Trump impulsa la reclasificación de la marihuana en Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que busca avanzar en la reclasificación de la marihuana como una droga de menor peligrosidad. Esta medida podría generar modificaciones en la regulación federal y expandir la investigación médica, aunque no legalizaría su uso recreativo a nivel nacional.
La propuesta contempla mover el cannabis de la Lista I, que incluye sustancias consideradas sin uso médico aceptado y con alto potencial de abuso como la heroína, para ubicarlo en la Lista III, junto a fármacos como la ketamina. Este cambio quedaría bajo la órbita de la Administración para el Control de Drogas (DEA), organismo que ya se encontraba revisando el tema desde la administración anterior.
La reclasificación no implica una autorización para el consumo recreativo a nivel federal ni anula las legislaciones estatales existentes. Sin embargo, podría modificar significativamente el marco regulatorio. Entre sus posibles efectos se destacan la reducción de la carga fiscal para la industria legal del cannabis, la facilitación del acceso a financiación y la ampliación de las posibilidades para la investigación científica y médica.
El presidente Trump fundamentó su decisión en el potencial impacto terapéutico de la sustancia. “Tenemos gente suplicándome que haga esto. Personas que sufren mucho”, afirmó el mandatario al referirse a los pedidos de apoyo a la iniciativa. Este enfoque en el uso medicinal es el encuadre adoptado por la Casa Blanca para abordar un tema que genera divisiones incluso dentro de su propio partido.

Antecedentes y divergencias políticas
Este giro no es un tema completamente nuevo en Washington. Durante la gestión de Joe Biden, el Departamento de Justicia ya había propuesto reclasificar la marihuana como sustancia de la Lista III, aunque aquel proceso avanzó con lentitud y no se concretó. La orden firmada por Trump busca acelerar esta revisión, que incluye un período de comentarios públicos donde se recibieron miles de opiniones.
A diferencia de lo ocurrido con Biden, Trump no cuenta con un respaldo unánime dentro del Partido Republicano. Más de 20 senadores republicanos, liderados por Ted Budd de Carolina del Norte, remitieron una carta al presidente solicitando mantener la marihuana en la Lista I. En el documento argumentaron que la droga sigue siendo peligrosa y que un cambio “socavaría sus esfuerzos para hacer grande a Estados Unidos”. Además, señalaron que el consumo de marihuana tiene efectos negativos en la salud física y mental, así como en la seguridad vial y laboral.
La decisión de Trump se da en un contexto de marcada disparidad entre las leyes estatales y la normativa federal. En la mayoría de los estados, la marihuana es legal para uso médico, recreativo o ambos. Sin embargo, la prohibición federal ha mantenido abierta la posibilidad de procesos judiciales y ha generado un marco legal fragmentado. El apoyo social a una regulación menos restrictiva ha crecido de manera sostenida, pasando del 36% en 2005 al 68% el año pasado, según encuestas de Gallup.
La orden ejecutiva también incorpora un llamado a expandir la investigación y el acceso al CBD, un derivado legal del cáñamo. En este marco, el Gobierno anunció un nuevo programa de Medicare que permitiría a adultos mayores acceder de forma gratuita a CBD derivado del cáñamo, siempre que cuente con recomendación médica. El anuncio fue presentado por Mehmet Oz, al frente de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, como una medida para aliviar dolores crónicos y otras afecciones en la población de edad avanzada.
Con información de Infobae