La rebelión de la Generación Z: explotan las protestas de los jóvenes en el Mundo

En Francia, Italia, España, Albania, Bélgica, Portugal, India, Chile y Argentina, entre otros países, los nacidos en este milenio lideran las manifestaciones contra gobiernos y el poder.
martes 20 de octubre de 2026

Se decía que no tenían ideales. Que su vida transcurría en las redes sociales y, como tal, no se comprometían con nada vinculado a la realidad. Que no les importaba lo colectivo y que lo único que les interesaba eran esos segundos de fama que les daba un viral de TikTok. Pero la "Generación Z" salió a al calle en distintas ciudades del planeta y mostró que la profundidad de su dolor y sus carencias también se podría convertir en una bandera, en un motivo de lucha. Contra el poder y el sistema que lo sostiene, llámese cómo se llame. Y emuló viejas postales de disputas comunes que en el pasado cambiaron el Mundo. Quién dice, hoy lo vuelvan a hacer.

Esos jóvenes a los que se creía asépticos, sin compromiso, con escasa empatía social, sin ideales, salieron a las calles en muchos países para demostrar lo contrario. Y encabezar reclamos contra determinadas injusticias que engloban también a otros sectores de la sociedad. Así se han extendido las protestas en Francia, Italia, España, Albania, Bélgica, Portugal, India, Colombia y Argentina, entre otros países, en los que la "Generación Z" aparece a la cabeza, con esa impronta de rebeldía que pareciera extrapolada de la década del '60 o del '70. Pero con otra dinámica y otras motivaciones, distintas a las de aquellas épocas. Aunque el sentimiento de resistencia contra las injusticias potenciadas desde el poder (político, económico o de cualquier índole) sea similar.

En muchos casos hay comunes denominadores entre las distintas protestas: la falta de oportunidades para los jóvenes, la precarización laboral, el desmedido costo de vida, la desigualdad social, la ausencia de acceso a la vivienda, la escasez de recursos para la educación, la vulneración de sus derechos, las políticas opresivas de los respectivos gobiernos y, también, la represión que se genera cuando ellos se manifiestan.

Esos son algunos reclamos que suelen repetirse en cada una de las marchas que se extienden por todo el planeta y que se han potencia por el aumento en el costo de vida a escala planetaria desatado por la suba del valor de los combustibles y la energía en general, disparados por las guerras de Rusia-Ucrania y la desatada en Medio Oriente, tras los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, y la respuesta del país persa. Aunque después pueda haber hechos o particularidades de cada lugar, con sus necesidades y desafíos internos, esos parecen ser vectores que están presentes en todas las protestas a lo largo y ancho de la Tierra.

Estas son algunas de las manifestaciones que se vienen suscitando en el Mundo y en los que la "Generación Z" aparecen a la cabeza de los reclamos:

  • Argentina: los estudiantes vienen reclamando contra el ajuste en materia educativa y la falta de cumplimiento por parte del gobierno de Javier Milei de la orden judicial para que acate la Ley de Financiamiento Universitario. En las protestas hay una gran participación de jóvenes, pero también de docentes, investigadores y la sociedad en su conjunto. Estas marchas se suman a otras vinculadas a los derechos de las personas con discapacidad, la vulneración de los derechos de los jubilados, la venta sin control de tierras a extranjeros, las pérdidas de fuentes laborales, entre muchos otros donde los jóvenes aparecen liderando o siendo protagonistas centrales de las manifestaciones que muchas veces terminan con una violenta represión policial, algo que despierta nuevas protestas. 
Foto: GENTILEZA RODRIGO ABD

 

  • Francia:  Las movilizaciones comenzaron el 17 de septiembre de 2026 impulsadas por estudiantes de secundaria que denuncian el deterioro de la infraestructura, falta de profesores y el hacinamiento en las aulas.  A los estudiantes se sumaron pensionados, bomberos, profesores y el movimiento de los "chalecos amarillos" en protesta por la inflación, el precio de los combustibles, los alquileres y los recortes presupuestarios (calculados en 45.000 millones de euros) que van a afectar especialmente a los empleados públicos. Las marchas multitudinarias del fin de semana terminaron con graves incidentes: hubo 2.400 detenidos, decenas de heridos y más de 1.500 comercios dañados, muchos de ellos saqueados por grupos ultras. Eso llevó a un "toque de queda" en varios distritos.

  • Italia: Una ola de violentas protestas y disturbios sacude sobre todo el norte del país , en especial en ciudades como Milán, Turín y Bolonia, mientras que el sur del país enfrenta un fuerte paro de transportistas por el aumento prohibitivo del precio del diesel, algo que se viene repitiendo por la guerra Rusia-Ucrania y la de Medio Oriente. Las manifestaciones, impulsadas mayoritariamente por jóvenes y estudiantes, comenzaron como reclamos pacíficos contra el aumento del costo de vida, los bajos salarios y la crisis habitacional, pero escalaron rápidamente hacia el vandalismo y los saqueos comerciales en tiendas de lujo que las obligaron a cerrar. El fin de semana hubo 200 detenidos (muchos de ellos menores de edad) y cerca de un centenar de heridos. El gobierno central decidió enviar a 500 soldados del Ejército para reforzar la seguridad en Milán bajo el nombre "Operativo Calles Seguras".

