Comunicado de la Sociedad Argentina de Pediatría

Pediatras demandan soluciones urgentes que garanticen condiciones laborales acordes a su formación y compromiso

Es alarmante la disminución del número de pediatras activos en nuestro sistema de salud, algo que conlleva al lento, pero constante deterioro de lo construido durante tantas generaciones.
miércoles 22 de enero de 2025
Pediatras demandan soluciones urgentes que garanticen condiciones laborales acordes a su formación y compromiso
Pediatras demandan soluciones urgentes que garanticen condiciones laborales acordes a su formación y compromiso

 

Enmarcado en el Día del Médico, que se conmemoró el pasado 3 de diciembre, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitió una comunicación expresando su gran preocupación la situación crítica que viene atravesando la salud pública infantil en general y en especial, el ejercicio profesional del pediatra en todo el país.

‘El futuro de la pediatría en todas sus dimensiones, con un impacto directo en la atención de niños, niñas y adolescentes, demanda soluciones urgentes que garanticen a los pediatras del país condiciones laborales y remuneraciones acordes a su formación y compromiso’, explican en el documento, que está firmado por la Comisión Directiva de la SAP.

“Un pediatra deposita muchos años en su formación de grado y posgrado, esfuerzo y trabajo, aproximadamente 10 años para la pediatría general y 12 años para una subespecialidad, años que luego no son debidamente remunerados. Resulta especialmente doloroso ver que, pese a los logros y reconocimientos alcanzados, la pediatría argentina enfrenta hoy desafíos significativos y preocupantes en un contexto de crisis económica, sanitaria y vocacional”, afirma el Dr. Miguel Javier Indart de Arza, presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría.

“No es un dato menor que el trabajo del pediatra esté subvalorado, como lo evidencian salarios que, en alrededor del 70% de los casos, obligan a los profesionales a desempeñarse en múltiples empleos simultáneamente. Esta situación genera insatisfacción, estrés personal y laboral, además de limitar el tiempo y los recursos destinados a la formación, la investigación y la docencia. A ello se suma la escasez de tiempo para la vida familiar y el esparcimiento personal, lo que agrava el estrés y expone al profesional a frustración y pérdida de motivación hacia su vocación”, sostuvo por su parte el Dr. Edgardo Flamenco, secretario del comité de Ejercicio Profesional de la SAP.

El documento de la SAP describe que ‘la gran mayoría de los pediatras del país se han formado en el sistema público de salud a través del sistema de residencias médicas y han llevado su conocimiento y experiencia a todo el territorio nacional.

Asimismo, cabe señalar que más del 60% de los 20.000 socios que conforman la SAP, son pediatras que hoy se desempeñan en hospitales públicos de diversas regiones del país’ y agrega que ‘a lo largo de las décadas, numerosos médicos han contribuido a que la pediatría argentina tenga unidad y dimensiones inigualables.

El pediatra es especialmente valioso dentro de la esfera de atención médica, pues su labor trasciende al paciente, incluyendo al grupo familiar ampliado, NNyA, padres y abuelos conforman el escenario de atención de la especialidad’.

Para llegar a formarse, desde la SAP ponen énfasis en que ‘un pediatra deposita muchos años en su formación de grado y posgrado, esfuerzo y trabajo, aproximadamente 10 años para la pediatría general y 12 años para una subespecialidad, años que luego no son debidamente remunerados’.

“Resulta especialmente doloroso ver que, pese a los logros y reconocimientos alcanzados, la pediatría argentina enfrenta hoy desafíos significativos y preocupantes en un contexto de crisis económica, sanitaria y vocacional. No es un dato menor que el trabajo del pediatra esté subvalorado, como lo evidencian salarios que, en alrededor del 70% de los casos, obligan a los profesionales a desempeñarse en múltiples empleos simultáneamente. Esta situación genera insatisfacción, estrés personal y laboral, además de limitar el tiempo y los recursos destinados a la formación, la investigación y la docencia. A ello se suma la escasez de tiempo para la vida familiar y el esparcimiento personal, lo que agrava el estrés y expone al profesional a frustración y pérdida de motivación hacia su vocación”, subrayó el Dr. Indart.

“Es alarmante la disminución del número de pediatras activos en nuestro sistema de salud, algo que inevitablemente conlleva al lento, pero constante deterioro de lo construido durante tantas generaciones. Hoy, más del cincuenta por ciento de las residencias pediátricas y de especialidades no pueden completar su planta mínima. Muchos servicios de pediatría, neonatología y terapia intensiva pediátrica a lo largo del país han quedado devastados en los últimos años, sin profesionales para cubrir las guardias, que en algunos casos han tenido que cerrar.

También vemos un éxodo de especialistas hacia ámbitos mejor remunerados. Las consecuencias serán enormes para el sistema de salud, especialmente para la niñez, la adolescencia y sus familias. Años de decisiones tomadas sin entender y escuchar las necesidades del ejercicio profesional pediátrico ocasionaron, al menos en parte, esta situación”, consignó la Dra. Natalia Gamba, vocal del Comité de Ejercicio Profesional de la SAP.

Respecto de iniciativas que se suman a los reclamos en favor de los pediatras, el documento afirma que ‘la SAP respalda y colabora activamente en la federalización de los movimientos impulsados por pediatras en distintas regiones del país, quienes han comenzado, de manera gradual, a revalorizar o poner en valor la vocación médica.

Asimismo, insta a las autoridades responsables de las políticas públicas y privadas de salud, en todos los niveles, a reconocer a la pediatría y a los profesionales que la ejercen como un recurso esencial para el bienestar de toda la sociedad’.