Fin de la "Zona Fría": El nuevo mapa del gas y su impacto en la Patagonia
Aunque las provincias del sur mantendrán el beneficio por criterios de vulnerabilidad y clima extremo, el nuevo esquema reduce drásticamente el universo de usuarios alcanzados, cambia la forma de calcular el descuento y reactiva la tensión por el "costo diferencial" de vivir en la región más austral del país.
El mapa de los subsidios energéticos en la Argentina está sufriendo una metamorfosis profunda. El régimen de Zona Fría, una política pública que nació en 2002 para compensar los altísimos consumos de gas en las regiones con inviernos más crudos y prolongados, entra en una etapa de fuerte achicamiento bajo la premisa oficial de ordenar las cuentas públicas y terminar con lo que consideran "distorsiones" del sistema.
Para entender el escenario actual hay que mirar el pasado reciente. Durante casi veinte años, el beneficio estuvo concentrado casi con exclusividad en la Patagonia. Sin embargo, en 2021, una ley impulsada por el kirchnerismo expandió el universo de beneficiarios a más de 3 millones de usuarios de provincias con climas templados o intermedios, como Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, San Luis y Santa Fe. El sistema pasó de cubrir menos de un millón de hogares a rozar los cuatro millones.

Hoy, la lógica del gobierno de Javier Milei es la inversa: reducir el gasto y focalizar la ayuda estrictamente en los sectores que no pueden afrontar el costo real de la tarifa. Según detalló la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, 1.600.000 usuarios perderán por completo el subsidio, mientras que unos 1.800.000 lo conservarán a través del programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), garantizándoles un descuento superior al 75% durante los meses invernales.
¿Quiénes mantienen el beneficio?
La continuidad de la tarifa diferenciada quedará atada a criterios de vulnerabilidad socioeconómica y situaciones particulares. Con ingresos limitados los hogares con ingresos que no superen las tres canastas básicas por familia tipo (un techo que actualmente ronda los 4,3 millones de pesos), con discapacidad las familias que cuenten con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad (CUD). También los Veteranos de Malvinas los titulares de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur, y en los barrios vulnerables seguirán beneficiarios registrados en el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap).
El cambio clave en la factura
Hay un detalle técnico en la letra chica oficial que impactará directamente en los bolsillos, incluso de aquellos que mantengan el subsidio: a partir de ahora se subsidiará únicamente el metro cúbico de consumo de gas natural y no la totalidad de la factura.
Hasta el momento, el descuento se aplicaba también sobre el cargo fijo de la boleta; con este cambio, esa porción fija de la tarifa se pagará al 100%, independientemente del nivel de ingresos del usuario.

El trasfondo de la medida es netamente fiscal. El Fondo Fiduciario que financia la Zona Fría se nutre de un recargo (actualmente del 7,5%) que pagan todos los consumidores de gas del país en sus facturas. El oficialismo argumenta que con la ampliación de 2021 el sistema "se desnaturalizó" y se volvió deficitario, obligando a subsidiar a sectores de alto poder adquisitivo en zonas como Córdoba.
Desde la oposición y los gobiernos provinciales, en cambio, denuncian que se trata de un "ajuste encubierto" bajo el relato de la focalización.
Para la Patagonia, el tema toca una fibra sensible: el federalismo energético. Históricamente, las provincias del sur han reclamado que la energía no puede medirse con la misma vara que en el centro del país. En el sur, las distancias, la falta de infraestructura alternativa y la dependencia absoluta del gas para no congelarse hacen que el fluido sea un insumo vital de supervivencia, no un confort. Aunque el bloque patagónico retenga parte de la cobertura por sus condiciones climáticas extremas, el recorte global enciende las alarmas de gobernadores y legisladores, abriendo un nuevo foco de conflicto con la Casa Rosada en medio de las disputas por obras públicas, regalías y fondos coparticipables.