EXCLUSIVO DE CRÓNICA
A 50 años del debut, Maradona sigue jugando
Por Hugo Ferrer
Sol pleno en la Capital Federal. Casi 20 grados. Martes 20 de octubre de 2026. Es la hora 15:41. Murillo y Malabia. Línea 109. Interno 15.
-Hasta la cancha de Argentinos.
Paso la Sube: Importe: $1022,81. No le dije al chofer que voy a "ver jugar" al Diego.
Viaje veloz. Llego antes de las 16. Bajo en Álvarez Jonte y Punta Arenas. Imagino lo que pasó hace 50 años cuando Maradona debutó en Primera.

Más fotos de Diego en la pared de Boyacá: con sus padres, al lado de la puerta de ingreso al santuario.
Por las calles Juan Agustín García y Boyacá, los rostros de Diego alegran las paredes.
En la tapa del diario Crónica del jueves 21 de octubre de 1976, en la edición de la mañana se reflejó aquella fecha histórica. En los títulos: Cara: Luis Aguilé se casa en un pueblito francés con Ana Rodríguez Munera; Ceca: A 37 días de casarse Ginamaría Hidalgo se divorcia de Joseph Graham (NdR: hace poco estalló el escándalo porque Julieta Prandi y Emanuel Ortega duraron 27 días); Extraño: ganadores no eran los que jugaban: graves despojos en los casinos y los hipódromos. El triunfo de Talleres contra Argentinos y una foto: Carabelli victorioso. Talleres convierte su gol mediante remate de Luis Ludueña; Presidente videla: "Por la libertad y los Derechos Humanos"; ¡Tenía razón "Crónica"!: López Rega vivía en la quinta de Perón. Allanaron la vivienda en España: embargo por 32.400 millones.

En la página 9, se lee: Sin jugar bien ganó su cuarto partido al hilo y alcanzó a Argentinos: Talleres está en carrera. Y con dos fotos: "Bravo se juega, Roma mira. En La Paternal, decepción" y "Ludueña aprovecha un error y anota el gol del triunfo".

El templo de Dios
Ingreso al estadio por el Museo, sobre la calle Gavilán. Escaleras. Primer piso. En el buffet se respira a Diego. Argentinos es Diego. Pido permiso para ver la cancha. "Si es por el día del Diego, no hay problemas". En la platea, algunos turistas. Se van. Quedo solo. Mis ojos no alcanzan. El césped, verde fútbol. No están los arcos. "Veo" a Diego en el banco de suplentes.

Vuelvo a la nota de Crónica de hace 50 años: "Argentinos falla. Talleres respira. Porque ya Bocanelli puso ese centro al ras; porque Pellerano, Minutti y Gette ven pasar la pelota como si nada, y porque el "Hachita" Ludueña coloca su derecha, la punta "nomás", y es gol, para ese montón de camisetas rayadas que se pierden en el abrazo junto al alambrado; para ese puñado seguidor de cordobeses que en el tablón rústico de La Paternal lo está gritando, y habrá para un Argentinos que muere, se pierde y se resigna".
Vuelvo a la platea, asientos y piso, impecables. Todo blanco. De izquierda a derecha, en cámara lenta, recorro cada lugar. En la cabecera, sobre la calle San Blas, están armando el escenario para el show del sábado 24 de Ciro y Los Persas.

La fecha coincide con los 41 años de la Copa Libertadores de 1985 (5 a 4 por penales ante América de Cali en Asunción, Paraguay).
Silencio. Suave brisa. Al rato, se escuchan golpes y algunas voces de los "plomos" que están trabajando.
Me parece mentira estar acá, solo, en la magnitud del templo de Dios. Argentinos Juniors, uno de los clubes más queridos del mundo, lo hizo posible.
UNA COPA Y EL ADIÓS
Octubre, además, es un mes especial para Argentinos Juniors y Maradona.
Copa Libertadores. En el partido de desempate, el 24 de octubre de 1985 en Asunción, Paraguay, luego de empatar 1-1 con América de Cali, ganó por penales 5 a 4: Enrique Vidallé le atajó el último penal a Antony de Ávila, y Mario "Panza" Videla convirtió el gol histórico. ¡Argentinos Campeón de América!
El último partido de Diego en Boca. Fue el 25 de octubre de 1997 en el Monumental contra River Plate. Lo reemplazó Juan Román Riquelme, otro emblema de Argentinos Juniors. Ganó Boca 2 a 1. El 30 de octubre de 1997, cuando cumplió 37 años, anunció su retiro del fútbol.
Soy testigo: "Debuta Diego"

Vuelvo a la nota de Crónica: "En uno de esos embates locales y luego de una serie de lujos del pibe Maradona, López envió un centro y Galván en su apuro de despejar casi la mete adentro. Poco después un remate de Minutti salió lamiendo el poste izquierdo ante la mirada sorprendida y ya previa a la resignación de Quiroga."
Diego "está jugando". Lo "veo". Me emociono. Miro hacia atrás y en uno de los palcos hay una calcomanía de Diego gritando el gol. Fotos y video. Recorro esa imagen desde la silueta negra a la cancha. "Escucho" a miles de personas que se deslumbran por Diego. "Veo" a millones de hinchas que ese día estuvieron en la cancha. Es verdad: "millones", sí, todos los que dijeron y dicen que lo vieron debutar.
En el Museo, ratifican la magnitud de la fecha: "Un 20 de octubre de 1976, la cancha de La Paternal era un campo de juego más en Buenos Aires. No había carteles con su apellido, ni murales, ni letras blancas sobre el cemento. Entró un pibe de 15 años con la 16 en la espalda y un caño guardado en el primer peloteo. El lugar todavía no llevaba su nombre, pero esa tarde empezó a llamarse así para siempre".

