Comodoro Rivadavia
Robaron un local de masajes y uno de los autores escapó en colectivo
El lunes por la tarde, a plena luz del día, uno o más ladrones entraron al local de masajes de Jessica Ribas, ubicado sobre calle Alvear entre Aristóbulo del Valle y Bouchardo, en Comodoro Rivadavia. Los delincuentes se llevaron cajas completas con herramientas de trabajo y elementos personales que la mujer tenía embalados, porque está a punto de mudarse.
Según relató a Crónica, el robo duró 40 minutos, con los delincuentes entrando y saliendo al menos cuatro veces, sin que nadie advirtiera lo que pasaba.
“Llegué a las 15:15, vi que el portón estaba abierto y pensé que alguien se había olvidado de cerrarlo”, contó. Al transitar por el pasillo del inmueble, notó que una de las cajas estaba abierta y que el resto había desaparecido, incluida una camilla de trabajo.
Se llevaron una camilla, herramientas y objetos personales
Ribas explicó que la mayoría de los elementos robados eran parte de su rutina laboral cotidiana: “Era mi camilla, la uso para trabajar. Me costó años de estudio y de inversión conseguir todo”, lamentó.
En las cajas había dijes, péndulos, cañas de bambú para masajes, espátulas, herramientas faciales, un aro de luz y materiales de estudio. Todo estaba embalado para una mudanza prevista en 15 días.
“Lo material se recupera, pero son cosas que me costaron años. Trabajo hace doce años en esto y perdí la mitad de mis cosas”, refirió. En una de las cajas también guardaba pertenencias de sus hijos, que tampoco aparecieron.
Las cámaras registraron las idas y vueltas
La mujer contó que un vecino le permitió revisar las cámaras del local cercano, donde pudieron observar que el ladrón —o los ladrones— entró varias veces y que la persona que cargó la camilla sería distinta a la primera.
“No sé si estaba con alguien más. En las cámaras se ve que una persona se lleva la camilla y sale hacia Aristóbulo del Valle”, señaló.
Además, trabajadoras de un kiosco de la zona aseguraron haber visto al sospechoso el mismo día y se ofrecieron a reconocerlo si la Policía logra detenerlo.
“Me da bronca y me indigna que un tipo, así de la nada, venga y se lleve todo, encima se tomó 40 minutos para ir y venir. Entró varias veces“.

Una caja apareció tirada al lado de un canasto
Horas después del robo, la madre de Ribas vio a un joven subir al colectivo con cajas similares a las que su hija tenía embaladas. El muchacho, nervioso, manipulaba objetos mientras viajaba. Luego de ello, bajó en la estación de servicio Rodrigo y se metió entre arbustos en la zona costera.
Al día siguiente, la mujer fue a revisar el lugar por su cuenta y encontró una de las cajas tirada al lado de un canasto de basura.
“Por lo menos recuperé diplomas, certificados de mis estudios y documentos importantes”, contó Ribas.

Sin novedades
Jessica realizó la denuncia en la Comisaría Segunda, pero hasta el momento no recibió información sobre los avances del caso.
“Todavía no me llamaron ni de la Policía ni de la Brigada. Les pedí que se apuren porque en 15 días me voy y quiero mis cosas de vuelta”, expresó.
En tanto, pidió colaboración a vecinos, comerciantes y pasajeros que puedan haber visto movimientos extraños el lunes último, entre las 15:15 y las 16 horas, cuando se produjo el robo. “Ese día pasó muchísima gente. Necesito que alguien reconozca al tipo”, cerró.