DOS CASOS PARADIGMÁTICOS EN EL SUR Y EN EL NORTE DEL PAÍS

De la 4x4 al auto: La cocaína ahora se transporta por las rutas en el torpedo o doble fondo de "vehículos familiares"

Dos operativos, uno en Chubut, otro en Salta, con modalidad similar, y con un sello en particular: la silueta de un delfín en el polvo blanco prensado de la cocaína. Uno, "Ruta Austral" con una banda internacional dedicada al narcotráfico que fue desbaratada la semana pasada cuando ingresaba 60 kilos de cocaína a Comodoro en el doble fondo de un "auto familiar", un Ford Focus. El otro, un hallazgo en Rosario de la Frontera también en un Focus, donde llevaban escondidos 53 kilos de esa droga.
lunes 26 de octubre de 2026

El transporte de estupefacientes es uno de los negocios millonarios que los investigadores de las distintas fuerzas de seguridad tratan de desbaratar en el país. Los más de 60 kilos de cocaína secuestrada en Comodoro Rivadavia -en uno de los operativos más históricos de la lucha contra el narco-, según el gobernador del Chubut, Ignacio Torres está valuada en más de dos mil millones de pesos.

Lo que llamó poderosamente la atención, fue la modalidad en la que era traída a la ciudad, en el doble fondo de un vehículo familiar, no ya en camionetas o en tanques de combustibles de camiones.

Otro caso de los últimos días, fue similar pero en la otra punta del país, en Salta. Dos jóvenes de 27 y 28 años fueron imputados por el delito de transporte de estupefacientes, tras ser detenidos el domingo pasado en Rosario de la Frontera, cuando trasladaban 53 kilos de cocaína escondidos en el torpedo de uno de los autos con los que circulaban con destino a Buenos Aires.

Uno de los hombres imputados es de nacionalidad boliviana pero tiene residencia en el partido bonaerense de La Matanza, hacia donde, según la pesquisa, se cree que se dirigía el cargamento de cocaína.

Durante la audiencia, la fiscal explicó que las detenciones fueron resultado de una investigación iniciada en junio del año pasado, a partir de otros dos procedimientos por transporte de estupefacientes. El primero ocurrió el 1° de junio de 2025, cuando personal del Escuadrón 45 de Gendarmería Nacional detuvo a dos personas que viajaban de norte a sur por la ruta nacional 68, a la altura de Cafayate, en un Peugeot 208 en el que transportaban 52 kilos de cocaína.

El segundo procedimiento tuvo lugar el 27 de septiembre de ese año, cuando otra patrulla de la misma fuerza detuvo, sobre la ruta nacional 34, a la altura del peaje Cabeza de Buey, a otros dos hombres que llevaban 50 kilos de cocaína en un Peugeot 408.

Una comunicación telefónica en la víspera del Día de la Madre, entre uno de los sospechosos y su mamá, aportó información sobre las dificultades que enfrentaban para avanzar y la confirmación de que esperaban el momento oportuno.

A partir del análisis de ambos casos, incluidos los títulos registrales de los vehículos, la fiscalía estableció conexiones entre los cuatro detenidos y otras personas que habrían participado en los traslados como “coches punteros”, es decir, vehículos que circulan por delante para advertir sobre posibles controles.

Dada la utilización reiterada de automóviles de una misma marca, los investigadores bautizaron a la organización con el nombre de “La banda de los Peugeot”. La pesquisa incluyó tareas de campo e inteligencia, seguimientos e intervenciones telefónicas, que permitieron identificar a otros presuntos integrantes.

Entre ellos estaban los dos hombres detenidos el 18 de octubre pasado e imputados ahora. El procedimiento fue monitoreado por la PROCUNAR NOA, que contaba con información obtenida a partir de escuchas telefónicas que, desde el 16 de octubre, daban cuenta de la preparación de un nuevo transporte de droga.

 

Día de la madre, la ruta de la droga y "los cinco monos"

 

A partir del seguimiento de los sospechosos, la fiscalía estableció que uno de ellos había salido de la ciudad jujeña de La Quiaca en un vehículo y se había dirigido a un hotel de la ciudad salteña de Metán. En esta oportunidad, en vez de un Peugeot, utilizó un auto de otra marca, un Ford Focus, que dejó estacionado cerca del hospedaje.

Al día siguiente apareció el otro imputado, quien circuló en un Volkswagen Bora y realizó ida y vuelta, el recorrido entre Metán y el límite con la provincia de Tucumán, en una maniobra conocida como “barrido” destinada a verificar las condiciones de circulación y advertir sobre la presencia de controles.

Durante uno de esos trayectos, la fiscalía dispuso que personal del puesto de Gendarmería de El Naranjo lo identificara y luego le permitiera continuar su marcha, sin levantar sospechas.

Una comunicación telefónica en la víspera del Día de la Madre, entre uno de los sospechosos y su mamá, aportó información sobre las dificultades que enfrentaban para avanzar y la confirmación de que esperaban el momento oportuno. Según expuso la auxiliar fiscal en la audiencia, en la conversación, el hombre le manifestó a su madre que “no pudo pasar” porque la noche previa “había como cinco monos”, en referencia al personal apostado en el control de Gendarmería. También expresó su preocupación y dijo que no sabía qué iba a hacer.

