Fabián Digorado, las 1001 vidas de un hombre de radio

domingo 27 de junio de 2021
Fabián Digorado, las 1001 vidas de un hombre de radio
Fabián Digorado, las 1001 vidas de un hombre de radio



Fabián Digorado pone el pecho a las balas, con dos programas de radios como escudo. Y, como un torero del viento, enfrenta la pandemia con sus broqueles de palabras diarias.



Atravesar esa esquina, es imposible sin levantar la vista, hacia dónde se acurruca un balcón, sobre el primer piso. Si lo habrá utilizado, para echar vista a los transeúntes ocasionales. Estratégica panorámica, desde el altillo de calle Urquiza y Ameghino, para enmarañar el chismerío barrial, hasta facetas desentrañables.

Nido receptáculo de reuniones sin fin, noches con sus pertinentes amaneceres. Desde allí, se piloteó el movimiento de una esquina célebre. Ni hablar, a los veranos hay que atravesarlos con Doña Oscuridad zarpando a sus vacaciones. Pero Tía Pandemia, ha trastocado todo. Nos ha modificado y trastornado. Nuestro invitado -a la presente DOM- no es un alienígena, es un actor con experiencia dilatada, y hombre de radio, con varios programas carreteando en el aire comodorense: don Fabián Digorado, que no estuvo exento de enfrentar al maldito bichito invisible.

“Ahí, me empecé a relajar, y salir más, me pasaba esto, cuando empezó la pandemia de abstracción, voy al cumpleaños de mi hija, al mes, contacto estrecho, su vieja, contagiada, me dice: tengo algunos síntomas, le dio positivo, dije: ¡cagué! Me guardé 14 días, –aparte, uno que es fumador. En ese ínterin, a mi primo ‘Fruti’ se lo pega, y se lo llevó en 3 días. Ahí me limó la cabeza, quedé “flasheado”. Nos pasó a todos, pensábamos que no nos iba a tocar. Que es una gripe, que está en China. Voy piloteando todo con la radio, que es muy catártica” confiesa un morocho bien renegrido. “Es muy similar a lo que me pasa con el teatro, cuando salís a escena, al instante –y de enfrente, es el aquí y ahora. Y me ayudó mucho a llevarla, ya son 35 años, desde ECO Radio, en la Rawson, empezó con toda esa banda (Monumento a Sandro Fabián Chicherquia, la levantó/creó en el patio de su casa en Barrio Juan XXIII), continuó en la Urquiza y culminó en Chacabuco, entre Ameghino y Rivadavia”.



Continúa el protagonista, Fabián Digorado, “calles que surcaba, transgrediendo el viento, atravesando la pandemia, que trajo enfermedades en mantos. A medida que va pasando el tiempo, en el manejo podemos compararlo con un Fórmula 1.

Fue una radio que marcó tendencia. Al día de hoy, se siguen acordando, de esos ‘90 muy locos, me llegan mensajes de “Te hacemos la segunda” -lunes a viernes, de 14 a 16. Si, en aquella década, me decías si llegábamos a este 2021, y siempre enfrascado con el humor, que nos sale muy fácil, te iba a contestar no sé, porque estaba más enfrascado con el teatro y el trabajo.

“Hoy, tengo la suerte de vivir de lo que siempre me apasionó y, sobretodo, estoy muy conforme con el programa que está saliendo, los caminos del humor están bien surcados, salen naturalmente y es curativo. Más allá de las preocupaciones son muchas hoy y proponer humor con esta pandemia de mierda. Ayuda a hacer catarsis, creo que nos limó la cabeza, de todas maneras, y cuantas más vendrán, porque somos nuestros ppios conejillos de Indias, de un par de descocados que gobiernan el mundo. Jamás, una pandemia y todas sus implicancias, y ya estamos cerca de los 100 mil muertos y los vamos a sobrepasar.

La primera preocupación es el grupo, podías esperar una gripe, la aviar, y afirmar: ‘bueno, esa es la única’, y decís: llegó leve, a proteger el grupo familiar, de contactos estrechos, por haber estado con alguien, pero te vas transgresor, señalas: ‘no pasa nada’. Pero transgredís y te pasa, y eso que estuve aislado hasta tres veces…la familia aislada y todos con barbijos. Salís e igual te contagias” afirma, abriendo los ojos tan grandes, como si pudiera llegar a atrapar la Variante Delta.



¿Qué caminos tomás ante el manto de pandemia?

