El crimen sin resolver que sacude a Puerto Madryn
Chucky, el chico que robó una moto y nunca más volvió a ser visto
La mañana del 24 de octubre del 2023, Eber “Chucky” Estremador, de 34 años, fue a la Fiscalía de Puerto Madryn a firmar por una causa en la que estaba implicado. Salió cerca del mediodía, pasó por las 630 viviendas, y siguió caminando rumbo al barrio Pujol donde iba a trabajar.
Cuando iba por avenida del Trabajador y Necochea, a las 11 horas, dos hombres bajaron de un VW Gol negro, le dieron una paliza, lo cargaron en el auto y nunca más apareció. Esa es la última vez que lo vieron a Chucky con vida. Los rastros se pierden en la zona del Parque Agroforestal. De ahí en más no se supo más nada.

En diciembre del 2023, dos meses después, detuvieron a Gustavo Carreño y Sebastián Draye, empresarios de la pesca, quienes fueron acusados de homicidio. Ellos mismos habían denunciado el robo de la moto en la que Eber “Chucky” Estremador aparecía señalado.
El caso, que parecía haberse enfriado, dio un giro inesperado: hace 15 días apareció un Gol que sería el auto en el que se llevaron Chucky. El auto, ahora ploteado para picadas, había ido a parar a un desarmadero de Trelew.

La fiscal de la causa, María Eugenia Vottero, confirmó que al pasarle luminol encontraron restos biológicos que son clave para desentrañar si Chucky estuvo ahí. Además, hay un dato revelador: las llaves secuestradas a uno de los sospechosos, se corresponden con ese vehículo.

Todo indica que, después de dos años, la verdad del caso de “Chucky” está cada vez más cerca. El cuerpo, sin embargo, sigue sin aparecer.
Había perdido a un hermano
Su hermana, Bibiana Estremador, quien vive en Santa Cruz, viene siguiendo el caso desde el día uno en que su hermano desapareció en Puerto Madryn. Bibiana siempre supo que su hermano no se había fugado a Santa Cruz, como pensaban en los primeros días de su desaparición. Chucky le había dicho que había robado una moto junto con otros dos delincuentes del barrio.
Bibiana reconoce que su hermano tenía problemas de adicciones, a menudo tenía recaídas y perdía el control. Ellos perdieron un hermano en 2003, cuando unos malvivientes en moto le dispararon en la cabeza. Chucky, que estaba jugando al fútbol, escuchó los disparos. Fue un ajuste de cuentas. Nunca supieron por qué.
Los amigos de chiquito lo bautizaron a Eber “Chucky” o “Cari” por las facciones de su rostro. El padre es un conocido pintor de Puerto Madryn que, hace unos años, pintó el Banco Nación de Comodoro Rivadavia.
Chucky “eligió un mal camino” reconoce Bibiana pero no cree que su hermano mereciera terminar “salvajemente asesinado”. La mujer solo pide que los detenidos “queden adentro y sean debidamente juzgados”.
“Sabía que iban a matarlo”
La mañana del 24 de octubre del 2023, cuando “Chucky” había ido a la Fiscalía, la Policía allanó la casa del joven que vivía con su padre. Bibiana reflexiona en diálogo con Crónica que si la Policía hubiera detenido a su hermano por el robo de la moto, quizá, ahora estaría vivo.
Chucky sabía que varios hombres estaban buscando para matarlo por la moto; se lo había dicho a su hermana. Un día antes de su desaparición, lo agarraron entre varios, uno de ellos sacó una pistola y “Chucky” logró zafarse. Desde esa vez, supo que tenía las horas contadas.
La hermana, que hizo su vida en Santa Cruz, confía que ya no les interesa tanto encontrar el cuerpo después de dos años. La familia quiere que los responsables vayan presos; es el único consuelo que pueden tener después de todos estos años de angustia y sufrimiento.
El caso de Chucky presenta similitudes con el Crettón, ocurrido en El Maitén en 2022, cuyo cuerpo nunca apareció. En febrero de este año, un jurado popular condenó a Daniel Napal y Carlos Peinipil, quienes estuvieron en la mira de la Justicia desde un primer momento.
Bibiana dice que le dieron la posibilidad a los imputados de que dijeran dónde habían enterrado el cuerpo, pero “hicieron silencio”.