“Pareciera ser que los pueblos originarios ponen en peligro la soberanía, cuando en definitiva lo que hoy llamamos Patagonia está totalmente extranjerizada”

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, Daniel Loncón, de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios, dialogó con Crónica.
miércoles 09 de agosto de 2023
“Pareciera ser que los pueblos originarios ponen en peligro la soberanía, cuando en definitiva lo que hoy llamamos Patagonia está totalmente extranjerizada”
“Pareciera ser que los pueblos originarios ponen en peligro la soberanía, cuando en definitiva lo que hoy llamamos Patagonia está totalmente extranjerizada”

Desde 1994, el 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo para recordar la sesión inaugural del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas en 1982. A casi 30 años de su implementación, sigue siendo una referencia importante para reflexionar sobre la historia de los pueblos originarios, el denominado proceso de integración y el respeto cultural.

En Argentina hay más de 40 pueblos originarios reconocidos, en Chubut hay más de 110 comunidades registradas con personería jurídica, existen otras que no cuentan con dicha documentación. En el censo del 2010, se estimaba que el 8,7% de los chubutenses se autopercibe como parte de un Pueblo Originario, lo que representa más de 43.000 personas, siendo la provincia con el número más alto de todo el país. Se estima que los datos del censo 2022 superan al doble este dato.

Daniel Loncón, participante de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios, Afrodescendientes y Migrantes de la UNPSJB, conversó con Crónica sobre los desafíos que enfrentan las comunidades originarias en un contexto en el que detectan un fuerte avance de discursos racistas y discriminatorios.

En búsqueda de una reparación histórica

Las historias de los pueblos originarios, en todo el mundo, están marcadas por la violencia, opresión y discriminación. Recién entrando al siglo XXI se comenzaron a rever las situaciones contextuales de vida de las comunidades indígenas, que generalmente estaban marcadas por la pobreza y la vulnerabilidad, a causa del mismo sistema que los había excluido.

En el presente, las luchas por el territorio y por la recuperación de la identidad marcan la agenda de las comunidades originarias. En Argentina, a pesar de los avances en las normativas, aún queda mucho por hacer. Daniel Loncón expresa: “El Estado tiene una deuda histórica, me parece que el primer paso para una reparación es el reconocimiento, que el Estado reconozca que las nacientes de su identidad como república se sustentaron en un genocidio. Tiene que haber un reconocimiento estatal de esa masacre y desde ahí empezar el proceso de reparación en todo sentido, no basta con que nos pidan disculpas”, destacó.

Durante los últimos 30 años los avances en visibilización de la problemática indígena ha sido exponencial, poniendo en evidencia las consecuencias que tiene para las comunidades. “Después de lo que nosotros nombramos como genocidio, fue un proceso de represión en todos los sentidos, entre ellos estuvo la quita de identidad. Se hablaba de civilización o salvajismo, en ese tono se continuó una narrativa histórica por medio de la escuela. Mucha gente no solamente sufrió la pérdida de su identidad, sino también llegó a sentir vergüenza de quién era”, dijo Loncón.

Daniel Loncón, referente de Cátedra Libre de Pueblos Originarios de la UNPSJB, dialogó con Crónica para brindar un análisis sobre el contexto actual de las comunidades originarias de la región.

Luchar por el territorio en una región extranjerizada

En los medios de comunicación, la aparición de los pueblos originarios generalmente se relaciona con las resistencias territoriales de las comunidades. En ese sentido, Loncón expresó que “la vara para medir es muy desigual, la gente y los medios de comunicación hegemónicos tienen el foco puesto sobre 3 hectáreas que piden los pueblos, pero no miran las 150.000 hectáreas que está comprando un privado”.

Loncón, también se refirió a situaciones particulares de la provincia: “En las nacientes del río Chubut, está la Lof Cayunao defendiendo el curso de agua del cual hoy depende gran parte de Chubut, por lo menos la meseta y la zona sur de la costa. Pareciera ser que a nadie le importa mucho, aunque Soledad lo está diciendo y lo está anunciando. No hay una verdadera y real conciencia del impacto que puede tener la privatización de las nacientes del río Chubut para toda la provincia”, exclamó.

En muchas de las resistencias todo concluye en represión y detenciones, prevaleciendo la defensa de la propiedad privada. Sobre ello, el referente manifestó: “Pareciera ser que los pueblos originarios ponen en peligro la soberanía, cuando en definitiva lo que hoy llamamos Patagonia está totalmente extranjerizada. Hay capitales noruegos, finlandeses, españoles, italianos, hay bases militares chinas y estadounidenses… Benetton tiene casi un millón de hectáreas y así muchos más”.

Y agregó: “A los nacionalistas y defensores de la soberanía les debería preocupar lo que está pasando con esto. Creo que esto es producto del colonialismo porque cuando se trata de un gringo lo miramos con simpatía, pero cuando es alguien que se parece a nosotros, como puede ser un migrante de países limítrofe o un pueblo originario de acá, genera mucha antipatía y bronca”, dijo.

Detectan un aumento de discursos discriminatorios

Además, Loncón también se refirió a los discursos de odio y racistas que afirman han ido en crecimiento durante los últimos años. “Hoy está apareciendo un discurso muy fuerte en términos negacionistas; se da por ejemplo con el caso paradigmático de la estatua del General Roca en Bariloche. Pero sin ir más lejos, hace pocos días en Comodoro se dio también un caso que trajo mucha discusión sobre una posible modificación del Liceo Militar para hacer un espacio verde. Me llamaba realmente la atención de que la discusión estaba centrada en los paredones, en si era patrimonio o no, y nadie cuestionaba el nombre del Liceo”, opina.

Desde su perspectiva, expresa que no solo hay desinformación, sino que el racismo se ha hecho evidente y explícito. “Si no replanteamos esas cosas seguimos perpetuando una historia de saqueo y genocidio, es seguir mirando para otro lado, es no hacernos cargo de una historia que la tenemos acá nomás, que está latente y eso nos lleva a una acción de racismo y de negacionismo” afirmó.

La preocupación frente a estos discursos crece, ya que comienza a tener voz en ámbitos de toma de decisiones políticas. “Estas expresiones de odio y racismo hoy tienen representación parlamentaria y eso es peligroso, no solamente para los pueblos originarios, sino para la sociedad en su conjunto que ha visto que han avanzado en derechos para las mayorías, para los adultos mayores, para las mujeres, para las personas con discapacidad. Hay grupos que están planteando que los derechos humanos son un curro, que esto no debería ser así y el riesgo es una pérdida de derechos”, sentenció.