Conmoción en Estados Unidos

Sangriento ataque en una mezquita de San Diego dejó un saldo de cinco personas fallecidas

El feroz tiroteo en el Centro Islámico dejó un saldo de cinco muertos, incluidos los dos atacantes adolescentes que se quitaron la vida tras el atentado. El FBI y la policía local centran la causa en la pista de la islamofobia tras hallar manuscritos y mensajes de odio en el vehículo de los menores. El hecho, calificado como "terrible" por el presidente Donald Trump, reaviva la alerta por la ola de violencia contra templos religiosos en el país.
lunes 18 de mayo de 2026

Un feroz tiroteo acontecido este lunes en las instalaciones del Centro Islámico de San Diego, considerada la mezquita de mayor relevancia en esa localidad del Sur de California, provocó el fallecimiento de tres personas, entre las cuales se identificó a un integrante del cuerpo de seguridad de la institución. La nómina total de víctimas fatales se elevó a cinco tras constatarse el deceso de los dos atacantes armados, quienes según los peritajes iniciales se quitaron la vida luego de perpetrar la agresión.

Detalles del hallazgo y operativo

Las fuerzas policiales consiguieron localizar los restos sin vida de los agresores, ambos de edad adolescente, a una distancia de pocas calles respecto del escenario principal de los hechos. Sus cuerpos yacían en el interior de un automóvil estacionado en las inmediaciones del centro religioso, según puntualizó Mark Remily, agente especial a cargo de la delegación del FBI en San Diego, en medio de un contacto formal con la prensa. Posteriormente, el jefe de la policía local, Scott Wahl, ratificó de manera expresa que los jóvenes se suicidaron.

El aviso sobre la presencia de un tirador activo movilizó a las dotaciones policiales aproximadamente al mediodía (hora local). Al arribar al predio religioso, que cumple la doble función de mezquita y establecimiento escolar, los uniformados se toparon con tres personas ya fallecidas, procediendo luego con el rastrillaje que derivó en el hallazgo de los sospechosos muertos.

Indicios de un crimen de odio

Si bien las motivaciones profundas detrás de la balacera permanecen bajo análisis, el jefe Wahl adelantó que la línea principal de investigación encuadra la causa bajo la tipificación de "crimen de odio". Reportes de prensa difundidos por el periódico The New York Times señalaron que el personal a cargo de las pesquisas detectó manuscritos con un marcado carácter islamófobo dentro del rodado en el que se trasladaban los menores.

Asimismo, agentes gubernamentales que optaron por mantener el anonimato revelaron al citado medio neoyorquino que uno de los atacantes sustrajo un arma de fuego de la vivienda de sus progenitores antes del ataque, dejando además una misiva de despedida. En paralelo, trascendió que en una de las armas empleadas durante el ataque se encontraba inscripta la frase “discurso de odio”.

Reacciones de la comunidad y el arco político

El director del complejo y líder religioso, el imam Taha Hassane, manifestó públicamente su profundo repudio e indignación frente a la agresión perpetrada contra un recinto sagrado. El imán calificó las horas posteriores como una etapa de hondo pesar y tristeza institucional, remarcando que la comunidad jamás había atravesado una tragedia de proporciones semejantes, al tiempo que transmitió su acompañamiento y oraciones para con los allegados de las víctimas.

Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dialogó con los cronistas acreditados en la Casa Blanca y confirmó que se encontraba al tanto de las novedades del caso, tildando de "terrible" lo sucedido en la mezquita. En sintonía con las declaraciones del presidente, diversas figuras del ámbito político, entre las que se destacó el gobernador del estado de California, Gavin Newsom, manifestaron su consternación de cara a la opinión pública.

Este atentado se inscribe dentro de una preocupante sucesión de hechos violentos orientados hacia templos y sedes religiosas en territorio estadounidense, una realidad que forzó la optimización de los esquemas de vigilancia en estos puntos. Como antecedente cercano se recordó el suceso ocurrido en marzo a las afueras de Detroit, cuando un individuo embistió con su camión una sinagoga que compartía espacio con una escuela primaria, desatando un incendio y falleciendo luego al batirse a tiros con los custodios del lugar.

El Islamic Center de Eckstrom Avenue acumula una historia de intimidaciones. (Gregory Bull - AP)

El relato de los testigos en la zona

El estruendo del ataque alteró por completo la rutina del vecindario. Brian Sánchez, un residente cuya vivienda se sitúa de forma frontal a la mezquita, describió que las detonaciones iniciales comenzaron a registrarse a las 11:41 de la mañana.

Sánchez remarcó que se encontraba descansando en su habitación cuando percibió una primera ráfaga de cinco o seis impactos. Según su testimonio, su padre se localizaba en el sector externo de la propiedad al momento en que se desató una segunda secuencia de diez disparos, seguida inmediatamente por otra decena de detonaciones y un remate final de cuatro impactos más. El testigo, que se vio imposibilitado de asistir a su jornada laboral debido al estricto cordón perimetral que montó la policía en las manzanas aledañas, concluyó que la cantidad de proyectiles eyectados fue sumamente elevada, dándose el arribo de las sirenas oficiales escasos minutos después.

Con información de El País.