En el San Martín se consolida el "espacio de contención" como un pilar emocional para todos
En el SUM del club San Martín ingresan dos mujeres a la hora pactadan para la reunión con padres de jugadores, saludan con timidez y se sientan juntas en una ronda de sillas que pusieron los dirigentes para la segunda reunión en dos meses.
En junio pasado, luego del fallecimiento del jugador Leandro Barría, la comisión directiva decidió generar un espacio de contención para todos los que necesiten.
A mediados de junio, el Club San Martín dio un paso fundamental en el cuidado de su comunidad al inaugurar un espacio de contención psicológica coordinado por la consultora Claudia Loncopán. El proyecto, que nació como una respuesta urgente y necesaria para acompañar a los jóvenes de la institución, continúa sumando capítulos: recientemente se llevó a cabo un encuentro enfocado exclusivamente en los padres de las categorías formativas.
El objetivo de esta última iniciativa es claro: involucrar activamente a las familias para que cuenten con herramientas cotidianas a la hora de hablar, escuchar y detectar situaciones complejas en los adolescentes.

El rol de las familias en la contención
Si bien la reunión no tuvo la respuesta esperada, al tener en cuenta que era para los padres de las tres divisiones formativas, cerca de diez personas presenciaron el espacio de contención.
Desde la dirigencia del club explicaron el porqué de abrir este espacio hacia los adultos: "Estamos incursando para involucrar un poco a los papás, para que nos acompañen en la contención hacia los chicos, para saber en qué situaciones están y para poder tener nosotros un pequeño recurso para llegar, ayudarlos y guiarlos", explicó la vicepresidenta Yolanda Andrada a Crónica.
Al ser consultada sobre el impacto de las primeras charlas dirigidas a los futbolistas de las formativas, señalaron que la respuesta viene siendo muy favorable, aunque entienden que la salud mental no se trabaja de la noche a la mañana: "Falta todavía. Es un proceso muy minucioso, pero sí estamos viendo un pequeño progreso, algún cambio".
El impacto por la pérdida de Leandro Barría sigue latente en el día a día del club. La ausencia se siente en los entrenamientos, en el vestuario y en cada rincón de la cancha.
"Es un cambio muy grande. Los chicos lo sienten hasta el día de hoy. Tanto Primera como Reserva y las demás categorías igual. No tanto los más chicos, pero sí se nota la diferencia en los más grandes; pero ahí la llevan", aseguró la integrante de la comisión directiva, visibilizando el duelo colectivo que atraviesa la institución.