La escasez de langostino enciende las alarmas y pone en duda el inicio de la zafra en Chubut
La temporada de langostino en Chubut atraviesa un escenario de incertidumbre. Los resultados negativos de las primeras jornadas de prospección obligaron a las autoridades pesqueras a restringir el área de operaciones de la flota, mientras crecen las dudas sobre la posibilidad de habilitar la actividad comercial en los próximos días.
La preocupación está centrada en la escasez de langostino detectada durante los relevamientos, una situación que ya había complicado la prospección en el sector sur y que ahora vuelve a generar señales de alerta en la zona norte.
A esto se suma la presencia de merluza como captura incidental, otro factor que condiciona la evaluación de las condiciones biológicas para avanzar con la zafra.
En este contexto, la Secretaría de Pesca de Chubut dispuso el cierre del Área II de la Zona Norte y concentró las operaciones en el Área I, dentro de una franja delimitada entre los paralelos 43°00’S y 43°30’S.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución Nº 629/2026-SP y alcanza a las 20 embarcaciones autorizadas para participar de la prospección: 16 de la flota amarilla y cuatro de la flota artesanal.
Dos jornadas decisivas
La restricción obliga a la flota a concentrar el esfuerzo pesquero en el sector que permanece habilitado durante los dos días efectivos de relevamiento que restan. Los resultados serán determinantes para establecer si existen condiciones suficientes para habilitar la temporada comercial o si será necesario postergar la decisión.
El panorama es complejo. La prospección había sido reorganizada después de que los registros obtenidos en el sur no cumplieran con las expectativas. El traslado hacia la Zona Norte representaba una nueva oportunidad para evaluar la disponibilidad del recurso, pero las primeras jornadas tampoco ofrecieron resultados alentadores.
Los bajos niveles de captura plantean interrogantes sobre la presencia y disponibilidad del langostino en las áreas exploradas. En paralelo, la captura incidental de merluza suma una dificultad a la evaluación técnica que debe preceder a cualquier decisión de apertura.
La posibilidad de una nueva demora
Ante este escenario, comienza a tomar fuerza la alternativa de interrumpir el proceso de prospección y esperar entre siete y diez días antes de realizar un nuevo relevamiento, esta vez durante dos jornadas.
La posibilidad de una postergación vuelve a poner en el centro de la escena la situación de una actividad clave para la economía pesquera provincial. La apertura de la temporada depende de que los relevamientos confirmen condiciones biológicas adecuadas para sostener las operaciones comerciales.
Por ahora, no hay una decisión definitiva sobre el inicio de la zafra. Todo dependerá de los datos que arrojen las jornadas restantes en el área habilitada y de la evaluación que realicen las autoridades pesqueras.
Mientras tanto, la restricción dispuesta por la Secretaría de Pesca refleja las dificultades que enfrenta el relevamiento y mantiene abierta la incertidumbre sobre cuándo podrá comenzar formalmente la temporada de langostino en Chubut.