Emergencia en el norte del país

En Chile declararon el estado de catástrofe por un feroz temporal que provocó al menos 10 muertes y destrozos masivos

El mandatario José Antonio Kast implementó la medida excepcional debido al empeoramiento de las condiciones climáticas en Coquimbo y Atacama, zonas áridas donde las precipitaciones intensas son infrecuentes.
martes 21 de julio de 2026
Una inundación debido a un temporal, en la comuna de Arauco, en la región del Biobío, Chile. Foto XInhua
Una inundación debido a un temporal, en la comuna de Arauco, en la región del Biobío, Chile. Foto XInhua

El Poder Ejecutivo de Chile oficializó el estado de catástrofe en los territorios impactados por un intenso fenómeno meteorológico que dejó un saldo provisional de al menos 10 personas fallecidas, 17 lesionadas, cuatro desaparecidas y más de 1.100 inmuebles destruidos o con deterioros de gravedad. En paralelo, unas 100.000 personas continúan incomunicadas como consecuencia del colapso de vías terrestres provocado por el desborde de los cursos de agua. El escenario de contingencia registra además unos 2.200 damnificados y cerca de 150.000 usuarios privados de energía eléctrica en múltiples puntos de la geografía chilena.

El presidente José Antonio Kast hizo pública la adopción de este instrumento constitucional frente al deterioro de las condiciones en las regiones de Coquimbo y Atacama, dos sectores del norte del país donde los registros pluviales de semejante magnitud resultan atípicos por su entorno desértico.

“Como la situación en la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco ha ido aumentando en gravedad”, la máxima autoridad nacional dispuso “que se determine la activación de este estado de excepción constitucional (de catástrofe)”, según declaró ante los medios de comunicación.

Las facultades gubernamentales ante el estado de excepción

La puesta en marcha del estado de catástrofe faculta a la administración central a disponer la presencia de tropas del Ejército, aplicar limitaciones a la libre circulación de los ciudadanos y destinar fondos de ayuda con mayor agilidad para contener los efectos del desastre.

El evento climático se inició el 15 de julio pasado y afectó con particular dureza a las geografías de Coquimbo y Atacama, donde las lluvias desmedidas son poco habituales. La crecida vertiginosa de los caudales fluviales provocó la interrupción de las arterias viales que conectan a diversos poblados, situación que mantuvo aislados a miles de pobladores y dificultó el desplazamiento de los equipos de auxilio.

Las lluvias en Chile dejaron rutas cortadas, viviendas inundadas y personas aisladas en distintos sectores de la Región de Coquimbo.

 

Cifras oficiales y severos daños materiales

La titular del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), Alicia Cebrián, detalló que el recuento formal contabiliza 10 víctimas fatales, 17 ciudadanos con heridas de diversa consideración y cuatro individuos cuyo paradero se desconoce. A su vez, los relevamientos del Estado constatan que más de 1.100 viviendas colapsaron o padecieron desperfectos considerables producto de las aluviones y los desplazamientos de lodo.

En el caso de Coquimbo, ubicada a una distancia aproximada de 460 kilómetros al norte de Santiago, el anegamiento de calles, la masa de barro acumulada y la interrupción del flujo eléctrico perjudicaron el suministro de agua potable, agravando el cuadro general de los residentes de la localidad.

Una embarcación durante un fuerte oleaje en playa la Herradura, en Coquimbo (Chile). Foto EFE

 

Un evento meteorológico sin antecedentes cercanos

El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, graficó la dimensión de la inclemencia climática señalando que la fuerza de las precipitaciones no registra precedentes en la historia reciente. “Lo que llueve generalmente en un mes llovió en una hora, lo que lleva a calificar este evento como de precipitaciones anormales y extremas”, aseveró el funcionario en el marco de una rueda de prensa.

Por su parte, especialistas del sector técnico ratificaron el carácter extraordinario de la situación. El vocero de la Dirección Meteorológica de Chile, Arnaldo Zúñiga, manifestó que el país no atravesaba un panorama de estas características desde hace aproximadamente dos décadas. “Hace bastantes años que no teníamos una condición similar”, expuso Zúñiga en diálogo con la agencia AFP.

Impacto en servicios e infraestructura marítima

Las consecuencias del sistema frontal alcanzaron de igual modo a las redes de servicios públicos. Desde el Ministerio de Energía confirmaron que aproximadamente 150.000 usuarios siguen sin suministro de luz en variadas provincias, al tiempo que las cuadrillas técnicas realizan tareas para restablecer la prestación.

El máximo responsable regional de la firma Aguas del Valle, Andrés Nazer, puntualizó que la infraestructura operativa sufriós daños de importancia por la agresividad del temporal. “La situación ha superado cualquier pronóstico. Nuestra infraestructura resultó dañada y debimos evacuar a nuestro personal de algunas instalaciones”, remarcó el directivo.

 

Junto a los perjuicios ocasionados por la caída de agua, el panorama meteorológico condicionó la navegación. Durante el transcurso de la semana anterior, las marejadas de gran intensidad y los vientos que sobrepasaron los 100 kilómetros por hora forzaron a numerosos puertos a restringir de forma parcial sus tareas de modo preventivo.

Las dependencias gubernamentales sostienen activos los mecanismos de asistencia para atender a los poblados incomunicados, liberar los caminos bloqueados y normalizar los servicios esenciales, mientras se mantiene el seguimiento sobre la evolución del tiempo en los sectores afectados.

(Con información Infobae y fotos de AFP, EFE, Reuters, XInhua)