Miles de jubilados “en peligro” por el espectacular ciberataque al PAMI
Si bien el hackeo a las cuentas informáticas del PAMI se conoció en todo el país, principalmente debido a los problemas que se plantearon con la atención médica y las recetas que los jubilados podrían solicitar vía electrónica y que debió modificarse por las históricas “manuales” de los profesionales, existe un trasfondo mucho más complejo y que comienza a conocerse con el correr de los días.
Tal cual se informara oportunamente, las plataformas digitales del PAMI -incluyendo el sistema de recetas electrónicas que emplean los jubilados y pensionados para retirar medicamentos en las farmacias- se paralizaron el miércoles de la semana pasada tras un ciberataque ejecutado por el grupo Rhysida.
Pero más allá de la problemática generada, ahora los delincuentes informáticos aseguran que tienen en su poder información financiera y de los afiliados; mientras desde el organismo niegan la posibilidad de negociaciones.
El ataque a la obra social es un típico caso de “ransomware”, en el que los hackers de sombrero negro -la rama maliciosa del hackeo- operan como en los secuestros en el “mundo real”. En este caso, roban datos y los mantienen cautivos con la promesa de liberarlos, sólo si la víctima paga un rescate, habitualmente en criptomonedas.
En declaraciones realizadas por integrantes de Rhysida dijeron que, como consecuencia de esa acción, tienen en su poder 1TB -cantidad de información- de documentos financieros e información de los afiliados. La fuente compartió capturas de pantalla que servirían como evidencia para esas afirmaciones, asegurando que “las declaraciones de los representantes del PAMI en los medios de comunicación, señalando que no han perdido datos personales e importantes, son mentira”, indicaron desde la agrupación que en mayo había apuntado a otro blanco de alto perfil, el Ejército de Chile.
“Pronto comenzaremos la publicación de estos datos si no cambian de opinión y no se ponen de acuerdo con nosotros”, aseguraron a los atacantes a la fuente, con la que compartieron balances y documentos extraídos de Gedo, un sistema administrativo que se emplea en el sector público.
La versión oficial es que el ataque fue mitigado y que la información está a salvo. En ese sentido, en las últimas horas los sistemas del PAMI retomaron su normal funcionamiento, tras el golpe informado a mitad de la semana pasada y se retomó la emisión de órdenes médicas y recetas electrónicas.
Sobre la amenaza de los ciberdelincuentes y la posibilidad de “poner en riesgo” a los jubilados con la información obtenida en el ataque, oficialmente no se ha informado nada más que una velada desmentida y por ello, queda la duda entre el inmenso colectivo de beneficiarios del PAMI.