Ucrania y Rusia protagonizaron la primera batalla naval con drones acuáticos

La Armada ucraniana afirmó que un Sargan 3000 destruyó una embarcación no tripulada rusa en el mar Negro. El episodio marca un nuevo capítulo en el creciente uso de drones marítimos dentro del conflicto.
domingo 13 de septiembre de 2026

La guerra entre Rusia y Ucrania sumó un episodio inédito en el mar Negro. La Armada ucraniana aseguró que uno de sus drones marítimos Sargan 3000 destruyó una embarcación no tripulada rusa, en lo que calificó como el primer enfrentamiento naval de la historia protagonizado directamente por dos vehículos de superficie sin tripulación.

El operativo fue realizado por las Fuerzas Navales de Ucrania junto con la Dirección General de Inteligencia (GUR). Según la versión difundida por Kiev, las fuerzas ucranianas identificaron un MBEK ruso y utilizaron el Sargan 3000 para atacarlo hasta destruirlo.

El episodio representa un nuevo avance en la utilización de sistemas no tripulados en operaciones navales, una tecnología que durante el conflicto pasó a tener un papel cada vez más importante en el mar Negro y el mar de Azov.

Cómo funciona el Sargan 3000

A diferencia de los drones utilizados únicamente para impactar contra un objetivo y detonar su carga explosiva, el Sargan 3000 funciona como una plataforma de combate flotante operada de manera remota.

El modelo empleado durante el enfrentamiento está equipado con un sistema de armas RWS Protector de 12,7 milímetros, que permite disparar a distancia contra diferentes objetivos.

El sistema había sido presentado oficialmente por Ucrania meses atrás como una plataforma polivalente de elevada maniobrabilidad y preparada para desarrollar misiones de ataque sin exponer directamente a una tripulación.

Su incorporación forma parte de una estrategia más amplia de Kiev para incrementar sus capacidades navales mediante embarcaciones no tripuladas.

Durante su presentación, el Sargan 3000 apareció acompañado por otros desarrollos utilizados por las fuerzas ucranianas, como el Sea Baby y el Magura V5.

Los drones ganan terreno en el mar Negro

Desde el comienzo del conflicto, Ucrania incrementó progresivamente el uso de drones marítimos para atacar objetivos rusos, especialmente ante la diferencia existente entre las capacidades convencionales de las flotas de ambos países.

Según cifras difundidas por Ucrania, sus fuerzas alcanzaron a más de un centenar de embarcaciones rusas durante operaciones desarrolladas en el mar de Azov.

En julio, Kiev también se atribuyó el hundimiento del Izumrud, un barco perteneciente a la guardia fronteriza rusa, cerca del puerto de Novorosíisk, en el mar Negro.

El nuevo enfrentamiento supone otro cambio: ya no se trata únicamente de drones atacando barcos tripulados o instalaciones militares, sino de sistemas no tripulados utilizados específicamente para localizar y combatir a otros drones sobre el agua.

Rusia mantiene su ofensiva

El episodio naval se produjo mientras continúa la intensificación de los ataques rusos sobre territorio ucraniano mediante misiles balísticos y drones.

Este sábado, ataques atribuidos a Moscú dejaron ocho civiles muertos y decenas de heridos en diferentes localidades ucranianas, entre ellas Zaporiyia, Krivói Rog, Kramatorsk, Zhitómir y Odesa.

En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, aseguró que Moscú está “listo para negociaciones”, aunque aclaró que las operaciones militares no serán suspendidas mientras se desarrollen eventuales conversaciones.

Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski manifestó su disposición a mantener una reunión con Vladímir Putin si ambos mandatarios son invitados a la próxima cumbre del G20 prevista para diciembre en Miami.

Mientras las negociaciones siguen sin concretarse, el episodio ocurrido en el mar Negro muestra cómo la guerra tecnológica continúa transformando el campo de batalla, con vehículos no tripulados que ya no solamente atacan objetivos convencionales, sino que comienzan a enfrentarse directamente entre sí.