Vuelvo a la nota de Crónica: "El tiempo fue pasando. 35 minutos del segundo tiempo y quizá la mejor posibilidad de Argentinos. Minutti, como delantero, animó por enésima vez. Su remate dio en el palo luego del manotazo desesperado de Quiroga y ahogó el grito de gol de la "bullanguera" parcialidad local. Sobre la hora, Maradona aparece por última vez, metiendo un pelotazo justo para López que se demora en el pique y no llega por centímetros".
Miro otra vez las tribunas. Silencio, pero yo escucho "Olé, olé, olé, Diego, Diego, Diego!", como en la canción de Rodrigo.
Por última vez, leo el final de la nota en Crónica: "Ya tranquilo, Valencia se entretiene con la pelota en un costado. Toca corto para Cherini que se la devuelve. El número 10 mira y lo ve a Oviedo solo. El pase no se demora y cuando la pelota llega a los pies del número 6, Maino indica que todo ha terminado. El balón descansa en las manos del mejor hombre de la cancha, mientras en lo alto el puñado de cordobeses canta la victoria. En el final, Argentinos volvió a fallar en su cancha".
Diego había debutado. Empezaba a ser noticia en el mundo. Argentinos empezaba a ser más grande.
El silencio se hace bullicio y estruendo. Ahora sí: empezaba a escribirse y hablarse de Maradona.
En el Museo están en la previa del homenaje: una muestra fotográfica con imágenes inéditas. Y la participación del Departamento de Historia de la AFA, el presidente del club Cristian Malaspina y Germán Miguez, dirigente a cargo del Museo, excompañeros de Diego de aquel día y su hermano, Raúl "Lalo" Maradona.
En el espacio del buffet, una mini tribuna con tablones de madera, un par de atriles, y fotos, pósters hechos cuadro de Diego. Y una frase: "El semillero del mundo". Sobre una de las paredes, a un costado, la placa que recuerda cuando Lionel Messi jugó en 2004 por primera vez para la Selección Argentina.
Y algo especial. Una frase sobre la pared: "Estoy en la tierra de Dios". Y la maqueta donada por Matías Pallone con la jugada completa del gol de Diego a los ingleses en el Mundial 86. "Escucho" a Victor Hugo: "Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste?"
"La paredes dicen Diego"

Me voy. Bajo las escaleras. En la calle Gavilán, la vida sigue. Doy la vuelta. Por Juan Agustín García, Diego en fotos. Murales vivos con sus caras, gestos, fútbol, la plaza, y en todos los equipos que jugó: Argentinos, Boca, Barcelona, Nápoli, Sevilla, Newell's, y todas sus etapas y looks como en la Selección, como jugador y DT. También se ve hasta la "réplica" de la imagen cuando Don Diego lo llevaba en la camioneta a jugar con "Los Cebollitas". Sobre Boyacá, más fotos. Más Diego. Sigue vivo. Llego al santuario. A la izquierda de la puerta de hierro, Diego junto a sus padres, Don Diego y Doña Dalma. A la derecha, otra vez el Diego, capitán de la Selección. Y luego, al lado del acceso en la puerta 4, que lleva el nombre de Francis Cornejo, el que descubrió a Diego, la imagen que más se recuerda, la de Cebollitas.

En el santuario está Diego. De fondo, él. Y la camiseta de Argentinos Juniors. Estampa de crack. Y la pelota Pintier en sus manos. El altar de Dios. Una virgen, flores. Bancos para rezarle y recordarlo. A los costados, desde el merchandising hasta los "trapos" más bellos: pañuelos, banderas y camisetas.

Diego vive. A 50 años del debut, lo volví a ver debutar. Como cuando fui a verlo aquel 22 de febrero de 1981 en Boca... también contra Talleres de Córdoba. Fue 4 a 1 y con dos goles suyos.

Chau Diego. Llega el final. Me voy. Y le digo, como lo cantó Rodrigo en La Mano de Dios: "¡Te quiero, Diego!"

LA SÍNTESIS DEL PARTIDO
ARGENTINOS 0 - TALLERES 1
ARGENTINOS: Munutti, Roma, Pellerano, Gette, Minutti, Fren, Giacobetti, Di Donato, López, Álvarez y Ovelar. D.T.: Montes. TALLERES: Quiroga; Ocaño, Galván, Oviedo, Avellaneda; Cabrera, Ludueña, Valencia; Bocanelli, H. Bravo y Cherini. D.T.: R. Bravo.
Gol en el primer tiempo: 32 m. Ludueña (T).
Cambios: Maradona y Hallar por Giacobetti y Ovelar (A) y Binello por H. Bravo (T).
Árbitro: Maino. Cancha: Argentinos.
Recaudación: $ 1.169.550.