martes 18 de enero de 2022
18.6ºc Comodoro Rivadavia

“Las ideas son pequeños seres curiosos: no trabajan a menos que tú lo hagas”

lunes 10 de enero de 2022
“Las ideas son pequeños seres curiosos:  no trabajan a menos que tú lo hagas”

Hemos comenzado a dar los pasos inaugurales avanzando sobre el incipiente 2022. Y acá estamos, viendo que el nuevo año no trae más que una continuidad del anterior. Nada ha cambiado mágicamente, ni lo hará, claro está.

En el panorama diario siguen pululando los desaprensivos, los intolerantes, los irrespetuosos, y los inconscientes como condimentos indeseables del indigesto caldo social. Los observadores permanentes de su propio ombligo, convencidos de que en el mundo no existen más que sus impulsos y deseos. El resto, como padecientes existenciales de lo que la cultura en la que estamos inmersos crea, ve avanzar esta marea humana cada vez más caudalosa e imparable.

La vida, en sociedad, no puede ser una sumatoria de individualidades donde cada uno hace lo que le viene en ganas, avanzando sobre los demás, molestando, agraviando, perjudicando al resto.

La convivencia social requiere de leyes y normas que se respeten en un inexcusable cumplimiento. Cada uno tiene que comportarse como debe y no como quiere. Claro que, en nuestra pobre sociedad del parche y del remiendo, resulta tragicómico hablar de leyes y normas. Mucho menos del respeto por el otro. Y ni qué decir del sentido común…

Entonces, habiendo comprobado que los cambios necesarios que reclama y requiere la sociedad no caerán como maná del cielo, no quedará más remedio que construirlos con realizaciones concretas e inevitables.

Para que los lamentos constantes y sostenidos dejen de transformarse en un nuevo lenguaje al que adhieren cada vez más adeptos, extendiéndose por las diversas capas sociales que, si bien sirve para comunicarnos ya que todos lo entendemos perfectamente, no aporta nada a la solución de las disímiles temáticas que nos agobian manteniéndonos atados a la condición de los padecientes existenciales, de los torturados anímicos, de los empobrecidos vitales…

Si todos coincidimos en que deseamos sentirnos bien y convivir con armonía alcanzando las metas que nos posibiliten acceder a ello, ¿qué nos lleva a generar permanentemente las situaciones y condiciones que nos ubicarán, exactamente, en el lugar antagónico al soñado? ¿Qué nos conduce a girar “in eternun” en el trompo de los desaciertos permanentes? ¿Qué nos lleva a ser partícipes forzosos de la perinola social donde siempre resultamos “distinguidos” con el “todos ponen” ?(exceptuando, desde ya, a  los que conforman la élite que  propicia el juego manteniendo los resultados en beneficio propio) ¿Qué es lo que nos obnubila tanto al punto de seguir potenciando y sosteniendo las confrontaciones y agravios constantes, que son el caldo de cultivo necesario para sostener y fortalecer las divisiones que impiden la unión comunitaria, ése que sería el ingrediente básico para comenzar a reconstruir la base del edifico  social carcomido por los abusos de unos y la desidia de otros, por la codicia de tantísimos y la inconciencia generalizada…?

¡Ya estamos en el año nuevo! Ya soltamos al aire los bellos mensajes y deseos que portaban las salutaciones. Fue muy lindo escucharlas. Ahora, hay que transformarlas en realidad.

Seguimos debatiendo entre lo útil y lo inútil y tenemos dificultad para distinguir el bien del mal. Sin embargo, ya lo decía Mahatma Gandhi: “Lo útil y lo inútil, como por regla general el bien y el mal, van necesariamente a la par y es el hombre quien debe elegir.”

Te puede interesar
Últimas noticias