Inteligencia artificial: la urgencia de establecer controles en salud y empleo
La especialista subrayó que la IA no comprende la realidad, sino que detecta patrones en grandes volúmenes de datos, lo que puede derivar en errores graves cuando se aplica en sectores sensibles. "Hay que creer en las advertencias", afirmó Zuazo, instando a que las empresas y gobiernos establezcan mecanismos de revisión humana antes de implementar estas herramientas en servicios básicos o procedimientos policiales. Según la experta, la responsabilidad ante un fallo debe recaer siempre en una persona capaz de auditar el resultado.
Zuazo comparó la regulación necesaria para la IA con los estándares exigidos en la aviación o la industria farmacéutica, donde la seguridad es prioritaria. En el ámbito laboral, señaló que, si bien la tecnología puede optimizar tareas, es fundamental definir quién asume la responsabilidad ante un error, especialmente en sectores como el periodismo o la medicina.
En este último caso, enfatizó que, aunque la IA pueda asistir en el análisis de imágenes médicas, el diagnóstico final y el tratamiento deben ser validados exclusivamente por un profesional de la salud.
Transparencia y financiamiento como ejes de control
Finalmente, la consultora destacó que la transparencia debe ser total: las empresas deberían informar sobre el origen de sus fondos, los límites de sus sistemas y los intereses detrás de su expansión.
En un contexto donde la tecnología avanza a gran velocidad, Zuazo concluyó que la supervisión no debe ser una respuesta tardía ante un perjuicio, sino un componente esencial del desarrollo tecnológico que garantice la protección de los derechos ciudadanos.