Estados Unidos denunció un “golpe en marcha” en Bolivia y respaldó a Rodrigo Paz

El vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, respaldó al presidente Rodrigo Paz frente a las protestas y denunció que fuerzas “antiinstitucionales”
martes 19 de mayo de 2026

La tensión política en Bolivia escaló este martes después de que Estados Unidos advirtiera sobre un supuesto intento de golpe de Estado impulsado por sectores vinculados al crimen organizado. Mientras continúan las protestas, bloqueos y enfrentamientos en las calles, Washington salió públicamente a respaldar al presidente boliviano Rodrigo Paz y apuntó contra grupos “antiinstitucionales”.

La declaración encendió aún más el escenario regional, en medio de una crisis que ya afecta el abastecimiento de combustible, alimentos y oxígeno medicinal en distintas zonas del país.

Estados Unidos habló de un “golpe en marcha”

La advertencia llegó de boca del vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, quien aseguró que detrás de las movilizaciones violentas existe una estructura articulada entre sectores políticos y organizaciones criminales.

“Se trata de un golpe de Estado que está en marcha. No nos equivoquemos al respecto; es un golpe financiado por esa alianza perversa entre la política y el crimen organizado en toda la región”, afirmó el funcionario durante una exposición en Washington.

Las declaraciones se conocieron mientras Bolivia atraviesa días de fuerte conflictividad social. En La Paz y otras ciudades se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, saqueos a oficinas públicas, destrozos en comercios y cortes de rutas impulsados por organizaciones sociales y campesinas.

Según sostuvo Landau, las protestas exceden una disputa política tradicional y representan una amenaza directa contra el sistema democrático boliviano.

“No puede ser que tengamos un proceso democrático, en el que él fue elegido de manera abrumadora por el pueblo boliviano hace menos de un año, y que ahora haya manifestantes violentos bloqueando las calles”, expresó.

La crisis se agravó tras las reformas económicas

Las movilizaciones comenzaron semanas atrás, pero crecieron luego de que el gobierno de Rodrigo Paz anunciara una serie de reformas económicas orientadas a atraer inversiones y enfrentar la crisis financiera del país.

Entre las medidas cuestionadas aparecen cambios vinculados a hidrocarburos, minería, energía, apertura a capitales privados y proyectos relacionados con la denominada economía verde.

Distintos sectores opositores consideran que el paquete implica un giro hacia políticas de mercado y denuncian un ajuste económico encubierto. En ese contexto, las protestas fueron ganando fuerza hasta derivar en episodios de violencia urbana y bloqueos que complican la logística nacional.

Las rutas cortadas afectan especialmente el traslado de combustible y alimentos hacia varias regiones bolivianas. También se reportaron problemas en la distribución de oxígeno medicinal en hospitales.

Washington respaldó al gobierno boliviano

Landau reveló además que mantuvo una conversación telefónica con el presidente boliviano y aseguró que Estados Unidos seguirá apoyando al gobierno frente a la crisis.

“Acabo de terminar una conversación telefónica con el presidente Paz, y estoy muy preocupado por Bolivia”, señaló.

El funcionario norteamericano insistió en que la prioridad de Washington es impedir que “fuerzas antiinstitucionales” logren imponerse en el país andino.

“La gran división se establece entre aquellos países que poseen instituciones capaces de hacer frente al crimen organizado y aquellos que son cómplices del mismo”, afirmó.

En paralelo, reclamó una postura más firme de otros gobiernos sudamericanos y destacó especialmente el respaldo expresado por Argentina.

“Me complace enormemente ver a otras democracias latinoamericanas involucrarse”, sostuvo. Además, mencionó a Brasil y Colombia como países que deberían pronunciarse con mayor claridad frente a la situación boliviana.

Evo Morales volvió a apoyar las protestas

En medio del conflicto, el expresidente Evo Morales reapareció públicamente para respaldar las movilizaciones contra Rodrigo Paz y calificó la protesta social como “una sublevación del pueblo”.

El líder cocalero cuestionó las reformas económicas impulsadas por el gobierno y acusó al Ejecutivo de aplicar políticas “neoliberales”.

“Es una sublevación del pueblo de elemento popular”, afirmó Morales durante una entrevista radial. También sostuvo que las manifestaciones representan una reacción “contra la aplicación del modelo neoliberal y contra el estado neocolonial”.

Desde el oficialismo boliviano apuntan directamente contra sectores ligados al Movimiento al Socialismo (MAS) y acusan al exmandatario de alentar la conflictividad para debilitar al gobierno.

Un escenario cada vez más inestable

La crisis boliviana suma preocupación en la región por el riesgo de una escalada institucional. Mientras continúan los disturbios y los cortes de rutas, crece el temor a que el conflicto derive en una situación aún más compleja para un país golpeado por la crisis económica y la fragmentación política.

La intervención directa de Estados Unidos en el debate interno boliviano también agrega tensión diplomática en América Latina, donde distintos gobiernos mantienen posiciones divididas frente a la administración de Rodrigo Paz y el rol de Washington en la región.

Por ahora, el gobierno boliviano intenta contener las protestas mientras refuerza la seguridad en puntos estratégicos de La Paz y otras ciudades. Sin embargo, el escenario sigue abierto y la posibilidad de una negociación política todavía aparece lejana.