El volcán Etna provoca el mayor caos aéreo en Catania de las últimas dos décadas
La reciente erupción del volcán Etna ha provocado el mayor colapso operativo en el aeropuerto de Catania-Fontanarossa en dos décadas, dejando a 100.000 pasajeros varados y forzando la cancelación de más de 1.000 vuelos en una semana crítica para Sicilia.
La compañía gestora, Società Aeroporto Catania, confirmó que la infraestructura enfrenta su crisis más grave en 20 años debido a la intensa actividad volcánica. Las operaciones permanecerán suspendidas al menos hasta las 02.00 del sábado, por lo que las autoridades instan a los viajeros a no dirigirse al recinto sin verificar previamente el estado de su vuelo con la aerolínea correspondiente.

Desvíos y pérdidas económicas
La programación aérea permanece supeditada a la dirección del viento y la concentración de ceniza, lo que ha obligado a desviar el tráfico hacia aeropuertos como Palermo, Trapani y Comiso.
Según estimaciones de la asociación sectorial Assoesercenti, el impacto económico en el sector turístico podría oscilar entre los 13 y 24 millones de euros. Aerolíneas como Ryanair, easyJet y Wizz Air han reportado cancelaciones masivas y retrasos significativos, intentando gestionar los desvíos de sus aeronaves ante la incertidumbre climática.
Monitoreo constante del coloso
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia mantiene una vigilancia estricta sobre el Etna, que supera los 3.300 metros de altura. Los expertos han detectado densos flujos de lava provenientes de conductos situados a 2.360 y 2.750 metros de altitud, a los que se han sumado recientemente dos nuevos flujos. Aunque el volcán entra en erupción con regularidad, la magnitud de este episodio ha superado las previsiones habituales, manteniendo en alerta a toda la región.