El Senado dio media sanción a la Ley de Salud Mental y sumó a la ludopatía
El Senado de la Nación aprobó con 42 votos a favor la reforma de la Ley de Salud Mental, que habilita internaciones involuntarias ante riesgos graves .
La iniciativa legislativa, que fue girada a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo, logró imponerse frente a 21 votos en contra concentrados en las bancadas del peronismo y aliados.
El acompañamiento de las fuerzas patagónicas y provinciales resultó determinante tras incorporarse partidas de asistencia presupuestaria, una demanda recurrente donde la red asistencial pública requiere un refuerzo urgente frente a situaciones de vulnerabilidad y consumos problemáticos.
Criterios para las internaciones y cambios clave
Entre las modificaciones de fondo, el proyecto establece que la internación involuntaria podrá ser determinada de manera excepcional por un profesional médico, preferentemente psiquiatra, en casos donde exista un peligro severo para la integridad física del paciente o de terceras personas. Una vez adoptada la medida de emergencia, un equipo interdisciplinario contará con un plazo perentorio de 48 horas para revalidar la decisión clínica, incorporando también la posibilidad de realizar interconsultas mediante telemedicina y exigiendo la confección de un plan de alta anticipado.
Asimismo, el dictamen mantiene la prohibición de crear nuevos manicomios, ordena la atención diferenciada para menores de edad en espacios infantojuveniles y amplía la tipificación de adicciones para abordar cuadros de ludopatía. Durante la defensa del articulado, la titular de la Comisión de Salud, Ivana Arrascatea, aseguró que la intención central es "llegar a tiempo" frente al padecimiento de los pacientes y subrayó que "llegar a tiempo significa pasar del riesgo inminente al riesgo grave, mirando la historia completa".
El cruce político por los recursos provinciales
El financiamiento generó fuertes cruces en el recinto durante la madrugada. Desde la oposición, el senador Guillermo Andrada cuestionó la eficacia de la reforma sin partidas concretas y planteó: "¿La Ley de Salud Mental fracasó por sus principios? No, fracasó por lo que no hay, recursos que deben ser aplicados a esa ley". En sintonía crítica, el legislador Gerardo Zamora remarcó que "sin recursos no hay federalismo y no hay salud", advirtiendo sobre las exigencias adicionales que absorberán las arcas locales.
En contraposición, el senador radical Maximiliano Abad valoró que la iniciativa atienda un flagelo urgente y afirmó que "nadie puede ser indiferente al dolor que atraviesan miles de argentinos que sufren padecimientos mentales y consumos problemáticos".
La norma contempla que el Presupuesto Nacional asigne fondos específicos a las provincias, lo que permitió destrabar el voto favorable de los bloques provinciales y encauzar su debate decisivo en la Cámara baja.