Elección de la Reina Nacional de las Comunidades Extranjeras

De bailar desde los 4 años a representar a sus colectividades: el sueño de ser reina

Valentina Celeri, Morena Nancupillán y Florencia Kindruk contaron a Crónica cómo nació su vínculo con las colectividades y qué significó atravesar la elección.
jueves 27 de agosto de 2026

Valentina Celeri, representante de la Asociación Italiana; Morena Nancupillán, de la Asociación Cultural Argentino Árabe; y Florencia Kindruk, de la Asociación de Estados Independientes Exsoviéticos, comparten mucho más que el desafío de representar a sus colectividades en la elección de la Reina Nacional de las Comunidades Extranjeras. Las tres comenzaron a participar desde los cuatro años y, con el paso del tiempo, transformaron aquel primer acercamiento en un profundo sentido de pertenencia.

Para Valentina, el vínculo con la colectividad italiana comenzó de la mano de su mamá. Tenía familiares y amigos que bailaban y, después del colegio, comenzó a asistir a los ensayos. Desde entonces, la Asociación Italiana se convirtió en un espacio que eligió mantener a lo largo de los años.

"Yo siempre elegí estar muchas veces quizás no se puede por el tiempo o cuando vas creciendo como que tenés más actividades y más responsabilidades, pero yo siempre elegí estar en la italiana porque me gusta mucho el ambiente", contó. Y destacó especialmente el vínculo que construyó con sus compañeros: "Somos como una familia nosotros y pase lo que pase siempre volvés".

En el caso de Morena, el acercamiento a la Asociación Cultural Argentino Árabe también estuvo relacionado con el baile. Desde chica veía las danzas árabes y encontraba en ellas una particularidad que le llamaba la atención. "Siempre veía que los bailes árabes eran muy lindos, en especial el que veía también que lo hacía mucho Shakira", recordó.

Su mamá, fanática de la artista colombiana, escuchó el comentario y una tía que ya formaba parte de la colectividad fue quien le abrió la puerta a ese mundo. "Ahí empecé, empezó mi vida ahí adentro", relató.

Florencia, en tanto, creció rodeada de las tradiciones familiares vinculadas a la colectividad. Las reuniones y la comida formaban parte de su vida cotidiana, hasta que su mamá la llevó a los ensayos. "Toda mi familia siempre fue muy de, por ejemplo, juntarnos a comer varenikes los fines de semana y todo eso", explicó. Después de aquella primera experiencia, decidió quedarse porque le encantó.

Un sueño que nació mirando a las mayores

La posibilidad de convertirse en reina tampoco fue ajena a sus historias. Para Valentina y Florencia, el sueño comenzó cuando eran chicas y observaban a las representantes más grandes durante las elecciones.

"Yo siempre veía a las chicas más grandes cuando las elegían y cuando estaban con los trajes y era algo re lindo de ver", recordó Valentina. Con el paso de los años, especialmente al acercarse a los 15, comenzó a imaginarse ocupando ese lugar.

Florencia también recuerda aquellas escenas de su infancia. "Desde chiquitita ver a las más grandes que eran coronadas era como wow", expresó.

La historia de Morena fue diferente. Durante muchos años, la posibilidad ni siquiera estaba en sus planes porque no podía participar como candidata por no ser descendiente. Sin embargo, cuando esa condición cambió, descubrió que también podía ser una posibilidad para ella.

"Nunca estuvo en mi pensamiento eso hasta que de grande se dio la posibilidad, que había visto justo hace no muchos años que se podía y dije: bueno, puede ser", explicó. Para ella, la oportunidad llegó casi de sorpresa.

La experiencia detrás de la corona

Las tres coincidieron en que ser reina implica mucho más de lo que se puede imaginar desde afuera. Los ensayos, las horas compartidas y la responsabilidad de representar a una colectividad fueron parte de un proceso que, aunque agotador, terminó convirtiéndose en una experiencia profundamente significativa.

"Había muchas cosas que no sabía y fui aprendiendo ahora en este tiempo y la verdad es que es relindo", señaló Valentina.

Morena reconoció que tampoco había dimensionado todo lo que implicaba llegar a la elección. "Nunca me di cuenta todo lo que conlleva llevar adelante la elección", sostuvo. Ensayos, horas junto a las otras candidatas y nuevas responsabilidades formaron parte de un recorrido que definió como "una experiencia súper linda pero también súper cansadora".

