Hallazgo científico en el Golfo Nuevo

El pez limón llegó para quedarse en Chubut: Confirman que se reproduce en la zona y piden regular su pesca

Un estudio del CONICET reveló que esta cotizada especie amplió su hábitat y dejó de ser un visitante ocasional en la Patagonia. Los biólogos proponen fijar cuotas y permisos para proteger el recurso sin afectar a los pescadores artesanales y al desarrollo gastronómico local.
jueves 23 de julio de 2026

El pez limón, considerado una de las variedades más preciadas en la gastronomía a escala global, dejó atrás sus apariciones esporádicas en el territorio patagónico para consolidar una presencia constante y numerosa en el Golfo Nuevo. Un trabajo de investigación desarrollado por el CENPAT-CONICET ratificó que su radio de presencia en el Atlántico sudoccidental se desplazó hacia el sur y que el pez lleva a cabo su proceso reproductivo en esta zona. «Conocer los ciclos de reproducción es clave para la conservación», remarcó la investigadora Luján Villanueva-Gomila.

El grupo de trabajo observó una transformación sustancial en el comportamiento histórico de este ejemplar, altamente cotizado por la pesca deportiva, los recolectores artesanales y la alta cocina. En lugar de los avistamientos aislados de especímenes de gran tamaño durante lapsos acotados del período estival, en la actualidad se identifican ejemplares de diversas dimensiones a lo largo de gran parte del año en Puerto Madryn. «A partir del año 2000, comenzamos a registrar una mayor abundancia de la especie en la región», explicó el biólogo Alejo Irigoyen, integrante del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET).

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El estudio, que combinó entrevistas a pescadores artesanales, dispositivos de grabación submarina y evaluaciones biológicas, reunió pruebas que confirman la reproducción del pez limón en el ecosistema patagónico. Para el equipo científico, este escenario torna indispensable la formulación de pautas de gestión que resguarden la especie sin perjudicar una labor ligada a la economía, la cultura y la oferta gastronómica regional.

Ejemplares de pez limón en la zona de Playa Colombo, Golfo Nuevo.

 

La extensión del mapa de distribución y la actividad reproductiva

Años atrás, las evidencias científicas encuadraban la presencia del pez limón desde la zona sur de Brasil hasta Mar del Plata, con un comportamiento estacional. «Científicamente se había reportado que la especie habitaba desde el sur de Brasil hasta la zona de Mar del Plata y de una manera estacional mientras que, históricamente, a Madryn llegaban individuos muy grandes de pez limón en un periodo muy corto y de forma muy escasa», recordó Irigoyen. Aquellos antecedentes provenían de avistamientos esporádicos y anotaciones dispersas en laboratorios.

Golfo Nuevo, Chubut (Foto: Google maps)

 

El reciente relevamiento extendió cinco grados hacia la franja sur la frontera conocida de distribución de la especie y ratificó su permanencia en el Golfo Nuevo. Según señalaron los expertos del CENPAT, la especie ya no se limita únicamente al mes de enero. «Históricamente, los registros se concentraban de manera muy acotada en el mes de enero, extendiéndose ocasionalmente a diciembre o febrero. Actualmente, esa ventana temporal se ha ampliado significativamente: el período de registro abarca desde octubre hasta mayo o junio, habiéndose reportado la última captura del estudio a finales de este último mes», detalló el especialista.


Entre 2023 y 2024, los biólogos recolectaron muestras correspondientes a 50 especímenes en el Golfo Nuevo. En 47 de ellos se procedió al pesaje y la medición de longitud (37 derivados de la pesca artesanal y diez provenientes de la pesca submarina), mientras que se extrajeron gónadas de 30 individuos con la finalidad de llevar a cabo los exámenes de reproducción. Las conclusiones demostraron que la especie cumple su ciclo reproductivo en el área.

El fenómeno sienta un antecedente relevante para la toma de decisiones. «Si una especie se reproduce en un lugar específico, es fundamental proteger esa zona, de hecho, los propios pescadores lo saben y cuidan el recurso”, subrayó Luján Villanueva-Gomila, investigadora del CENPAT.


Variación en el tamaño de las poblaciones y propuestas de preservación

La modificación en la composición poblacional resulta notoria: ya no se detectan exclusivamente especímenes maduros de hasta 30 kilos, sino también ejemplares en etapas jóvenes. «Empezaron a aparecer otras tallas, incluyendo individuos más chicos. Ya no solo estaban los gigantes de siempre, lo que marcó el inicio de un cambio notable», señaló Irigoyen. Para la visión técnica, la detección de prereclutas confirma que el Golfo Nuevo actúa como espacio de asentamiento y desarrollo para la especie.

Ante esta realidad, los especialistas plantean debatir medidas de precaución. La propuesta no contempla la interrupción total de las faenas, sino un marco de regulación. «Una opción de manejo no es prohibir la actividad, ya que es una fuente de trabajo y un recurso económico, gastronómico y cultural espectacular, parte de nuestro patrimonio. Pero sí se podrían fijar límites en los volúmenes de captura o implementar vedas y permisos», indicó Irigoyen.

En esa dirección, sugirió que los trabajadores tradicionales continúen operando, «pero evitando que se sume un exceso de flota que ponga en riesgo el recurso por sobrepesca». Para la Patagonia, la meta consistirá en aprovechar este insumo marino sin comprometer su sostenibilidad futura.