Comodoro Rivadavia
Morena, Valentina y Florencia, las nuevas representantes de las Comunidades Extranjeras
La elección de la Reina Nacional de las Comunidades Extranjeras dejó mucho más que una nueva soberana y sus dos princesas. Detrás de la coronación de Morena Nancupillán, como Reina Nacional; Valentina Celeri, como primera princesa; y Florencia Kindruk, como segunda princesa, hubo tres meses de ensayos, nervios, emociones y un vínculo que las protagonistas aseguran que continuará durante todo el año.
Una semana después de la elección, las tres volvieron a encontrarse y compartieron con Crónica las sensaciones que quedaron después de una noche que ninguna imaginaba terminar de la manera en que terminó.
Una elección que ninguna veía venir
Las tres llegaron a la noche de la elección sin sentirse seguras de que podían ser coronadas. Valentina, incluso, reconoció que no estaba segura de salir reina o princesa. "Después de cada pasada, fui viendo y pensando en cómo habían salido, pero como hay mucha incertidumbre. No se sabe, podía salir como también podía no salir", expresó.
"Yo esperaba capaz salir más princesa que reina", contó Morena. A eso se sumó un dato que hizo todavía más inesperado el resultado: "Es la primera vez en la Fedecomex que sale una reina de la misma asociación que la anterior".
Florencia también aseguró que nunca tuvo la certeza de que podía ser elegida. "Yo no me lo esperaba para nada, porque es un jurado que no conocés y depende de la mirada de cada uno", explicó. Puso el foco en la incertidumbre que atravesó toda la competencia. Para ella, lo más importante fue disfrutar cada pasada y ver a sus compañeras sobre el escenario. "Si las ves en el ensayo, pero una vez que las ves ahí en el escenario ves brillar, sonrientes, con los trajes, hermosas", recordó.
El último ensayo y la emoción de saber que todo terminaba
El viernes previo a la elección tuvo un significado especial. Después de tres meses de encuentros durante lunes, miércoles y viernes, las candidatas compartieron el último ensayo en el Centro Cultural.
"Era como que estábamos todos nerviosos, por si salía algo mal o nos equivocábamos en algo. Fue como un día resentimental y fue relindo", recordó Valentina.
Morena describió aquella noche como el cierre de una etapa que había generado un fuerte vínculo entre todos los participantes. "Después de tres meses de estar todos los tres días a la semana de ensayo, ya está, mañana se termina", expresó.
La emoción apareció también en forma de lágrimas. "Fue emociones a flor de piel, llorar, reírnos, disfrutar el momento, porque nunca más iba a volver a repetir esa experiencia", señaló.
Florencia, por su parte, contó que también lloró durante buena parte del último ensayo. "Ya los lunes, miércoles y viernes no las veo más", recordó con emoción. Al mismo tiempo, reconoció que los nervios por lo que podía ocurrir al día siguiente estaban presentes.

Un sábado atravesado por los nervios
El día de la elección también tuvo una historia particular para cada una.
Para Valentina, además, fue una jornada de cumpleaños. Se levantó temprano, preparó sus cosas y compartió un almuerzo antes de comenzar con los preparativos para la noche. "El sábado era mi cumpleaños", contó, y recordó que recibió una sorpresa antes de dirigirse a prepararse para la elección. El resultado terminó convirtiendo aquella fecha en un recuerdo todavía más especial.
Morena, en cambio, comenzó el día mucho más tarde. El cansancio acumulado por los ensayos y los nervios hicieron que se levantara cerca de la una de la tarde. "Me levanté supernerviosa ya de por sí", relató. Durante la preparación tuvo incluso un momento para quedarse sentada pensando en todo lo que estaba por ocurrir. "Hoy ya las chicas van a estar todas hermosas, hoy voy a estar ahí arriba en ese escenario", recordó que pensaba.
Florencia comenzó mucho más temprano: a las 9 de la mañana ya estaba despierta por la ansiedad. Después de quedarse un tiempo en la cama repasando mentalmente lo que iba a suceder, se bañó, se maquilló, se peinó y terminó de preparar una enorme valija con todos los trajes. "Una ansiedad toda la semana de decir: ‘Ay, ya quiero estar, pero no quiero que se termine’", resumió.
El escenario y una noche que superó las expectativas
A pesar de que las tres ya tenían experiencia sobre escenarios por su participación en distintas actividades y ferias, reconocieron que la elección fue completamente diferente.
Valentina recordó que apenas comenzó su primera pasada los nervios se hicieron presentes. "Yo apenas llegué y dijeron mi número, ya estaba llorando", contó.
Morena, en cambio, logró disfrutar desde el comienzo y destacó especialmente el acompañamiento del público. "Me encantaba escuchar cómo apoyaban a las chicas", señaló. Para ella, cada grito de una colectividad generaba una emoción diferente. "Fue como toda la noche mucha felicidad y ansias", describió.
