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Las lecciones del girasol

lunes 22 de agosto de 2022
Las lecciones del girasol

Leo en un posteo:

“Que los girasoles buscan la luz del sol todos lo sabemos. Lo que no sabía es que en días nublados se miran unos a otros buscando la energía en cada uno. No se quedan mustios, ni de cabeza baja. se miran unos a otros… erguidos, hermosos- Es la naturaleza la que nos enseña, si no tenemos el sol todos los días, nos tenemos los unos a los otros.”

El sol es la representación del padre, el protector, el que buscamos cuando la vida se pone difícil y no sabemos qué hacer. Lo buscamos en sus muchas formas, en un dios, en un poder que nos devuelva la tranquilidad y nos prometa que “todo va a ir bien”, en un estado proveedor que nos ampare frente a la incertidumbre. Mustios y con la cabeza baja, nos deprimimos, pero aún confiamos en que alguien o algo nos va a salvar. Miramos para arriba esperando que nuestras plegarias sean escuchadas.

Crecer, sin embargo implica asumir que vivir no es fácil, que la vida no es un camino recto y que no existen las certezas. Que transitarla implica hacer elecciones y que esas elecciones tienen consecuencias, que son los ladrillos con los que vamos construyendo nuestra historia.

Somos los únicos responsables de lo que construimos y los únicos que podemos cambiar de rumbo cuando esto se haga necesario. Tenemos sí, compañeros de viaje, aquellos que cuando el cielo se nubla, están allí para abrigarnos, ayudarnos, mostrarnos nuestros errores y consolarnos. Para encontrarlos tenemos que hacer como el girasol, mirar a nuestro alrededor, extender la mano y estar dispuestos a dar y recibir. La ayuda no va a venir de arriba, sino de al lado, de los que caminamos juntos y sufrimos las mismas o parecidas miserias y dolores.

La naturaleza nos enseña que la “salvación” está en la colaboración, en el encuentro creativo que lucha para lograr que la vida sea mejor para todos. Ser inclusivos consiste en caminar juntos, en armar un “colectivo” gigante que nos incluya a todos. Un colectivo que , dejando de lado rivalidades, envidias, odio, deseos de que mi idea prevalezca sobre la de otros, luchas por el poder, egoísmo, guerras, nos una en el deseo de crear un mundo mejor .

No es fácil, pero nadie nos dijo que vivir lo es. Hacen falta muchos duelos, mucho aceptar que el hecho de que deseemos algo no da derechos, solo da la responsabilidad de luchar para obtenerlo. Cada quien conoce cuáles son sus deseos y necesidades, no todos entienden la diferencia. Tampoco que somos limitados y no lo podemos todo.

Necesito el aire para respirar, a los otros para que me ayuden y acompañen, un techo para cobijarnos, alimento, agua. El resto son deseos y alcanzarlos dependerá de nuestra capacidad, esfuerzo y empeño.

Vivimos tiempos difíciles y no existen soluciones mágicas ni sociedades ideales. Es mejor aceptar que nadie tiene la respuesta salvadora y que,  creer en ilusiones no es saludable.

Hacemos lo que podemos para tratar de mantenernos a flote. Solo evitemos ahogar al que nada al lado con la ilusión de salvarnos. El aire, al menos, alcanza para todos.

 

 

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