Inclusión laboral

Alumnos de la Escuela de Formación Integral Nº 521 empezarán con sus pasantías laborales en comercios de la ciudad

sábado 12 de agosto de 2023
Alumnos de la Escuela de Formación Integral Nº 521 empezarán con sus pasantías laborales en comercios de la ciudad
Alumnos de la Escuela de Formación Integral Nº 521 empezarán con sus pasantías laborales en comercios de la ciudad

La semana entrante, once alumnos de la escuela 521 comenzarán con las pasantías competitivas, para descubrir el mundo laboral y así desarrollar al máximo sus capacidades y su grado de autonomía en la vida educativa, social y laboral. Las pasantías, que se implementan desde hace 50 años en la escuela, son una gran herramienta para facilitar la inserción laboral de las personas con discapacidad. 

La Escuela de Formación Integral Nº 521, actualmente cuenta con una matrícula de 103 alumnos con discapacidad, a quienes a lo largo de toda su trayectoria se les brinda diversos talleres para que finalmente, puedan desplegar los conocimientos adquiridos en las pasantías laborales en diversos comercios, instituciones y organizaciones de Comodoro Rivadavia.  

Marina Hernández y Johanna Acevedo, docentes integradoras laborales de la escuela, conversaron con Crónica y brindaron más detalles al respecto. “Se trata de una propuesta de la escuela para los chicos que tienen entre 18 y 19 años, quienes están en los últimos años de su trayectoria. Durante los años que transcurren en la escuela hacen distintos talleres, entonces se vienen preparando”, dijo Hernández.

De esta manera, las pasantías son una gran herramienta para que los jóvenes, no sólo puedan aprender a llevar adelante una rutina determinada y a desarrollar las tareas en el trabajo, sino también a tener una responsabilidad, a desenvolverse comunicacionalmente y a interactuar con otras personas. “Ellos están acostumbrados a estar sólo con su familia y a estar acá en la escuela, entonces es importante también en ese aspecto”.

Acevedo, explicó que estas pasantías tienen dos etapas. En el primer cuatrimestre se desarrollan las pasantías asistidas, “donde tratamos cuestiones como el autovalimiento, la independencia, el poder resolver situaciones de la vida cotidiana que muchos de ellos no lo tienen y eso lo trabajamos acá en la escuela”, dijo. 

Luego, en el segundo cuatrimestre se desarrollan las pasantías competitivas, donde los chicos van a trabajar en diferentes locales de la ciudad. Este año los comercios que ofrecerán sus espacios para el aprendizaje de los jóvenes serán: Distribuidora Nakel, Panadería Don Carlos, Distribuidora Brillolim y el Vivero 10 de abril. 

“La mayoría de estos lugares ya han recibido anteriormente a los chicos de pasantías. Ellos ya nos conocen, entonces eso nos facilita también un poco la tarea considerando que la búsqueda de espacios queda bajo nuestra responsabilidad y tarea docente”. 

Marina Hernández y Johanna Acevedo, docentes integradoras laborales de la escuela 521 y Yamila Muñoz, vicedirectora de la institución.

“Para algunos alumnos el espacio de pasantías es el más esperado, porque saben que con las pasantías pueden salir de la escuela e ir a trabajar” 

Los jóvenes, deben cumplir cuatro horas en la pasantía, cuatro días de la semana y con horarios dentro de todo flexibles. “Nosotras nos encargamos de enseñarles el recorrido para asistir al lugar de trabajo, teniendo en cuenta que algunos no suelen andar solos en la calle, entonces se les enseña y algunos los llevan los padres directamente al lugar de pasantía”, dijo Hernández y agregó, “es algo nuevo para ellos y muchos de ellos, más allá de estar en su casa o hacer alguna salida al centro con la familia, no tienen otra propuesta de salida”. 

Además en el lugar de trabajo, estarán acompañados de un tutor, es decir, una persona que se encargará de enseñarle la tarea. “Entonces en los lugares, el dueño o el encargado siempre elige a alguien que más o menos tenga un perfil de paciencia y pueda estar con los chicos”, dijo Hernández.

Por su parte Acevedo, manifestó que los alumnos sienten grandes expectativas para iniciar en esta etapa para la que se estuvieron preparando todos estos años. “Sucede que nuestro espacio de pasantías es para algunos alumnos el espacio más esperado, porque saben que con las pasantías pueden salir de la escuela a ir a trabajar”. 

