tamaño fue del 4,7%.

 

 

De la construcción al comercio: de dónde vienen los desocupados

En cuanto al origen de quienes perdieron su puesto laboral, la mayor proporción provino del sector de la construcción, representando el 19,3% del total. Le siguieron el comercio con un 16%, el servicio doméstico con un 11,3% y la industria manufacturera con el 9,7%.

El periodo de búsqueda también evidencia las complicaciones para la reinserción laboral. El 30,9% de los desocupados lleva más de un año intentando hallar empleo, mientras que un 24,9% se encuentra en esa situación desde hace un tiempo que oscila entre uno y tres meses. El informe oficial concluyó el año con una señal nítida: el desempleo avanzó mientras el resto de las variables laborales permanecieron estancadas.

Con información de BAE Negocios e Indec.