Chubut elimina los códigos de descuento e impulsa un plan para refinanciar deudas de empleados públicos
Está decisión apunta a poner fin a un mecanismo que, según sostuvo ejecutivo provincial, permitió durante años la proliferación de préstamos con tasas "usurarias" que llegaron a superar el 340% efectivo anual.
"Nos encontramos con una estafa que, aunque esté amparada legalmente, tiene un enorme dilema moral. No quiero que la provincia sea cómplice de la usura", afirmó el gobernador provincial.
Refinanciación preferencial
El flamante esquema contempla que los trabajadores públicos puedan refinanciar esas deudas a través del Banco del Chubut con condiciones especiales: tasa fija del 25% anual, un año de gracia sobre el capital, financiación de hasta 72 cuotas y un límite del 40% del salario para el descuento de las cuotas.
Para acceder al beneficio, los empleados deberán presentarse en una sucursal del banco con la certificación de la deuda vigente para iniciar el proceso de refinanciación. El objetivo es que el banco cancele el capital adeudado y el trabajador continúe pagando en condiciones considerablemente más favorables.
En ese orden Torres aclaró que el fin de los códigos de descuento no implica la desaparición de las deudas existentes, sino que busca cortar el mecanismo automático de cobro y ofrecer una alternativa que alivie la situación financiera de miles de familias.
En la Legislatura
El gobernador confirmó que la eliminación de los códigos de descuento se instrumentará mediante un decreto, aunque adelantó que también enviará un proyecto de ley a la Legislatura para establecer límites claros a este tipo de financiamiento.
Durante el diseño del programa detectaron que muchas de las entidades que operaban con este sistema eran financieras de otras provincias y que el negocio se sostenía gracias a la garantía de cobro automático sobre los haberes de los empleados públicos.
"No perseguimos a las mutuales, sino a la usura"
Torres remarcó que el código de descuento no es, en sí mismo, una herramienta negativa, pero sostuvo que terminó siendo desvirtuado. Recordó que originalmente estaba pensado para facilitar el acceso a viviendas o prestaciones de salud, aunque con el paso de los años derivó en un esquema de créditos que calificó como "una trampa para las familias", concluyó.