Continuó, “ellos dicen que quieren ir a trabajar, entonces se charla mucho de lo que implica un ámbito laboral, cuáles son las normas, cómo tenemos que presentarnos, por eso los chicos tienen muchas expectativas y están con mucha ansiedad por querer comenzar. Luego de esta etapa, siempre terminan contentos porque aprenden cosas nuevas”, concluyó Acevedo.  

“La realidad es que cuesta conseguir espacios
para que los jóvenes hagan sus pasantías”

En este marco y con el objetivo de crear una real inclusión laboral, es fundamental que los comercios y organizaciones tomen interés y voluntad para recibir a los jóvenes y ser parte de su aprendizaje e inserción laboral. “Nos ha pasado que en el momento de buscar espacios y lugares para los jóvenes, tenemos una negativa como respuesta, por el desconocimiento, porque es escuela especial, porque hay temor”, dijo Hernández.

Vale aclarar que las pasantías laborales para personas con discapacidad, están enmarcadas y reguladas por la ley de educación, de pasantías educativas y resolución provincial. Sin embargo,  Acevedo señaló que “además de desconocimiento, hay cierto miedo por parte de los dueños de que les llegue algún control impositivo y que los chicos no estén de manera regular, porque justamente son pasantías educativas por un período corto, que ese periodo se puede extender dependiendo de la voluntad que tenga el dueño del comercio” y agregó “igualmente si desde la escuela vemos que el alumno tuvo un buen desempeño en las pasantías, tratamos de que pueda retomar el próximo año y así pueda ir mejorando”.

En este marco, las docentes insisten en la importancia de generar y facilitar estos espacios de aprendizaje laboral para las personas con discapacidad y así contribuir a una sociedad más inclusiva. “De esta experiencia no sólo aprenden los jóvenes, sino que también desde el otro lado aprenden a poder acompañar, a orientar y a convivir. Es un aprendizaje y siempre ambas partes salen beneficiadas”, dijo Acevedo.  

Invitan a las instituciones a ser parte de las pasantías
“Aportarían a la trayectoria escolar de nuestros
estudiantes, ellos se merecen esos espacios”

“Hay que eliminar las barreras del contexto y del prejuicio, para que nuestros estudiantes pongan en práctica sus potencialidades y capacidades”.
Yamila Muñoz, vicedirectora de la institución en diálogo con Crónica realizó un breve recorrido histórico de la escuela y la importancia de las pasantías laborales para contribuir a una sociedad más inclusiva. 

“La escuela se creó en 1973 y desde ese año ya se empezaron a trabajar con las pasantías laborales. En esa época la escuela tenía el nombre de Escuela de Formación Laboral, por lo que se centraba en el aprendizaje de oficios como una propuesta para los estudiantes que egresaban y pudieran tener en su vida diaria la posibilidad de un trabajo. Con el tiempo, en el 2012 se cambia la denominación por la resolución 431 y pasa a ser Escuela de Formación Integral”.

En este sentido, Muñoz explicó que el hecho de que se llame Escuela de Formación Integral tiene que ver con la sociedad esta ante un paradigma inclusivo y se considera a la persona como sujeto de derecho en todas sus dimensiones, “entonces la idea es poder trabajar la inclusión social, educativa y laboral, a eso apuntamos”, agregó. 

Teniendo en cuenta esto, la vicedirectora hizo hincapié en el concepto de inclusión. “No es un concepto que solamente lo tenemos que poner en acción en las escuelas, sino también toda la comunidad, todos estamos involucrados en esto, porque vemos a la inclusión desde un modelo social en el cual se piensa y se sostiene que todo ciudadano tiene derecho a vivir de manera justa y en equidad”. 

Continuó diciendo que “todos tenemos que tener la oportunidad de poder desarrollarnos como ciudadanos participativos, críticos, activos y a eso apuntamos. Lo que pretendemos es que la comunidad nos ayude a eliminar las barreras del contexto y del prejuicio, para que nuestros estudiantes puedan poner en práctica sus potencialidades, sus capacidades, para que ellos puedan tener un proyecto de vida”, dijo Muñoz. 

En este marco, la vicedirectora invitó a todas aquellas instituciones y comercios que se quieran sumar. “No solamente están ayudándonos a nosotros como equipo de gestión, sino que fundamentalmente están aportando a la trayectoria escolar de nuestros estudiantes, ellos se merecen esos espacios”, cerró.