La lucha de Miguel Zárate, un ejemplo de perseverancia que busca volver a la Corrida de Crónica

El vecino de 61 años atraviesa un momento complejo y necesita del apoyo solidario de toda la comunidad para poder cumplir su gran sueño: arreglar su equipamiento, conseguir una nueva silla de ruedas y volver a subir con orgullo la emblemática avenida Rivadavia.
jueves 05 de noviembre de 2026

A los 61 años, Miguel Zárate es una cara conocida y muy querida en Comodoro Rivadavia. Vecino de la zona, deportista y luchador incansable, su nombre está indisolublemente ligado a una de las pasiones más grandes de la ciudad: la Corrida de Crónica. Hoy, sin embargo, atraviesa un momento complejo y necesita del apoyo solidario de toda la comunidad para poder cumplir su gran sueño: arreglar su equipamiento, conseguir una nueva silla de ruedas y volver a subir con orgullo la emblemática avenida Rivadavia.

La realidad que describe Miguel refleja las dificultades a las que se enfrentan a diario muchas personas con discapacidad. Su silla de ruedas actual está al límite de su vida útil: "La tengo atada con cinta, de todo. Se me salió la rueda la otra vez y me pegué tremendo golpe", relata con crudeza. Una silla común, además de ser frágil con sus caños finos, ronda los 650.000 pesos, mientras que un modelo más resistente y adecuado a sus necesidades supera el millón y medio de pesos. A esto se le suma una situación económica muy ajustada: "Acá no cobramos un mango, cobramos cuatrocientos cincuenta mil pesos. ¿Qué hacemos con cuatrocientos? No hacemos nada".

El golpe más duro para su faceta deportiva fue la estafa y el robo que sufrió cuando intentó reparar su rueda de competición: "Fui a una bicicletería y me dicen: 'Acá te la arreglamos'. Desaparecieron, no los vi más. Ni en Rada Tilly ni en Comodoro existen más", lamenta. Aquella rueda había sido fruto del esfuerzo y de la generosidad de allegados que lo apoyaron en su momento, como Busi.

Más que un pedido personal, una causa colectiva

Lejos de bajar los brazos, Miguel alza la voz no solo por él, sino por tantos otros que atraviesan realidades similares y se cansan de golpear puertas esperando respuestas que nunca llegan: "Total, yo estoy sentado en la silla de ruedas, puedo esperar. ¿Te das cuenta? Y no es así, hermano, no es así".

A su delicada situación de salud —debe someterse a sesiones de diálisis— se le opone una voluntad inquebrantable. Con total transparencia, muestra su esfuerzo diario y apela a la solidaridad comunitaria: "Se lo muestro no porque soy el vivo de la película, sino para decir cuánto nos cuesta. Pónganse un ratito al lado de nosotros".

El sueño intacto: volver a subir la Rivadavia

La gran motivación de Miguel es volver a competir. Con tres meses de duro entrenamiento junto a Ricardo Rodríguez en Rada Tilly en su etapa anterior, sabe lo que se siente llegar a la meta.

"Quiero seguir corriendo. Tengo 61 años y me quiero preparar porque quiero correr en Crónica de nuevo. Quiero subir de nuevo por la Rivadavia. ¿Sabés la alegría que es estar en la Corrida Crónica y lograr subir la Rivadavia? Hay que estar sentado en una silla de ruedas para vivirla".

¿Cómo colaborar con Miguel?

Para quienes deseen aportar su granito de arena y ayudarlo a juntar los fondos para su nueva silla de ruedas y el repuesto de competición, Miguel dejó su número de whatshapp para los que quieran darle una mano 2974248502. Toda colaboración, por pequeña que sea, suma para que Miguel pueda superar este obstáculo y volver a cumplir su gran meta en la próxima edición de la Corrida de Crónica.