Uno, tiene esa cosa transgresora, otro dice: “No me va a pasar nada”, y ves que si hay balas que pegan cerca, y el barbijo pasa a ser elemento fundamental.        Olvídate, hoy te podéis olvidar el documento, pero el barbijo jamás, casi es un insulto: no se te puede presentar así, por suerte, estamos vacunados. Brinda seguridad, hablando de las vacunas, así como hay detractores, no, que es veneno, es veneno. Y está bueno, que sea así, porque es cuestión de fe; me saca la cabeza. O medios, hablando de ellas, no se puede jugar con las vacunas, que quedan imantados o chipeados. Y con ello, no logran nada, los científicos del mundo buscaron la solución con las vacunas, no estuvieron trabajando al pedo. Y estuvieron meses y meses investigando para ver cuál era la cura para este virus del mundo y lo hicieron.

No creo que hayan trabajado al pedo y, de paso, quieran asesinar a toda la humanidad. Porque te cuestionás todo, van a cuestionar absolutamente todo. Y me pregunto: “pero, el virus existe”, “este vivió, este se contagió”, y te agarran dudas, porque Argentina es un país aparte, centrífugo, y te contagias, por todos, piensan que es así nomás, que tenemos que poseer 100 millones de vacunas, y que no tendríamos que contagiarnos, nos la pegamos. Y mucha gente conocida, que dejó este mundo terrenal, muchos allegados.

 

El Oso Bareilles ya es leyenda…

Sobre el Oso. Me pegó mucho, me había enterado sobre su enfermedad. No llegué a pensar, que sería tan severa. Me había llegado el comentario: el viernes, cuando terminé el programa de radio, quedé flasheado.

Un gran tipo de la radio, era una parte de los Bareilles. Tuve oportunidad de trabajar con ellos, decís: se muere gente tan valiosa y buena, y tanto hijo de puta dando vuelta por ahí. El día que entendamos que pasa por disfrutarla, de los pequeños momentos. Cuando tengamos esas pequeñas quintitas de felicidad, florecidas. Ya está.

 

Tengo ganas de preguntarte por otro personaje que ya no está y extrañamos: Carlitos Duarte, ambos transitando la histórica Escuela Municipal…

Lo recuerdo muy seguido, veo a sus hijos haciendo música, se tiraron para el lado de la música, en las redes, más allá que era un animal de teatro, sus hijos se fueron al pentagrama. Tenía un músico adentro, compartimos muchos momentos en la Escuela Municipal.

Se lo transmitió todo a sus hijos, estuvimos vivenciando momentos muy lindos, agradables, de mucha percusión, sin que frene ese tambor.

Y con respecto a los otros vicios, uno se va perfeccionando en el manejo, vamos a compararlo con un piloto de F1 que, quizás en las primeras carreras, con el vértigo y la locura, derrapas y, entre las facetas buenas y malas, aprendes a surfear la cresta de la ola.

Programación


De los programas de radio, que podrías narrar

* El Mañanero es información con impronta ‘digoradesca’, ‘Medio Negro’ es más descontracturado, en el que se presenta mucho humor, mucho más descorsetado”.

Ese agite, con los 113 Vicios, ¿cómo lo curtiste?…

“Los 113 han sido parte de nuestra vida y estuvimos, cambiamos planillas en algún que otro emprendimiento, recital, esperando al público.

Muchas noches de rock and roll, muchos recitales, muchas historias de músicos leyendas, en centros culturales. Y, con respecto a los “Otros” Vicios, uno se va perfeccionando en el manejo, con el vértigo, hay veces que derrapas y, en otras, surfeas la cresta de la ola”.



 

Una yerba y unas pepas: fábula del existir



El Pelado tuvo una sola virtud, en su autodestructivo, y enloquecedor recorrido, batallando contra lo inevitable, saber o intuir lo que había que hacer, que era, nada más ni nada menos, que alimentar a sus vástagos. Y ese paredón, fue su batalla perdida, contra quien no da tregua hasta el final. La huesuda demuestra imponerse, en ese escatológico raid de desmesura.

Hoy, una joven con sus bollitos… la caja… la polenta para los perros, la señora de la vuelta… y Gómez, que viene por el alquiler… Todo es ladrillo, para la pared del relato, el que construye en la radio de los que pilotean naves pesadas, la 104.1 FM, la emisora de Camioneros, con ‘El Mañanero’ (7.30 a 9) y ‘Medio Negro’ (14 a 17).