El 22 de julio de 2025 será el segundo día más corto de la historia

La Tierra completará su rotación 1.34 milisegundos más rápido de lo habitual, en un fenómeno que intriga a la comunidad científica.
martes 22 de julio de 2025

Hoy 22 de julio de 2025, la Tierra girará más rápido de lo habitual, marcando el segundo día más corto registrado desde que se lleva un control preciso del tiempo. Según los datos más recientes, el planeta completará una rotación completa en 1.34 milisegundos menos que las tradicionales 24 horas.

Aunque esta diferencia es imperceptible para las personas, se trata de una alteración en la rotación terrestre que ha despertado el interés de los científicos, quienes vienen observando estos cambios desde hace algunos años.

Expertos advierten que, si esta tendencia continúa, para 2029 podría ser necesario ajustar los relojes atómicos restando un segundo —un evento sin precedentes en la historia de la medición del tiempo.

¿Por qué cambia la velocidad de rotación?

La velocidad con la que la Tierra gira no ha sido constante a lo largo del tiempo. En sus inicios, los días duraban unas 19 horas, debido al equilibrio entre las mareas atmosféricas solares y las mareas oceánicas causadas por la Luna. Con el tiempo, la fricción generada por estas mareas lunares ha provocado que la rotación del planeta se desacelere gradualmente, haciendo que los días sean más largos.

Sin embargo, en los últimos años se ha detectado una aceleración puntual. El día más corto registrado hasta ahora fue el 10 de julio de 2025, con una duración de 1.36 milisegundos menos que 24 horas. Le sigue el 22 de julio, que se perfila como el segundo más corto. Otros días con rotaciones aceleradas, como el 5 de agosto, también han sido identificados en las predicciones.

¿Qué lo está causando?

Aunque las causas exactas aún no se comprenden del todo, algunos científicos sugieren que factores como el derretimiento de los polos y el aumento del nivel del mar podrían estar influyendo en la distribución de masa en el planeta, afectando su rotación.

El ritmo de acortamiento de los días parece estar disminuyendo, pero la tendencia ha sido suficiente para encender las alarmas en la comunidad científica internacional. El fenómeno es monitoreado con precisión desde 1973, mediante relojes atómicos capaces de detectar variaciones mínimas en la duración del día.

Con información de BBC