Investigan cómo contrajo Escherichia Coli la nena de Rawson
La mamá, Emily Bonavía, consiguió que la hija, que estaba con un cuadro de deshidratación, fuera trasladada de urgencia al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Los médicos le salvaron la vida. Fueron muchas las familias que rezaron por ella.
La nena se recupera de la enfermedad y está tratando de rehacer su vida. El Síndrome Urémico Hemolítico le dejó secuelas que la obligan a hacerse controles médicos permanentes. Emily Bonavía sabe que lo peor ya pasó y es momento de hacerse preguntas.
Al día de hoy no se sabe cómo fue que Isabella contrajo el virus Escherichia Coli. Rawson estaría descartado y quedan evaluaciones por hacer en Trelew, donde la nena había estado almorzando en una finca el domingo previo a tener los primeros síntomas. Al parecer, esa finca no tenía habilitación comercial para funcionar como restaurante.
El caso genera inquietud entre las autoridades provinciales y la Municipalidad de Trelew. Según parece, circula un documento con un pedido de clausura que sostenía que este lugar no podía funcionar como restaurante, porque no tenía los debidos controles bromatológicos.
La reconstrucción
La pediatra del Hospital de Trelew, Sofía Testino, no bien se conoció este caso, advirtió que había que estar atentos a los controles bromatológicos: el Escherichia Coli podía llegar a estar en las carnes, el agua y lácteos mal conservados.
Cuando aparece un cuadro de extrema sensibilidad, como es el Síndrome Urémico Hemolítico, el Ministerio de Salud de la provincia despliega todos los protocolos vigentes para indagar qué fue lo que ocurrió y evitar que esto vuelva a suceder.

Según pudo saber Crónica, las autoridades sanitarias están trabajando en el caso aunque todavía no tendrían toda la información que solicitaron. La primera medida adoptada, no bien Isabella fue diagnosticada, la llevó adelante la Municipalidad de Rawson, revisó la heladera, el agua y los alimentos de la casa de Isabella. No encontraron allí ningún indicio que permita suponer que pudo haber contraído Escherichia Coli.
La semana en que Isabella estaba incubando la enfermedad, según comentó la familia, prácticamente no salió de su casa en Rawson. La nena, que se retorcía del dolor, no fue al jardín en Trelew ni tampoco hizo las actividades que acostumbraba hacer.
En la reconstrucción del caso, la familia mencionó que ellos habían ido a almorzar el domingo 26 de octubre a una finca en las afueras de Trelew. Esa noche, la nena empezó con un poco de tos y un cuadro de malestar general. El lunes siguiente faltó al jardín y la mamá pidió un turno con la pediatra.
En estos últimos días, la familia de Isabella se contactó, en más de una oportunidad, con autoridades municipales de Trelew, para conocer qué actuaciones habían realizado. Según marcan los protocolos de Salud, deberían revisar los lugares en los que la nena estuvo los días previos a ser diagnosticada con el Escherichia coli.
La semana pasada, en medio de algunos encontronazos, clausuraron esa finca en las afueras de Trelew donde casualmente Isabella había ido a almorzar con la familia. El lugar, no obstante, seguiría funcionando.