Para Florencia, uno de los aspectos más importantes fue la posibilidad de representar a su colectividad mientras compartía el proceso con las demás candidatas. "Me encanta el grupo que formamos", afirmó. Entre ensayos, comidas, mates y charlas, las ocho candidatas fueron construyendo un vínculo que terminó trascendiendo la competencia.

Entre ensayos, risas y una amistad inesperada

Los ensayos se transformaron en uno de los espacios centrales para el grupo. Al principio, admitieron que podían dispersarse porque todavía estaban conociéndose. Con el tiempo, esa dispersión se convirtió también en una muestra de la confianza que lograron construir.

"Nosotras en los ensayos puede ser que al principio sí estábamos un poco dispersas, nos estábamos conociendo y era como que queríamos nada, charlar nomás, estar ahí", contó Valentina. También destacó el aporte de los varones que participan de los ensayos: "Hay muchos que ya han bailado, han estado en elecciones y son de gran ayuda".

Morena lo resumió con humor: "Es un bochinche todo el tiempo". Entre conversaciones, chistes y planes, aseguró que muchas veces no se dan cuenta de cuánto tiempo pasó. "En un momento te das cuenta que ya pasaron dos horas y vos decís: 'Ah, una sola pasada, ¿qué pasó?'", relató entre risas.

Florencia consideró que aquellos primeros momentos de dispersión terminaron siendo positivos porque permitieron fortalecer el grupo. "Creo que eso también hizo que tengamos un vínculo bastante fuerte entre todas", sostuvo.

Las ocho candidatas comenzaron el proceso con nervios y cierta incertidumbre, pero rápidamente lograron construir confianza. Para Valentina, el grupo consiguió un espacio donde cada una puede mostrarse tal cual es.

"Somos como que mostramos nuestra verdadera personalidad, siempre nos estamos riendo, ya tenemos bastante confianza", explicó. Y destacó que están presentes tanto en los buenos como en los malos momentos.

Morena tampoco esperaba generar una amistad tan fuerte con personas que, al comienzo, eran desconocidas. "Nunca pensé formar también una amistad tan fuerte con ocho personas que no conocía de nada", confesó.

Florencia fue todavía más contundente al hablar del vínculo: "Estos tres meses de ensayo me hicieron pasar los mejores tres meses que no me lo imaginaba". Incluso reconoció que le genera tristeza saber que el período de ensayos está llegando a su fin.

El recuerdo de sus coronaciones

Cada una vivió su coronación de una manera diferente, pero las tres recuerdan aquel momento con especial emoción.

Valentina fue coronada durante una cena anual de la Asociación Italiana, rodeada de su familia, compañeros y personas cercanas. "Fue un día muy lindo porque estábamos en una cena que hacemos nosotros anualmente y está mi familia, todos mis compañeros, toda la gente que te quiero y me quiere", recordó.

Morena, por su parte, fue coronada durante el aniversario de su colectividad. Aquella situación significó su primer acercamiento a ser el centro de atención. "Fue un momento con mucha presión también porque me ponía nerviosa y fue como mi primer acercamiento a todo el tema de ser el punto de atención", relató.

Florencia describió su coronación como un momento atravesado por múltiples emociones. "Sentí mucha nostalgia, mucha felicidad, nervios, todo, incertidumbre de no saber cómo iban a ser los ensayos con las reinas", expresó.

Un mensaje para las que sueñan con ser reinas

Con la elección cada vez más cerca, las tres tienen claro que más allá del resultado quedará una experiencia que difícilmente olvidarán. Por eso, cuando se les pregunta qué les dirían a aquellas chicas que sueñan con representar a sus colectividades pero sienten vergüenza o inseguridad, la respuesta es unánime: que se animen.

"Es una oportunidad relinda, es algo que no se va a volver a repetir", sostuvo Valentina. También recomendó aprovechar el proceso para conocer a las demás candidatas y construir vínculos.

Morena insistió en que los nervios y las equivocaciones forman parte del camino. "No se van a arrepentir, porque van a conocer gente hermosa, que van a tener amistades nuevas", aseguró. Para ella, la experiencia "se va a quedar para toda la vida".

Florencia fue directa: "Si tienen la oportunidad, que lo hagan, que no tengan miedo a nada". Y agregó que cada etapa, desde la preparación de los trajes hasta los ensayos, las entrevistas y las sesiones de fotos, forma parte de una experiencia que no se repite.

Mientras se preparan para la elección, las tres saben que competirán por una corona, pero también que ya se llevan algo que consideran mucho más importante: tres meses de recuerdos, aprendizajes y una amistad que, según aseguran, continuará más allá de la noche de la elección.