  • España: La crisis de la vivienda y el encarecimiento del costo de vida desataron una intensa ola de protestas sociales, enmarcada dentro de un clima de descontento generalizado que se propaga por varios países de Europa. El conflicto escaló drásticamente tras la muerte de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que sufrió un desahucio en Madrid luego de que el fondo de inversión dueño de su vivienda le exigiera un aumento del alquiler del 230%. Su caso se transformó de inmediato en el símbolo de la precariedad habitacional de los inquilinos frente a la especulación inmobiliaria, impulsando masivas manifestaciones y acampadas en diversas ciudades. Los jóvenes han tomado un lugar central en estas protestas que se extienden a toda la sociedad. 

  • Albania: Una severa crisis social asola a ese país, con protestas masivas y violentas en Tirana, la capital, y otras ciudades. Las movilizaciones llevan semanas pero en los últimos días ya acumulan siete días ininterrumpidos de disturbios. Las manifestaciones comenzaron impulsadas por estudiantes y profesores universitarios, pero rápidamente escalaron a una demanda social generalizada que exige la renuncia inmediata del primer ministro socialista, Edi Rama. Entre los reclamos centrales están los de los estudiantes que protestan por las elevadas tasas académicas, el deterioro de la infraestructura en las universidades y la falta de oportunidades laborales. Además hay mucha bronca acumulada por los salarios bajos, el encarecimiento de la vivienda y una inflación generalizada que afecta a gran parte de Europa. Pero el hecho que encendió la mecha del enojo popular fue un megaproyecto turístico de lujo en la costa del Adriático, vinculado a Jared Kushner (yerno de Donald Trump), en unos terrenos que fueron expropiados de forma irregular y en medio de una sospecha generalizada de corrupción.

  • Bélgica: En territorio belga hay una fuerte ola de protestas sociales y estudiantiles motivadas por el rechazo a los planes de austeridad económica, los recortes en educación y el aumento del costo de vida. Estas movilizaciones, lideradas por sindicatos y agrupaciones de jóvenes, forman parte de un descontento generalizado que también sacude a otros países de Europa. Y se potenció el enojo por la represión policial en las marchas del fin de semana del 17 y 18 de octubre de 2026 que derivó en más de 200 detenciones tras los violentos enfrentamientos e incidentes en varias ciudades de Bélgica. Además de los recortes para contener un déficit superior al 5%, los manifestantes amenazan con una huelga general por el encarecimiento de la educación pública, el aumento de las tasas universitarias, la inflación y el auge de la extrema derecha. También hay mucha indignación de os principales sindicatos del país (el socialista FGTB y el cristiano CSC) ya movilizaron a decenas de miles de trabajadores públicos, del transporte y estudiantes bajo el lema "Pas dans nos poches" («No en nuestros bolsillos»). Autoridades de algunas comunas han decretado medidas extremas, como la prohibición temporal de aglomeraciones en la vía pública.

  • Portugal: el país luso atraviesa una ola de protestas masivas por la crisis habitacional y el aumento del costo de vida, que se intensificó con el violento desalojo policial de campamentos juveniles en las plazas céntricas de Lisboa y Oporto. La indignación de la población se centra en el encarecimiento desmedido de los alquileres, los bajos salarios (en especial entre los jóvenes), el aumento del costo de vida y las nuevas reformas impulsadas por el Gobierno conservador de Luís Montenegro. Esos deshaucios terminaron con 55 manifestantes detenidos por resistencia y desobediencia, además de reportarse al menos dos heridos leves producto de los choques.

  • India: El país más habitado del Mundo atraviesa una ola de protestas masivas y disturbios políticos centrados en Nueva Delhi, liderados por un movimiento juvenil y satírico conocido como el Cockroach Janta Party (CJP) —o el "Partido Popular de las Cucarachas"—. La crisis representa uno de los mayores desafíos para el primer ministro Narendra Modi. Las manifestaciones han derivado en fuertes operativos de seguridad, cierres del transporte público, interrupciones de Internet y miles de arrestos. El principal motivo del descontento es una actualización extraordinaria del padrón preliminar de votantes coordinada por la Comisión Electoral, la cual eliminó a más de 130 millones de personas de las listas. Líderes sociales y partidos opositores como el Congreso Nacional Indio señalan que la purga es arbitraria y busca excluir del derecho al voto a minorías religiosas y comunidades vulnerables. Toda esa bronca cívica se junta con la indignación por las altas tasas de desempleo juvenil, la falta de oportunidades económicas y la represión institucional contra la disidencia.

  • Colombia: A poco de asumir, el presidente de extrema derecha Abelardo de la Espriella ya enfrenta varias protestas. El 14 de octubre de 2026 hubo un paro nacional de la oposición, convocando a miles de ciudadanos en Bogotá y las principales urbes del país. Sindicatos, estudiantes, profesores y comunidades indígenas lo acusande desmantelar las reformas sociales promovidas por el expresidente Gustavo Petro. Protestan, entre otras cosas, contra la reforma laboral y de pensiones, y exigen que no se desfinancie la educación pública. Encima el clima se tensionó más por un decreto que flexibiliza el accionar de la fuerza pública en las manifestaciones. La oposición y la Defensoría del Pueblo cuestionan por violar potencialmente el derecho constitucional a la protesta. Los jóvenes son protagonistas centrales de esas manifestaciones.

 

Fuente: Gabriel Michi para Mundo News