Uno de los hombres imputados es de nacionalidad boliviana pero tiene residencia en el partido bonaerense de La Matanza, hacia donde, según la pesquisa, se cree que se dirigía el cargamento de cocaína.

A partir de esa información, la fiscalía intensificó las tareas de vigilancia sobre ambos vehículos. El domingo 18 de octubre, los rodados reaparecieron sobre la ruta nacional 34: el Volkswagen Bora circulaba por delante, en su función de “coche puntero”, mientras que el Ford Focus cargado con la droga lo seguía y fue detenido en el puesto de control.

Durante la inspección, el escáner detectó imágenes irregulares en el torpedo del vehículo. Al revisar ese sector, el personal advirtió la presencia de tuercas que no eran de fábrica. Al retirarlas, encontró una caja metálica en cuyo interior había 50 paquetes de cocaína, con un peso total de 53 kilos.

Tras exponer los elementos reunidos, la fiscalía solicitó que se declarara la legalidad de las detenciones, la formalización de la investigación penal por un plazo de tres meses y la autorización para realizar peritajes sobre la droga y otros elementos secuestrados.

 

Ahora la droga se pasa en "autos familiares"

 

Buscando disimular quizás la ostentación de lujosas camionetas con las que incluso muchos narcotraficantes podían hasta cruzar por caminos sinuosos con la ayuda de la doble tracción de las 4 x 4, las bandas narcos comienzan a romper esquemas. Ya no eligen camionetas para el transporte, sino vehículos más pequeños. E incluso si una familia va a bordo, tratando de pasar desapercibido mucho mejor. En estos dos casos paradigmáticos de los últimos días, fueron vehículos Ford Focus, a los que les colocaron la droga en un caso en el torpedo –detectado en Salta-, en el otro – detectado en Comodoro- la droga llegaba en doble fondo, debajo de la rueda de auxilio. Los vehículos siempre, según las investigaciones, son acondicionados en talleres en donde se hace el trabajo "artesanal" de ocultar la droga.

Se rompe con la modalidad que se venía desarrollando, el transporte de la droga en camionetas. Según el Informe FININT que analizó el transporte de 44 secuestros de cocaína en Argentina, con cargas de más de 100 kg entre enero 2024 y junio 2026, predominaban las camionetas y los camiones, que en conjunto representaban más del 50 % de los casos relevados con la preponderancia de las rutas terrestres para el traslado de las cargas.

Las autoridades camineras en el país según las investigaciones, tienen la difícil misión de detectar el transporte de drogas terrestre en gran cantidad, luchando contra organizaciones que hasta verifican los momentos en los que es oportuno pasar por los controles interprovinciales, con el "barrido" de autos "punteros".

 

La "Ruta Austral" y "una pantalla"

 

En el caso de "Ruta Austral" según investiga la Brigada de Drogas y la Fiscalía Federal, se eligió una pareja con un niño para hacer pasar la droga. Según la investigación las conexiones se hacían en el norte del país y países limítrofes, lugares de donde la cocaína era "bajada" en vehículos acondicionados, recorriendo distintas rutas que cruzaban todo el país hasta llegar a la Patagonia. El epicentro era un departamento ubicado en un edificio en la zona de Monserrat (CABA), el cual era custodiado por estas personas con distintas nacionalidades, venezolanos y colombianos.

Desde allí la carga de cocaína era trasladada en vehículo hacia Chubut, donde ingresaba a Comodoro Rivadavia y luego era distribuida en la ciudad y hacia el sur del país y localidades vecinas.

La maniobras fueron detectadas luego de que uno de los cabecillas de nacionalidad dominicana viajara en vehículo al norte del país, realizando una maniobra de intercambio de vehículo, contratando para esta maniobra a una pareja y su hijo menor edad, utilizados estos últimos, como "pantalla" para burlar los controles. Incluso durante el viaje hacia Comodoro esta pareja fingió ser una "familia de paseo".

La droga que "no conoce fronteras internas"

El vehículo fue detectado que pasó por distintos controles, desde Salta, Mendoza y luego viajó en horario nocturno a Chubut, ingresando a Palazzo. Hasta ese lugar, en una vivienda de calle Capitán González, los investigadores, de forma profesional y sin ser detectados, siguieron el rodado hasta el domicilio donde finalmente fue requisado y en donde se encontró la droga en el doble fondo del Ford Focus "familiar".

"Esta es una modalidad que se ve mucho en el norte del país, no solo en un doble fondo, sino también en el torpedo, muchas veces también se utilizan algunos lugares de las puertas, es como que se desarman los vehículos y se transforma todo en un doble fondo" dijo la fiscal a cargo del caso, Verónica Escribano. 

Seis de los siete detenidos quedaron con prisión preventiva. Se formalizó la causa por tráfico de estupefacientes agravado. Una mujer de la organización quedó con prisión domiciliaria por tener un hijo pequeño. Escribano, destacaba después de los allanamientos: "volvemos a descubrir que trabajar en equipo y estar con enlaces en distintas jurisdicciones es lo que nos puede llevar a tener buenos frutos, sobre todo en lo que es la investigación de la narcocriminalidad, que no conoce fronteras internas".