Florencia también sintió una mezcla de emociones antes de subir al escenario. "Era un montón de felicidad, nervios, ansias, el estrés acumulado, todo, tristeza también, porque ya se termina ahora", explicó.
Las tres coincidieron en que vivir la elección desde arriba del escenario fue completamente diferente a observarla desde el público. "Es superdistinto estar abajo y arriba del escenario", señaló Valentina, quien destacó las luces, los gritos y la presencia de familiares y compañeros.
Para Morena, la experiencia incluso fue mejor de lo que había imaginado. "Es como el sentir que te apoyan, que están ahí por vos, que te están viendo, que sos un centro de atención", explicó. Y agregó: "Te llena el corazón".
Florencia también aseguró que la elección fue "mucho mejor de lo que me esperaba" y destacó la posibilidad de compartir todo el proceso con sus compañeras.
El rol de los compañeros
Los jóvenes que acompañaron a las candidatas durante las distintas pasadas también tuvieron un papel importante durante la noche. Las tres destacaron que sus compañeros fueron fundamentales para atravesar los nervios.
Valentina agradeció especialmente a Martín. "Siempre estuvo a mi lado, siempre me calmaba", señaló, y destacó también el aliento permanente de todos los chicos.
Morena contó que Emiliano logró darle tranquilidad incluso cuando surgió un imprevisto durante una de sus pasadas: la música no ingresó exactamente en el momento previsto. "Yo sabía que si estaba con Emiliano, iba a salir bien", explicó. La confianza que había construido con su compañero le permitió continuar con la coreografía y adaptarse al cambio.
Más allá de las parejas asignadas, las tres destacaron que durante los meses de ensayo se formó un grupo unido entre candidatas y compañeros. "Ahora somos un grupo enorme", señaló Morena, quien definió el vínculo como algo que trascendió el compañerismo para convertirse en amistad.
La diferencia de edad tampoco fue un impedimento. "Ellos también se adaptaron muy bien a nuestro humor y a nuestra forma de ser", contó entre risas.
Florencia, por su parte, destacó el acompañamiento de Marcos y recordó cómo los varones ayudaban a reducir la tensión en los momentos previos al anuncio de los resultados.
El momento de la coronación
El anuncio de los resultados fue, para las tres, el instante más difícil de procesar.
Valentina fue la primera en escuchar su número. "Cuando dijeron el 7, yo no lo podía creer", recordó. Después llegaron las lágrimas y la reacción de los integrantes de su colectividad.
Morena, elegida Reina Nacional, también tardó en comprender que el nombre anunciado era el suyo. "Cuando dijeron mi nombre, yo lo procesé muy tarde", relató. Recién después de unos segundos entendió lo que había ocurrido: "Ay, yo soy la 8, yo soy la 8".
La emoción aumentó cuando miró hacia su colectividad. "Los veía saltar, los veía gritar, los veía alentar", recordó. "Fue un momento de pura felicidad, de sentirme tipo: ‘Ay, Dios, lo logré’".
Para Florencia, la coronación tuvo además un significado especial para su colectividad, que llevaba 17 años sin obtener una reina o una princesa. "Me causó mucha emoción ver a mi colectividad tan contenta después de 17 años, de que no salga ni reina ni princesa", explicó.
También recordó la emoción de su presidente al colocarle la corona y aseguró que uno de sus principales objetivos era dejar a su colectividad "un legado" dentro del principado de Fedecomex.
Un año para representar a todas las culturas
Ahora, con la elección terminada, comienza una nueva etapa. Morena, Valentina y Florencia deberán representar a las distintas colectividades durante todo el año y participar de actos y actividades vinculadas con la cultura.
Valentina espera que puedan "cumplir con todas nuestras tareas, que la pasemos bien" y, especialmente, conocer más profundamente las diferentes culturas que forman parte de la comunidad.
Morena también puso el foco en el aprendizaje y en el vínculo entre las tres. "Espero felicidad, espero también las dos siempre tenerlas a mi lado", expresó. Además, remarcó que ahora llevan "el nombre de todas las colectividades", por lo que espera poder representarlas de la mejor manera.
Florencia, en tanto, quiere disfrutar cada etapa y fortalecer todavía más el vínculo que construyeron. "Espero disfrutar cada día, cada acto, cada proceso que vaya pasando durante este año", manifestó. También sueña con que las tres puedan convertirse en "como mis hermanas".
El objetivo común será, además, acercar las distintas culturas a la comunidad. "Cada colectividad, cada cultura tiene su historia, tiene su magia, su esencia", sostuvo Florencia.
Con la corona ya puesta y los nervios de la elección convertidos en recuerdo, las tres comienzan ahora un año que esperan atravesar juntas, aprendiendo sobre las culturas que representan y llevando consigo el vínculo que nació durante aquellos tres meses de ensayos.