Una denuncia por maltrato complica al padre de Ángel López

La Justicia de Comodoro confirmó que existía una sola denuncia formal previa por violencia familiar contra el padre del nene. El documento detalla golpes, zamarreos, encierros y consumo de alcohol, y ahora es clave para reconstruir el contexto en el que vivía el menor.
viernes 10 de abril de 2026

Mientras la investigación por la muerte de Ángel avanza bajo la hipótesis de una muerte dudosa, desde la propia Justicia se confirmó que existe una única denuncia formal previa vinculada al caso.

Se trata de una presentación realizada el 15 de julio de 2025 ante el Ministerio Público Fiscal, donde se denunciaba una situación de violencia familiar contra el niño.

El documento fue radicado por la pareja del padre en representación del menor y describe un escenario de agresiones físicas y psicológicas sostenidas.

Golpes, zamarreos y lesiones visibles

Según la denuncia, el niño era víctima de insultos, golpes y zamarreos por parte de su progenitor.

El texto judicial detalla que el menor presentaba lesiones visibles, particularmente en una de sus piernas, que él mismo atribuía a las agresiones.

Además, se mencionan episodios de violencia reiterada que ocurrían dentro del hogar, en un contexto marcado por el deterioro del vínculo familiar.

El documento también deja constancia de la existencia de testigos y de intervenciones previas de organismos de protección.

Encierros y situaciones de abandono

La denuncia no solo apunta a agresiones físicas. También describe situaciones de encierro del niño, descuidos prolongados y episodios de abandono temporal.

Estos hechos, según se expone, se agravaban por el consumo de alcohol del denunciado, lo que alteraba su conducta y lo volvía más agresivo.

El informe plantea un cuadro integral de maltrato infantil, donde la integridad del menor ya estaba en riesgo mucho antes de su muerte.

Un informe social que refuerza el cuadro

A este documento se suma una reseña elaborada por la Secretaría de la Mujer, donde se reconstruye el vínculo de pareja y el entorno en el que vivía el niño.

Allí se sostiene que la relación estaba atravesada por violencia en todos sus tipos, agravada por problemas de consumo.

El informe remarca que el menor presenciaba hechos violentos y que, en varias oportunidades, también era víctima directa, configurando un escenario de negligencia en los cuidados.

En ese contexto, se dictaron medidas de protección y se otorgaron cuidados provisorios a favor de quien realizó la denuncia.

El rol de la Justicia bajo la lupa

Este antecedente ahora es analizado por la fiscalía para determinar si tiene relación con el desenlace fatal.

El objetivo es reconstruir el recorrido institucional del caso y establecer si hubo alertas previas que no derivaron en medidas efectivas de protección.

La propia investigación reconoce que el niño se encontraba en una situación de vulnerabilidad, con conflictos entre sus progenitores y decisiones judiciales que modificaron su entorno en los meses previos.

Una pieza clave en la investigación

Aunque la causa hoy se centra en determinar la causa de muerte, este documento se volvió central para entender el contexto en el que vivía el menor.

La existencia de una denuncia formal previa instala interrogantes sobre el accionar de los organismos intervinientes y el seguimiento del caso.

Por ahora, la Justicia continúa con las pericias y el análisis de pruebas, mientras intenta establecer responsabilidades en un expediente que mantiene en vilo a toda la ciudad.