Othar aseguró que ya se está trabajando en soluciones para el transporte y tiene dos renuncias a consideración
“No pudimos salvaguardar la firma y no quedó asentada la licitación. Me dejó un sabor amargo y estoy enojado todavía, porque la empresa no pudo acreditar lo que dijo que tenía acreditado”, disparó con dureza Macharashvili, echando por tierra las acusaciones de la empresa de transporte respecto a una supuesta intencionalidad política para dilatar los plazos. El intendente fue tajante al señalar que ante la falta de garantías documentales “no se firmó y ahora viene otro proceso”, concluyendo que al Municipio no le queda otra opción que “dar vuelta la página y pensar en los pasos siguientes”.
Inconsistencias documentales y el fantasma de la judicialización
Por su parte, el secretario de Gobierno, Sergio Bohe, respaldó los dichos del intendente y detalló que la decisión de frenar la rúbrica del contrato —un documento que demandó prácticamente 10 meses de elaboración— se tomó estrictamente para proteger los intereses de la ciudad. “Esto se nos cayó por cuestiones documentales. La que firma es la ciudad, y se quiso evitar una judicialización posterior”, argumentó el funcionario, aclarando que el acto administrativo se respetó a "rajatabla" y que no se permitieron modificaciones posteriores al pliego original.

Bohe calificó el desenlace como “una frustración compartida entre trabajadores, funcionarios y los miembros del Concejo que construyeron este proceso”, reconociendo el desgaste que implicó llegar a esta instancia tras meses de impugnaciones cruzadas entre las empresas oferentes. “Teníamos muchas expectativas. No nos fue bien en este proceso. Ahora queda procurar mantener un servicio de movilidad y transporte que sea el mejor para la ciudad”, admitió.
Renuncias a disposición y el futuro del servicio
El impacto político de la fallida concesión caló hondo en el gabinete municipal. El propio Bohe confirmó que su renuncia, al igual que la del resto de los funcionarios del área, se encuentra a disposición del intendente desde el primer momento de la gestión. “Yo no presenté la renuncia, la ratifico. Diez minutos después de jurar en 2023, el intendente nos hizo firmar y en estos casos se ratifica. Este proceso fue muy complejo y se nos cayó; corresponde que el responsable del área lo haga”, manifestó con autocrítica.
Otra renuncia puesta sobre la mesa fue la del Asesor Letrado de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, Jorge Echelini. Ante la inquietud de los periodistas, el intendente Macharashvili señaló que ambas renuncias "están a consideración".
Respecto al escenario inmediato para los miles de usuarios comodorenses, teniendo en cuenta que el contrato de la actual prestataria (Patagonia Argentina) concluye de manera definitiva el próximo primero de junio, las autoridades indicaron que ya se analizan alternativas contrarreloj. Entre hoy y mañana se mantendrán reuniones clave con el cuerpo legislativo local.
“Tenemos que avanzar sobre consensos con los representantes de la ciudad que son los concejales. Una de las alternativas es, posiblemente, un nuevo llamado de licitación”, adelantó Bohe, remarcando que la prioridad absoluta del Ejecutivo en esta transición será garantizar la continuidad del servicio de transporte y llevar tranquilidad tanto a los pasajeros como a los choferes que aguardan definiciones sobre su estabilidad laboral.