La mercería Muchas Cosas cierra sus puertas tras más de 50 años en el rubro

La decisión fue adoptada por quienes hace 15 años compraron el fondo de comercio, debido a la compleja situación económica que se vive. La suba del alquiler, los impuestos y la baja en las ventas fueron el detonante de la determinación de cierre de un local histórico en Comodoro Rivadavia.
miércoles 18 de marzo de 2026
// Foto: José Guerreiro - CRÓNICA
// Foto: José Guerreiro - CRÓNICA

El ultimo tiempo no ha sido de los mejores para los comerciantes. El impacto de la baja en la actividad petrolera repercute directamente sobre los distintos rubros. Sumado a la situación económica general, está provocando que muchos locales bajen sus persianas definitivamente. Ha dejado de ser rentable y se torna imposible sostener lo que implica llevar adelante un comercio.

Así, tras más de 50 años en la actividad, la mercería “Muchas Cosas”. ubicada en calle Sarmiento al 500, cierra de forma definitiva el próximo 31 de marzo. Por ello, actualmente están liquidando todos sus productos luego de haber tomado esta difícil decisión.

// Foto: Juan Löw - CRÓNICA

“Nosotros estamos en el local hace 15 años, pero antes de ello estaba hace unos 40 años funcionando en Comodoro. Alrededor de 50 años debe tener Muchas Cosas”, explicó Eulalia a Crónica. Junto a su esposo Enrique, años atrás se embarcaron en la aventura de comprar el fondo de comercio y tener por primera vez un emprendimiento propio.

“Empezó en la avenida Rivadavia, después siguió en la calle 9 de Julio y de ahí nos trasladamos para acá, calle Sarmiento. Compramos el fondo de comercio y nos vinimos a trabajar acá, donde estamos hace 15 años”, explicó la propietaria de Muchas Cosas.

// Foto: José Guerreiro - CRÓNICA

“Nos han obligado a cerrar”

Sobre la decisión adoptada, Eulalia expresó: “Hemos decidido cerrar porque nos han obligado a cerrar, por decirlo de alguna manera. Nos aumentaron mucho el alquiler y no estamos en condiciones de solventar un gasto tan grande. Pese a que no es caro, en este momento no se pueden pagar, entonces nos vamos a la casa”.

“Es una decisión muy muy difícil y muy triste porque yo, por ejemplo, voy a extrañar que la gente viene a comprar. Por ahí no compran nada, pero charlamos, les ayudo con algún tema que necesitan de alguna manualidad o algo”, lamentó.

Así, también manifestó: “Es nuestra costumbre, nuestra forma de trabajar, tratar de ayudar, pero a veces no se puede. Siempre hemos trabajado los dos solos, por ahí vienen mis hijos, pero a veces”.

// Foto: Juan Löw - CRÓNICA

El impacto de las ventas

Consultada sobre la vinculación de la decisión también con la baja en las ventas, la mujer expuso: “Bajaron mucho las ventas, nosotros siempre estamos acá y sabemos que enero y febrero son dos meses difíciles. La gente se va de vacaciones, los chicos no están en la escuela, entonces no vienen a comprar todas esas cosas que necesitan. Son meses bajos, pero ahora fue demasiado bajo, al punto que, como pudimos, pagamos el alquiler”.

En este contexto, Eulalia señaló: “Volvemos a la casa. Si se puede, vamos a hacer alguna venta online o coordinaremos para que busquen cosas. Quizá como en la pandemia, en el portoncito de casa. Trataremos de hacer ese trabajo y aprenderemos a subir las cosas a Facebook para ofrecerlas”.

// Foto: Juan Löw - CRÓNICA

Por lo pronto, el local permanecerá abierto hasta el 31 de marzo. “Los clientes pueden acercarse de 10 a 13 y de 14 a 18. Vamos a tratar de trabajar todo el día los sábados y, por ahí, el domingo hacemos algo igual para la gente que solo ese día puede salir. Tenemos todos los productos en liquidación al 50 por ciento, por ejemplo, lentejuelas, mostacillas, mostacillón. Los vendemos por paquete de medio kilo y de cuarto, está accesible. También lo que son los materiales con los que trabajan las tejedoras” concluyó.

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